sábado, 13 de agosto de 2016

Crítica: documental “Hitchcock-Truffaut”

Tributo a una leyenda

PAULA OLVERA- Kent Jones ha llevado a la gran pantalla la película documental “Hitchcock-Truffaut”, un homenaje a estos dos grandes de la cinematografía. Su impacto en el celuloide ha sido tal que muchos de los directores de ahora reconocen la influencia principal de Hitchcock en sus producciones. Y, más allá de eso, alaban el que se ha convertido en uno de los libros fundamentales de la historia del Séptimo Arte, “El cine según Hitchcock”, que precisamente centra la pieza audiovisual. Esta verdadera biblia para los cinéfilos fue fruto de las conversaciones entre François Truffaut y Alfred Hitchcock en 1962. Durante dicha charla, que duró más de cincuenta horas, el director francés persuadió al maestro británico para que le contara todos los secretos de su cine.

Si hubiera que destacar uno de los títulos documentales del pasado 2015 en Estados Unidos sin duda ese sería “Hitchcock-Truffaut”. Esta producción, de aproximadamente ochenta minutos de duración, que se estrenó en España el mes de abril de este año, sigue dando que hablar a día de hoy ya que se ha convertido en una gran referencia para los amantes del cine. Dirigida por Kent Jones, consiste en contar con imágenes la que fue una de las conversaciones del siglo XX, la producida en 1962 entre los directores François Truffaut y Alfred Hitchcock. El resultado de esta charla de aproximadamente ocho días, con la única presencia de la traductora Helen Scott, fue “El cine según Hitchcock”, un verdadero manual sobre las películas del director británico, desde las mismas circunstancias que rodearon el nacimiento de cada una de sus obras hasta los problemas de la puesta en escena de las mismas.

Medio siglo después de la publicación de este libro se ha producido el documental, el cual se refuerza con la participación de directores de nuestra era, como Martin Scorsese o David Fincher, que no dudan en dilucidar sus pensamientos acerca de este genio del suspense. De forma bastante didáctica, Kent Jones consigue ofrecer a los espectadores una lección cinematográfica de mano de estos cineastas contemporáneos que exploran el imaginario hitchcockiano. Ahora bien, ¿quiénes eran realmente Truffaut y Hitchcock y por qué su recuerdo permanece en activo? Principalmente porque se trata de dos seres pioneros en su forma de crear y compartir con el público. Lo primero que hay que apuntar de François Truffaut es su peculiar infancia, señalada en el documental. Se podría establecer incluso una analogía con el personaje de su primer largometraje, “Los cuatrocientos golpes”. De cualquier manera, uno de los puntos destacables de su trayectoria artística, en el contexto en que nos hallamos, fue la influencia que Hitchcock ejerció en su carrera.

Tal día como hoy, pero muchos años atrás, el 13 de agosto de 1899, Londres vio nacer al que sería el cineasta de los cineastas, Alfred Hitchcock. ¿Quién no es capaz de reconocer sus películas con una simple escena? Son muchos los rasgos que distinguen sus producciones y lo verdaderamente sorprendente es que sigue convertido en un icono cultural, en una inspiración para los nuevos directores y para el propio público asiduo a determinados géneros. En primera instancia pudiera parecer que Hitchcock a cierta distancia no cuidaba ciertos planos, pero todo lo contrario, era una estrategia porque estaban repletos de vida propia y en muchos de ellos optaba por incluir objetos fetiches, como llaves, esposas o cuerdas. Sólo hace falta detenerse en sus obras maestras para entender su forma de jugar con las ideas: “La ventana indiscreta”, “Con la muerte en los talones”, “Vértigo”, “Los pájaros”, “Rebeca” y, sobre todo, “Psicosis”. 

A pesar de que el suspense no tiene por qué implicar miedo, en esta última película mencionada del director británico, los espectadores han llegado a sentir cierto temor, generación tras generación se siembran los mismos sentimientos ante la mítica escena de la actriz Janet Leigh en la ducha. No hay que olvidar que en la cinta encontramos dos relatos porque la historia se queda sin personaje femenino a partir del minuto cincuenta aproximadamente. De esta manera, hay una primera parte que es protagonizada por Marion Crane y una segunda que, aunque tiene varios personajes vitales, es liderada por la hermana de Marion, Lila Crane. Por tanto, es una película innovadora en el sentido de que el espectáculo continúa tras la pérdida del sujeto principal de la acción.“Psicosis” es la película en mayúsculas, la pionera hasta en captar el alma de los propios actores, incluido el de su hija Patricia que aparece en una escena del principio del montaje. Sin embargo, no es el único título que se lleva la palma en esto del carácter renovador, como se puede apreciar en el documental. 

Si todavía no habéis tenido la oportunidad de disfrutar de esta conversación imperdible buscad la ocasión para adentraros en una pieza que habla sobre el oficio de hacer cine, una de las profesiones más apasionantes del mundo. Una forma muy emotiva de redescubrir el libro “El cine según Hitchcock” del que se conmemora el cincuenta aniversario de su publicación. Un regalo para los seguidores de lo clásico, de la sorpresa y el suspense en el mismo ámbito.

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