martes, 17 de noviembre de 2015

Crítica: espectáculo "Ilustres ignorantes"

Divertida ignorancia


PAULA OLVERA/ AURORA SALVO- El famoso programa de televisión “Ilustres ignorantes” se asienta reconvertido una vez al mes en el Teatro Cofidis Alcázar. Cada representación es distinta y cada una de ellas cuenta con un invitado que se intenta que sea de la ciudad en la que se encuentran los protagonistas, aunque casi nunca lo consiguen. De hecho, en la última función  del pasado 14 de noviembre en Madrid, el jienense David Navarro fue el encargado de acompañar a los “ignorantes” habituales, Javier Coronas, Javier Cansado y Pepe Colubi. Una prolongación del espacio televisivo que los espectadores, asiduos o no de la producción, pudieron disfrutar a escasos metros de sus butacas, bañando con su risa los oídos de los comediantes que se encontraban sobre las tablas. ¿Queréis descubrir cómo es este éxito que ha traspasado la pantalla?

El programa televisivo de entretenimiento “Ilustres ignorantes” emitido en Canal + ha sabido aprovechar el impacto popular. Por ello, el presentador y humorista Javier Coronas junto a sus habituales colaboradores Javier Cansado y Pepe Colubi están realizando un divertido tour por la Península que una vez al mes tiene parada en la capital. Esta podría ser la explicación por la que desde casi una hora antes de que empezase el espectáculo, al que tuvimos el privilegio de acudir, el pasado 14 de noviembre, el público ya se amontonara en las escaleras del madrileño teatro y llenando una parte de la ya concurrida calle Alcalá. Aunque este esclarecimiento también ocurre porque en Canal + este formato ya cuenta con un gran éxito, ocho temporadas les avalan y sus seguidores son innumerables. De hecho, se notaba en el ambiente que muchos de ellos se encontraban entre los espectadores.

La función de esta tercera temporada teatral debía empezar a las once y media de la noche, sin embargo, problemas técnicos hicieron que el espectáculo se retrasase hasta casi las doce. Unas horas complicadas para aquellos que habían tenido una dura semana de trabajo y estaban cansados, pero que la mayor parte del público aceptó, gracias a la ilusión que se percibía por ver en escena a los clásicos del humor Javier Cansado, Pepe Colubi y Javier Coronas, este último en el rol de maestro de ceremonias. A ellos, en esta ocasión, se unió el cómico David Navarro al que se le notaba que se lo estaba pasando muy bien, su risa improvisada era el mejor signo de ello. Seguro que era consciente de que esta obra no es una producción cualquiera, es uno de los puntos más altos de un hecho tan insólito como enganchar a los espectadores y que no dejen de reírse durante las casi dos horas de la representación.

La duración de cada show no está cerrada ya que cada pase es diferente y depende en mayor grado de los intérpretes y del desarrollo del guión. Un guión que por otro lado es inusual ya que gran parte de la función radica en la improvisación e interacción con el público que, en forma de aplausos, les demuestra todo el cariño contenido tiempo atrás.

Javier Coronas es el encargado de introducir preguntas que enseguida generarán repercusión entre los participantes. Se trata de una conversación a varias bandas en la que se mencionó a Artur Mas, en estos días en los que está tan presente la declaración de independencia catalanista, así como a otros personajes de la actualidad que, con su consentimiento o no, también estuvieron presentes en el escenario para tratar temas cotidianos en tono humorístico. La religión se subió también a las tablas en una fecha trágica, un día después de los atentados de París. De igual manera también tuvieron cabida las preguntas de tono más personal, como las citas románticas de los intérpretes y, en consecuencia, el acto sexual. Eso sí, siempre en tono de comedia. Asimismo, los protagonistas se atrevieron a actuar con canciones en forma de número musical que animaron especialmente a los espectadores. Los cuatro crearon una atmósfera caracterizada por diálogos delirantes y alguno que otro sorprendente en los que queda patente que estos cómicos son más ilustres que ignorantes.

La música, reconocida por la gran mayoría de los asistentes, fue el preludio de que los congregados iban a pasar un buen rato. El atrezzo, sin embargo, fue sobrio porque pocos elementos más que los personajes hacían falta en escena. Todos se movían con desparpajo y no dudaron en tomarse una copa en un descanso improvisado por ellos mismos.

Entre risas constantes y escandalosas el espectáculo llegó a su fin, sintiendo de cerca el calor de un público fiel que seguro repetirá la experiencia. La siguiente cita en Madrid es el próximo viernes 4 de diciembre, aunque las visitas a otras ciudades de España son continuas. Tras el paso de David Navarro, y el mes anterior de Miguel Esteban, el próximo invitado será Sergio Fernández, “El Monaguillo”. Ya sabéis, si queréis ejercitar la mandíbula a un buen precio, ésta es vuestra función. Recomendada sobre todo a aquellos a los que les guste pasar una noche de sábado de lo más divertida y casi ser protagonista de una charla entre amigos. “Ilustres ignorantes” es un buen postre para tomar y saborear después de cenar. ¿El efecto? Irse a la cama con la mejor de las sonrisas. 

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