lunes, 9 de noviembre de 2015

Crítica: película “Mi gran noche”

Fiesta anticipada de Nochevieja


PAULA OLVERA- Álex de la Iglesia es el culpable del regreso de Raphael a la gran pantalla. El pasado 23 de octubre se estrenó “Mi gran noche”, una comedia que cuenta con la participación estelar del cantante, que interpreta a Alphonso, sí, con ph, como él mismo. La cinta, que lleva por título una de sus canciones, nos sumerge en la gala de fin de año del 2015. Durante la grabación del programa los acontecimientos se dispararán y los espectadores presenciarán escenas que les resultarán familiares, mostrándonos un retrato inequívoco de nuestra sociedad. Con un estilo muy personal, el director apuesta por un extenso reparto de caras conocidas para el gran público que pondrán la guinda a una producción que demuestra que el cine español está más vivo que nunca. Pasen y vean.

“Qué pasará, qué misterio habrá, puede ser mi gran noche…” Seguro que todos habéis tarareado alguna vez este tema que se ha convertido en la banda sonora de promoción del nuevo trabajo del cineasta Álex de la Iglesia. Y es que una de las figuras de la música más destacadas de nuestro país ha aceptado el reto del popular director de hacer reír a los espectadores. Raphael, convertido hace años en todo un icono, ha explotado su faceta artística a través del personaje de Alphonso en la alocada película “Mi gran noche”. El carisma del cantante se hace patente en la sala ya que es la estrella y como tal debe actuar. Raphael vuelve a casa por Navidad y lo hace más sinfónico que nunca.

Nos encontramos ante una cinta caótica, divertida e irreverente que hace un guiño a los seguidores de Raphael, quienes seguro han entonado sus temas desde las butacas del cine después de tantos años sin verle en una película. Este trabajo es también un regalo para los amantes de las cintas de Álex de la Iglesia, un autor muy creativo y con una gran personalidad. Su inspiración en esta historia ha sido maravillosa, apuesta por prender la chispa de lo distinto, como hace siempre. Configura una trama de humor negro en la que el ritmo no decae, manteniendo la atención de los espectadores en todo momento.

El rol de los personajes es quizás el responsable de este entretenimiento sin pausa. El director mantiene un amplio elenco, en el que no podían faltar actores de sus anteriores películas. Así, la mayoría del reparto de “Las brujas de Zugarramurdi” se encuentra presente en la acción. Hugo Silva, Mario Casas, Carolina Bang, Terele Pávez y Pepón Nieto se ganarán la risa del público rápidamente. Una amplia sonrisa también al descubrir en el equipo a Santiago Segura, su firme jugada para “El día de la bestia”, cinta que marcó un antes y un después en la carrera del cineasta. Carlos Areces, Luis Callejo, Jaime Ordóñez, Carmen Machi, Carmen Ruíz, Blanca Suárez, Ana Polvorosa, Luis Fernández y Antonio Velázquez son otros nombres que resuenan con fuerza, que tienen su brillante aportación en la producción. Se nota la buena sintonía de los actores, ya que es bien sabido que muchos de ellos ya han coincidido en otros trabajos interpretativos. Esto quizás es una desventaja de cara a los espectadores, puesto que es más difícil hacer creíble, o increíble, una historia debido a la etiqueta que muchos tienen detrás.

La película parte de la grabación de un programa televisivo navideño. Un nuevo ídolo de masas y una estrella consagrada de la canción compiten por ese segundo de gloria y de mayor share tras las campanadas. Un desempleado es enviado por una Empresa de Trabajo Temporal (E.T.T.) como figurante de esta gala donde nada es lo que parece. Entre el público, una joven gafe, otras que pretenden chantajear a la nueva apuesta musical y un fan frustrado que planea asesinar al mito que tantos éxitos ha cosechado. Todos aplauden y ríen, mientras que en el exterior la realidad continúa con los recortes y la desigualdad social que producen el caos.

Durante todo el metraje se aprecia una radiografía realista del país, colapsado de chanchullos políticos y empresariales, bien acompañado del ego de los famosos. Se muestra la cultura de la telebasura, en la que todo vale, en la que la generación menos preparada puede llegar a ser la más poderosa. No sabemos aún si “Mi gran noche” se convertirá en el fenómeno que alcance el éxito bebido por “8 apellidos vascos”, pero de momento tiene todas las papeletas para colarse en el ranking de las más divertidas en la cartelera de los últimos tiempos. 

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