viernes, 29 de mayo de 2015

Crítica: obra "Sí y además"

Un juego de cuatro


AURORA SALVO AMORES-  La madrileña "Sala Bululú" acogió el pasado abril la obra “Sí y además”. Se trata de una representación en la que la improvisación y la participación del público son fundamentales. Una historia de lucha, pero sobre todo de superar las dificultades y trabas que pone la vida para lograr lo que se desea. No es una pieza dramática al uso, la sorpresa es un elemento clave que hace que los protagonistas se vayan reinventando. Los cuatro actores se coordinan a la perfección, creando un juego en el que todos participan y se fusionan para que ninguna palabra ni ningún gesto parezcan discordantes. Los espectadores quedarán fascinados por esta original puesta en escena que, a pesar de la evolución que se está produciendo en el teatro, no resulta común para ellos. Este montaje teatral volverá a estar en cartel durante el mes de junio en "La Usina". 

En estos últimos años, las obras ya no se tienen por qué representar en teatros convencionales, cualquier espacio es óptimo, siempre que se cumpla la normativa, para disfrutar de una pieza dramática. Las ganas de actuar y transmitir sensaciones superan cualquier traba económica y la ilusión domina este tipo de funciones. Todo ello se palpa en el ambiente y hace que los espectadores se sientan casi como en casa, acogidos por una historia de la que son parte, pero observándola desde la distancia que les da su posición.

Cuando el público entra en la "Sala Bululú" para ver “Sí y además” no sabe lo que se va a encontrar en su interior. Puede que haya visto el vídeo promocional en Internet, pero éste muestra escenas sin desvelar ningún punto clave de la trama. Lo que presencian durante la representación es distinto y sorprendente. Los actores ya se encuentran en escena cuando los espectadores toman asiento. Esto añade cierta dificultad a los intérpretes que en muchos momentos tienen que improvisar, para ello Aldara Filgueiras, una de las protagonistas, cuenta que “es indispensable la concentración, generar una buena energía de grupo con complicidad y disponibilidad. Nos la jugamos en el acto, tenemos que ir todos a la vez remando”.

Junto a Aldara, protagonizan la obra Rafael Negrete Portillo, Nerea Lovecchio y Eloy Noguera. Todos los personajes a los que representan son fuertes y valientes, esforzándose por conseguir aquello que desean, en ocasiones a cualquier precio. Según comenta Aldara su rol es el de una chica “luchadora, con energía y ganas de trabajar. Lo que más destacaría de ella es la ilusión y las ganas de trabajar por encima de todos los contratiempos. Así como el amor por lo que hace a pesar de las dificultades para realizarlo. Es inspirador encontrarte con un personaje así en estos momentos que nos toca vivir”. Y es que, en cierta forma, “Sí y además” es una crítica contra la sociedad impositiva actual en la que los poderosos se creen con derecho a mirar por encima del hombro al resto y en la que parece que los supuestos subordinados tienen que acatar las normas sin protestar, a pesar de que lo que se esté produciendo sea injusto.

La intervención activa del público es muy importante, sobre todo a través de las redes sociales. Por ello, su participación en cierta forma depende de las edades de los espectadores, ya que algunos de ellos no tienen Twitter, una de las redes sociales más utilizadas. Sin embargo, en estos casos la mayoría se lo piden a la persona de al lado, surgiendo una colaboración entre gente que no se conoce y conecta durante la función. En algunas de las funciones, se puede ver a muchos familiares y amigos de los protagonistas que no dudan en acudir para apoyarles, Aldara confiesa que “en esos momentos soy un poco batidora. Por supuesto que agradezco de corazón el apoyo y poder compartir con ellos lo que amo; pero a la vez me muero de nervios y responsabilidad, quiero que les guste tanto como a mí. Pero cada uno es un mundo…”

Esta joven intérprete que se muere de ganas por jugar como actriz y superar retos no solo se dedica a la interpretación, también escribe en un blog, “Bohemia de mierda”. En éste desarrolla un alter ego que le permite vivir y transitar cualquier emoción. Esta vocación por las letras la lleva además a estar escribiendo un libro que sueña algún día ver publicado. Asimismo, participa en un voluntariado en un taller de interpretación en la cárcel de Valdemorillo y desarrolla el proyecto de moda “Refaixo”.

Cuando el público abandona la sala tras ver “Sí y además”, se marcha con la sensación de haber presenciado algo especial. La tensión se ha palpado en el ambiente y la incertidumbre por el qué pasará ha dejado paso a la sorpresa ante los acontecimientos que han presenciado. Una obra muy recomendable que se va a poder ver todos los viernes del mes de junio en el madrileño espacio de formación y creación "La Usina". 

No hay comentarios:

Publicar un comentario