domingo, 31 de marzo de 2013

Entrevista: Malena Alterio

“Me gustaría trabajar en Argentina. Es una espinita que tengo ahí”

PAULA OLVERA- Malena Alterio ha seguido los pasos de su padre, el actor Héctor Alterio, así como de su hermano Ernesto. Esta actriz de treinta y nueve años lleva más de media vida a pie de escenarios y cámaras de televisión. De origen argentino, Malena se ha hecho un hueco en el mundo de la interpretación española. Uno de sus papeles más conocidos, es el de Belén en la mítica serie “Aquí no hay quien viva”. Hace unos días, tuvimos la suerte de charlar un ratito con ella telefónicamente. Fue una conversación de escasa duración, porque no queríamos quitar mucho tiempo a la actriz. No obstante, desde el inicio de la llamada se mostró muy proclive a contar sus experiencias profesionales.
P: Con su primer trabajo en el cine estuvo nominada al Goya como mejor actriz revelación, ¿cómo vivió ese momento?

R: Muy bonito la verdad, porque siempre que te nominan es como un reconocimiento dentro de la industria o dentro de la gente del medio que le ha gustado el trabajo que has hecho. Es como una palmadita en el hombro y eso siempre es bonito. Lo que pasa que yo en ese momento sabía que la película no era muy vista y que era difícil ganarlo, pero ya a mí el hecho de que me hubieran nominado era un premio.

P: Por su papel durante tres años de Belén en Aquí no hay quien viva ha recibido muchos premios. A pesar de su alegría, ¿ha llegado alguna vez a pensar que los espectadores le han encasillado en su papel de novia de Emilio?

R: No sé. La verdad es que este trabajo me ha traído tantas cosas buenas  y que me sigue trayendo porque se sigue repitiendo y eso provoca que la gente me siga viendo pienso que trae sus partes buenas y sus partes malas entre comillas. Nada malo me puede traer Belén, pero sí que es cierto que ahora estoy haciendo teatro. No sé si me encasillarán o no, pero yo de una manera bastante frecuente he continuado trabajando, con papeles bastante distintos al de Belén y para mí eso es lo que me vale. Luego que a la gente le guste o no ya es otra cosa, pero yo le pongo el mismo corazón que ponía a Belén.

P: Hemos escuchado que la gente le pide que le “mande a la mierda”, en referencia a su papel en Aquí no hay quien viva, ¿le molesta?

R: No. Eso son unos chavales que tienen un programa de radio hace mucho tiempo, un programa despertador y que hablan así en rollo cachondeo y entonces me preguntaron qué era lo más raro que me habían pedido hacer y yo me acordé de una anécdota: como yo le mandaba a la “mierda” a Emilio, “vete un poquito a la mierda”, entonces la gente me pedía “ay mándame a la mierda, como se lo mandas a Emilio”. Ahí surgió esa tontería.

P: ¿Qué es más complicado dirigir o actuar?

R: Formé parte de un grupo que construimos y fuimos parte de la producción de ese espectáculo que se llamaba Rulos, pero yo nunca he dirigido. Me parece complicadísimo dirigir y creo que hay que ser de una pasta especial. Hay que tomar muchas decisiones y no me veo yo en este momento capacitada para dirigir.

P: Pertenece a una importante saga de actores, tanto en España como en Argentina, ¿qué le dijo su padre cuando decidió que quería ser actriz?

R: Al principio no se lo tomó muy bien. Siempre es cierto que desde un gran respeto hacia las decisiones que tomáramos tanto Ernesto como yo, mucha gracia no le hacía. Él ya tiene una larga trayectoria y sabe cómo funciona esto y lo difícil que es e igual prefería algo más estable para el futuro de los hijos. Pero una vez pasado ese trago y viendo que la cosa no nos iba mal, ahora está contento.

P: Ha colaborado en el Calendario solidario de la Fundación Abracadabra, ¿qué importancia cree que tiene que un personaje conocido participe en este tipo de actos solidarios?

R: Yo creo que somos un poco altavoces en determinados momentos. A lo mejor a nosotros se nos puede escuchar más que a una persona anónima o que no sea popular y si podemos cumplir esa misión bienvenida sea. Depende de la causa. Por ejemplo yo estuve el año pasado en el Festival de Cine del Sáhara donde el pueblo saharaui está pasando desde hace mucho tiempo penurias y ahora supongo que más con el tema de la crisis que les habrán recortado más las ayudas que les llegan. Y de repente poder ser altavoz de esa causa y poder conocer de primera mano lo que les pasa para mí es un orgullo. Igual que soy madrina de una asociación de niños con discapacidades físicas y psíquicas que se llama DEDINES y de repente participar en actividades o cosas que hacen pues a mí pues me hace mucha ilusión.

P:   Está haciendo “Los hijos se han dormido” en teatro, ¿cómo ha afectado la subida del IVA?

R: ¡Uy terrible! Terrible. No solo los actores, es todo una cadena, porque si de repente el precio de la entrada tiene que subir, el espectador que ya está un poco perezoso de ir al teatro, ahora pues imagínate… no van.  Esto se encarece un montón y de repente yo ahora me siento una privilegiada, porque estoy en un espectáculo de diez actores, pero simplemente porque hay una productora detrás muy valiente que se ha atrevido a movernos, pero aún así se siguen cayendo bolos, los ayuntamientos no tienen dinero para contratarnos. Está la cosa muy complicada. Creo que la subida del IVA no es solamente un tema económico de la crisis, sino también creo que hay algo más detrás que tiene que ver a lo mejor con nuestra manera de expresarnos, los actores quiero decir, o como que nos hemos pronunciado, porque me parece una subida escandalosa.

P: ¿Qué es más difícil conseguir el éxito o mantenerlo?

R: Depende.  Hay gente que le cuesta muchísimo conseguir el éxito y le dura poca y hay gente que no le cuesta tanto mantenerlo. Tal vez me quedaría con mantenerlo, pero bueno no es algo que me preocupe demasiado el éxito, prefiero el trabajo.

P: En su vida profesional, ¿qué le queda por hacer o qué le gustaría?

¡Uy un montón de cosas! (risas). La verdad es que no tengo una meta de bueno me gustaría hacer esto. Me gustaría mucho, ahora que lo pienso, trabajar en Argentina. Es una espinita que tengo ahí y que en algún momento se dará y me apetecería mucho. O en Europa. Viajar me gusta un montón y una de las partes maravillosas de mi trabajo es que me posibilita de repente conocer otros sitios, conocer a mucha gente y eso es genial. 

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