viernes, 8 de marzo de 2013

Reportaje: Día de la Mujer

Son fuertes aunque no queden más fuerzas

 

PAULA OLVERA/AURORA SALVO - Hoy es un día importante. Como cada año, se celebra el Día Internacional de la Mujer. Una fecha, que merece ser recordada todos los días, pero que al menos, perdura apuntada en los calendarios todos los 8 de marzo. ¿De dónde procede esta fecha? El 8 de marzo de 1917 (23 de febrero en el calendario ruso) algunas mujeres rusas, apoyadas por los obreros, se sublevaron en la ciudad de Petrogrado debido a la escasez de comida. De esta forma, se dio el pistoletazo de salida a un proceso revolucionario que continuaría en abril con las Tesis de Lennin y que tendría su punto cumbre en octubre de ese mismo año.

En 1975, Naciones Unidas conmemoró el Año Internacional de la Mujer, pero no hizo ninguna referencia a esta manifestación en Rusia, probablemente, debido a la Guerra Fría, que por aquel entonces aún estaba latente. De hecho, la primera persona que propuso por primera vez la celebración de este día fue Clara Zetkin, una socialista alemana, en 1910. La primera vez que se celebró este día, fue en 1911. Representó un triunfo importante para la época, ya que más de un millón de personas contribuyeron en él. Se pidió el derecho al voto y a ocupar cargos públicos, el derecho a la enseñanza, al trabajo y al fin de la discriminación laboral. Curiosamente, más de cien años después, algunas de estas peticiones, a día de hoy, en muchos países aún no son una realidad. Incluso, en nuestro aparente mundo avanzado miles de mujeres sufren la discriminación en su puesto de trabajo, además de tener que soportar que se les pague menos, por ejemplo, por el mero hecho de ser mujeres. 

Los más puritanos dicen que la mujer fue creada por Dios el sexto día y que éste tardó mucho en configurarla. De ser cierto, no debiera extrañarnos, puesto que, con permiso de los hombres, la mujer forma Historia por sí misma.

La figura de la mujer está presente en todos los ámbitos de la vida. En el terreno del amor, sin ir más lejos, se dice que sólo ella es capaz de convencer a un hombre de que no haga el mal de forma intencionada, puesto que las mujeres tienen fuerzas que maravillan a los hombres. Esta fuerza se conoce desde tiempos remotos, ya en la Antigua Grecia se hace referencia a ello. La obra de teatro “Lisístrata” de Aritófanes, lo refleja, ya que la protagonista se propone que los hombres terminen con sus guerras y lo consigue a través de una huelga sexual.

Podemos asociar la mujer a muchas palabras, pero principalmente, y puesto que este texto pretende ser un homenaje hacia su figura, la podemos definir como un ser lleno de amor. No obstante, muchas mujeres, sienten que la soledad y el sufrimiento inundan sus vidas a diario, porque la vida, como todos saben, no es justa. El hecho de que tengan este tipo de sentimientos negativos queda confirmado por varios estudios que a lo largo de muchas generaciones se han ido realizando.


No podemos olvidarnos de todas aquellas mujeres que aguantan la vejación de otras personas o que han experimentado la desigualdad en el trabajo y la discriminación en ciertos terrenos por el simple hecho de ser mujer. A pesar de esto, siguen aguantando las dificultades y siempre encuentran un motivo que las haga sonreír. Esta es la principal cualidad de cualquier mujer: la fortaleza para sobrellevar los problemas y la lucha constante en todo aquello que creen, porque no aceptan un “no” por respuesta.

También, este texto va dedicado a todas aquellas mujeres que se enfrentan a las injusticias y que a día de hoy, todavía siguen derramando lágrimas, porque sus causas, desgraciadamente, quedan pendientes de revisión. Aquellas mujeres que sufren día a día el abuso de sus parejas, aunque algunos de estos casos socialmente no se les denomina maltrato, sí que lo son. Se trata de maltrato siempre que se coarte la libertad de una persona, siempre que se la insulte y menosprecie día tras día. Algunas siguen viviendo a día de hoy esta terrible situación, sin que nadie haga nada por evitarlo, aunque lo sepan. Se trata de mujeres muy valientes y dignas de admiración, ya que, aunque no tengan demasiados apoyos, saben sacar fuerzas de donde no las tienen, a pesar de que en algún momento piensen en abandonar de forma drástica. Queridos lectores, esto no es cobardía, es desesperación y la búsqueda de algo mejor, aunque no se sepa qué es. Nadie debería vivir así. Desde aquí queremos hacer un llamamiento para que se luche contra este tipo de situaciones y que nunca se consientan o justifiquen. Siempre hay una salida.

Así, no se puede dejar de hablar del amor incondicional de una mujer hacia sus hijos. Nadie puede sentir de una forma tan pura el amor hacia un bebé como una madre, porque lo ha tenido en sus entrañas. A medida que los niños crecen, ¿cuántas madres conocen que se han privado de muchas cosas para que su familia las pueda tener? Esto es otro ejemplo de lo que hace verdaderamente grande a una mujer, aparte del amor incondicional a sus hijos.

Sin duda, una criatura esencial de este planeta llamado Tierra. Las mujeres son maravillosas y deberían recordarse a ellas mismas cada mañana lo mucho que valen y no solo una vez al año. Feliz Día de la Mujer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario