lunes, 6 de abril de 2015

Crítica: obra "Dos peor que uno"


Entre risas y aplausos
 
PAULA OLVERA – La Sala Roja de los Teatros del Canal alberga una de las obras más divertidas y recomendadas de este último mes, “Dos peor que uno”. Se estrenó el 20 de marzo y, hasta su función final el próximo 12 de abril, está triunfando tanto en el escenario como fuera de él. La obra está basada en “Arlequín, servidor de dos amos” de Carlo Goldoni, ambientada en el siglo XVIII. Paco Mir ha sido el encargado de realizar una excepcional versión de esta historia que versa sobre la doble identidad de su protagonista principal, interpretado por Fernando Gil. Se trata de una comedia de enredos y malentendidos entre jefes que reunirá sobre las tablas a numerosos actores y cuatro músicos que pondrán la guinda a una obra que podría abrir perfectamente el cartel del mejor festival de humor.



El pasado 20 de marzo se estrenó en los Teatros del Canal, ubicados en la calle Cea Bermúdez, una de las obras más divertidas de la cartelera teatral madrileña. El miércoles 25 de ese mismo mes, tuvo lugar la presentación a la prensa de “Dos peor que uno” que se convirtió en todo un éxito de noche. Se podría decir que esta función fue un poquito más especial que el resto ya que, además de los medios de comunicación congregados, los actores contaron con el apoyo de sus familiares y amigos así como con el de numerosos rostros conocidos de nuestro panorama social. Entre flashes, el photocall instalado en la entrada de la Sala Roja de este moderno teatro, se convirtió en un goteo de caras conocidas, aunque otras directamente fueron a ocupar sus asientos. Juncal Rivero fue la primera invitada de lujo en posar para los que allí se congregaban. Pocos sabían que la popular modelo y presentadora se convertiría en una pieza clave de esa actuación que iba a comenzar en pocos minutos. Juncal no fue la única que posteriormente se dejó ver entre las butacas, Mercedes Milá, Ernesto Sevilla, Julián López y Juanma Iturriaga, entre otros, tampoco quisieron perderse este evento.


Cuatro músicos amenizaron el tiempo de espera hasta que los espectadores fueron tomando asiento y guardando silencio. Amelie Angebault a la voz y a la guitarra así como Sergio López, Nacho Olivar y Joan Vigo con sus respectivos instrumentos inician el show mucho antes de que se abra el telón. Estos artistas tendrán un papel fundamental en el desarrollo de la obra ya que marcarán el ritmo de la misma y, mientras ellos actúan, se aprovecha para realizar cambios en el montaje. Un montaje que por cierto atrae enseguida la atención de los espectadores y les ayuda a situarse en cada momento en el lugar donde están ocurriendo los hechos. Sin duda, el atrezzo es uno de los puntos fuertes de la comedia, ya que no se han escatimado gastos y tanto el vestuario de los personajes como el espacio donde propiamente sucede la acción están perfectamente definidos. En esta obra tan coral la iluminación además guía cada una de las escenas, estableciendo los principales focos interpretativos.

La buena acogida que ha recibido en Madrid era de esperar, tras su exitoso paso por emblemáticos teatros como el West End de Londres. Paco Mir es el encargado de versionar este texto con una fabulosa puesta en escena que es dirigida por Alexander Herold. Se trata de un guión fresco que hace un guiño a la sociedad actual buscando la reacción del público en forma de carcajadas.

La historia está ambientada en los años sesenta y es protagonizada por una decena de actores, encabezando el reparto Miren Ibarguren, Fernando Gil y Peter Vives. Además de los intérpretes, como se ha comentado, la obra se completa con varios músicos tocando en directo y haciendo la trama mucho más dinámica. Sin duda, se trata de una ambiciosa apuesta teatral ya que contar con tantos actores en los tiempos que corren se convierte en todo un reto económico y también de dirección. Un cartel que maravilla en una época con el 21% de IVA. Mar Abascal, Fermi Herrero, Toni González, Anna Gras, Miner Montell, Miquel Rideau, Javi Coll, Vito Sanz y Maribel Lara completan este reparto de lujo en el que cada uno de los personajes mantiene un rol que lo diferencia del resto y que lo hace único, al igual que el tipo de humor empleado. Habrá quien nos haga reír por su voz, otros por sus diálogos y gags, otros por su gestualidad, expresividad y sus coreografías imposibles. El humor que se ríe de la esencia humana está servido a cada minuto y los espectadores se lo pasarán en grande.

La obra tiene como personaje principal a Dino, quien mantiene una doble identidad como criado de una mujer gangster y de un criminal. Su misión es engañar a sus jefes, María y Sebastián, que a su vez también están mintiendo acerca de su identidad y sus trabajos. Y es que “Dos peor que uno” es una historia que se mueve por el engaño, la venganza y la corrupción que consigue mostrar al mundo lo necios que podemos llegar a ser. Asimismo revolotea en torno a los celos que todos alguna vez sentimos cuando el ser al que más amamos está en el punto de mira de alguien. En el caso del protagonista, además del dinero, lo que mueve primeramente es el sexo y la comida. Por ello, durante toda la trama intentará resolver sus conflictos, generando a la vez una serie de enredos que permanecerán hasta el final de la función.


Esta comedia, con una duración aproximada de dos horas y cuarto, se divide en dos actos que se presentan muy bien diferenciados, aunque ambos mantienen el tono satírico que caracteriza a la trama. La improvisación, o al menos la respuesta inmediata ante el feedback con los espectadores, resulta vital en esta obra ya que Fernando Gil interpela en varios ocasiones al público, toda una sorpresa para los que no se esperarían esta participación. Fernando, figura destacada del cine, la televisión y el teatro de nuestro país, cautiva con su papel y se gana la confianza de los espectadores a los pocos minutos de aparecer en escena. Todo un maestro de ceremonias.

Una vez más, nos encontramos con una obra que durante unos días ha adaptado la trama al servicio del subtitulado y ha incluido audio descripción para personas con dificultades sensoriales. Esto mismo se produce en otras obras de la cartelera madrileña como en “El primer secreto de Francisca y Raimundo” representada en el Teatro Nuevo Apolo y que sirve para romper las barreras que existen y hacer del teatro un arte accesible a toda la población. Esto le suma puntos para recomendar esta obra en la que los aplausos y las risas del público se convierten en la banda sonora de este triunfo escénico.

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