domingo, 27 de marzo de 2016

Crónica: Londres

Un lugar para descubrir

PAULA OLVERA- Londres, capital de Reino Unido, es una ciudad cosmopolita que mantiene en alza el turismo. Se trata de un lugar único donde vislumbrar impresionantes monumentos, catedrales y museos. Es un área urbana cultural por excelencia que apuesta por la moda, el entretenimiento y las artes. Destaca también por su servicio de transportes que es digno de imitar en otros países. Posee asimismo uno de los principales centros financieros del mundo lo que la convierte en una de ciudades europeas más populares para vivir. Su entorno, rodeado de numerosos jardines, es digno de fotografiar. Hay que visitar Londres al menos una vez en la vida para apreciar su belleza en primera persona. Propongo una ruta turística con lo que no os podéis perder de esta maravillosa urbe.


Aproximadamente dos horas separan Madrid de Londres en avión. Las dos son capitales de países europeos, pero su tradición, su cultura, su clima y su gastronomía, entre otros factores, las hacen diferentes. Sin embargo, ambas poseen un encanto especial que las lleva a ser visitadas por numerosos extranjeros. Se intenta, sin duda, fomentar el turismo que siempre genera una gran diversidad e ingresos económicos.


Lo primero que seguramente nos llamará la atención cuando pongamos un pie en Londres es el clima que resulta un tanto inestable para los foráneos. Tan pronto puede hacer un sol brillante como puede aparecer una nube cargada de tanta agua que azote por unos segundos la tierra como si se tratara del diluvio universal. Por ello, se debe ir preparado con paraguas en la mochila y también una botella de agua para todos aquellos caminantes dispuesto a recorrer las hectáreas que rodean el centro de la ciudad. Puede que también pronto atraiga nuestra atención el transporte londinense así como las cabinas de teléfono repartidas por toda la ciudad. La capital británica se convierte en uno de los principales centros de tráfico aéreo del mundo y cuenta con varios aeropuertos, siendo el de Gatwich uno de los más utilizados por los turistas españoles junto al de Heathrow. De igual manera, la capital destaca por su tráfico marítimo que es usado sobre todo para el transporte de mercancías. Los ingleses, además del coche que es uno de los medios más empleados, hacen un gran uso de la red de autobuses. Ésta resulta impresionante para los visitantes, ya que el servicio es constante y acerca rápidamente a los puntos más visitados de la ciudad. Se trata de un medio bastante moderno que se ha convertido en todo un icono de Londres ya que todos tenemos en la memoria colectiva la imagen de un autobús de color rojo y de dos plantas. El metro también es digno de destacar por su extensión ya que cuenta con más de un centenar de estaciones. A simple vista el transporte público resulta costoso para los bolsillos pero, como ya viene sucediendo en otras grandes ciudades, existen bonos especiales que abaratan gastos. Así, la tarjeta Oyster es una de las formas más económicas a la que recurren los turistas para desplazarse. 



La arquitectura londinense es muy heterogénea debido a la variedad de zonas que pueblan la ciudad. Eso sí, por norma general, los edificios de gran altura así como los rascacielos se sitúan en la zona financiera. Sin embargo, hay elevados monumentos que se erigen en el centro, donde mayor tránsito de viandantes se produce, y que configuran el peculiar casco urbano londinense. Uno de los símbolos de la ciudad es el Big Ben, un enorme reloj que es famoso por su precisión horaria. Está ubicado junto al Palacio de Westminster, también conocido como Parlamento, a orillas del río Támesis. Muy cerca de este enclave se localiza la Abadía de Westminster, famosa iglesia fundada en el siglo X donde han tenido lugar las principales coronaciones de los monarcas británicos. En su interior, se aprecia el trono que durante siglos se ha utilizado en cada uno de estos actos históricos. 

Asimismo, en la Abadía se han celebrado varios enlaces matrimoniales, entre ellos, el de los duques de Cambridge. Pero si hay algo que llama especialmente la atención a los visitantes es el elevado número de tumbas en las que reposan los restos de los principales monarcas así como de personalidades ilustres. Entre los miembros de la realeza cabe mencionar a María I de Inglaterra, conocida como María Tudor, que está enterrada junto a Isabel I. En otro punto de la Abadía también podemos localizar placas que nos indican los restos del padre de la teoría de la evolución, Charles Darwin, del físico Isaac Newton o del escritor Charles Dickens. De hecho, hay un rincón conocido como “Poets’ Corner” en el que están enterrados los principales escritores ingleses.


Atravesando el Tamésis, nos encontramos con el Ojo de Londres (London Eye), una noria que alcanza tal altura que permite disfrutar de impresionantes vistas de la ciudad. Esta atracción también es una de las señas por excelencia, al igual que la Torre de Londres que se sitúa cerca del famoso Puente de la Torre (Tower Bridge), un puente levadizo que cruza el río Tamésis y que ha aparecido en numerosas películas, al igual que en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 donde tuvo gran protagonismo.


Londres apuesta fuerte por sus museos y por la expansión y conocimiento de su cultura. Por toda la ciudad se reparten numerosos espacios destinados a las artes y también a las ciencias. La Galería Nacional, situada en Trafalgar Square, es el principal museo de arte de la ciudad y gracias a su colección permanente es muy relevante a nivel mundial. El Museo Británico también se convierte en uno de los más populares del planeta y, para poder observarlo en profundidad, se aconseja al menos dedicarle un día entero, porque cuenta con multitud de salas de exposiciones. Este museo alberga además numerosos objetos de todos los continentes, antigüedades prehistóricas que son auténticos tesoros. Entre éstos se puede destacar la famosa piedra Rosetta. En otra línea podemos localizar también el Museo de Historia Natural, el Museo Nacional Británico de Arte Moderno (conocido como “Tate Modern”) y el Museo de Ciencias.


La entrada a todos ellos es gratuita y esto fomenta el interés de los ciudadanos por los museos. Sin embargo, el Museo Madame Tussauds sí que es de pago y su precio para determinado tipo de público puede resultar desorbitado. Pero merece la pena ya que nos encontramos con el museo de cera más importante del mundo. En él, los visitantes podrán fotografiarse con las celebridades del momento, estrellas de Hollywood como Brad Pitt o George Clooney. Y no sólo eso ya que este espacio también incluye una colección de estrellas de la música actuales como el grupo One Direction, pero también aquellas que marcaron un antes y un después en el mercado discográfico como Elvis Presley o Los Beatles. También hay un área destinada a las estrellas deportivas, entre las que se incluye el tenista español Rafa Nadal y otra dedicada a los principales políticos, como Barack Obama y Angela Merkel. En este entramado de cera tampoco podía faltar un homenaje a la realeza, a la familia real británica al completo. Cada una de las figuras está perfectamente creada y parece que los espectadores están situados frente a los personajes de carne y hueso lo que dota de credibilidad a esta experiencia única. Además de las figuras, el público podrá sumergirse en un pasaje del terror que no es recomendado para personas con problemas de corazón. De igual manera, unas cabinas de taxi esperan para realizar un agradable paseo por las instalaciones que divertirá mucho a los pasajeros. Por último, el museo tiene preparado una proyección interactiva y en 3D sobre superhéroes.


Londres es además una ciudad donde comprar, comprar y volver a comprar. Los extranjeros volverán cargados de souvenirs, aunque hay que mirar bien los precios y la competencia en cada tienda porque además hay una gran diferencia entre la libra y el euro. Para los más pequeños, Hamleys es la mayor juguetería y en cada una de sus plantas los niños podrán encontrar todo aquello que desean. Si buscáis peluches, los mejores y más grandes se encuentran en este popular establecimiento. También parecen extraídos de las propias películas infantiles los juguetes que se encuentran en Disney Store, ubicada en Harrods. Este gran almacén también es de visita obligada para los turistas. Su fachada exterior es increíble y ya invita a realizar unas cuantas compras. En sus instalaciones se podrán encontrar principalmente productos de lujo y, de hecho, se aprecia a simple vista que muchas de las personas que acuden a este centro están bien posicionadas económicamente.



En Oxford Circus también se encuentra un amplio conjunto de tiendas, en este caso, dedicadas principalmente a la moda, por ejemplo, H&M o TopShop. No hay que olvidarse tampoco que en Leicester Square se encuentra la casa de chocolates más grande de Londres, el popular negocio de M&Ms. En este espacio que cuenta con varias plantas, además de adquirir los famosos trocitos de chocolate con leche de diversos sabores, los visitantes podrán conseguir todo el merchandising habido y por haber. De igual manera, podrán fotografiarse con las diversas figuras a gran tamaño que se encuentran repartidas por toda la tienda haciendo la visita muy amena e interactiva. Tampoco hay que dejarse en el tintero la oferta de Piccadilly Circus. Su plaza es mundialmente conocida, con sus carteles luminosos y su fuente que la hacen inconfundible. Salvando las distancias, podríamos establecer algún paralelismo con la Puerta de Sol de Madrid ya que en los alrededores de ambas se localiza una extensa oferta de ocio, tiendas y restaurantes para todos los gustos.



Precisamente el ocio también se puede encontrar en los parques que se distribuyen por toda la ciudad. Muy cerca del Palacio de Buckingham donde tienen lugar algunas ceremonias oficiales, se encuentra el parque de St. James´s que cuenta con un lago que es atravesado por un bonito puente. También es digno de visitar el parque Regent´s, ubicado en la zona centro de la ciudad. Éste alberga el zoológico de Londres así como la Universidad Regent. Otra de las zonas verdes que no hay que perderse es Kensington que antiguamente eran los jardines privados del Palacio de Kensington. En él se aprecian numerosas esculturas y estatuas, entre ellas la dedicada a Peter Pan así como un monumento honrando la memoria de Alberto de Sajonia, esposo de la Reina Victoria.



Al lado de esta zona se encuentra otra increíble, Hyde Park, que está a su vez dividida en dos por el lago Serpetine. En cada uno de estos parques mencionados se puede respirar aire fresco y puro, son hectáreas naturales donde pasar una jornada en compañía del verde de la hierba y de las diferentes especies de árboles y de animales, entre las que hay que hacer una mención especial a las ardillas, que no dudan en acercarse a los visitantes para comer, literalmente, de su mano.




En Londres se practican varias religiones y, además de la citada Abadía, existen otras iglesias y catedrales que se convierten en otro punto de visita recomendado. Hay que destacar la catedral de San Pablo cuya inmensa cúpula se hace visible a kilómetros. La planta principal sorprende por su altar que ha sido escenario de numerosos acontecimientos históricos. Los turistas podrán escuchar un audio guía para descubrir que en esta catedral tuvieron lugar funerales tan importantes como los del duque de Wellington, el ministro Winston Churchill y, más recientemente, el de Margaret Thatcher. Pero si hay un evento que se recuerda especialmente aquí es la mediática boda entre Carlos de Inglaterra y Diana Spencer, Lady Di. En San Pablo, además, los visitantes podrán ascender peldaños y visitar varias galerías como la de los Susurros, que se encuentra a 30 metros a nivel del suelo tras ascender 257 escalones. Y, subiendo un poco más, podrán llegar a una de las partes más altas de la capital desde la que obtener las mejores vistas de todo Londres. En esta catedral también se puede pasar por la cripta donde reposan los restos de relevantes personajes históricos, entre ellos, el Duque de Wellington, el descubridor de la Penicilina, Alexander Fleming, y el propio diseñador de la catedral, Christopher Wren.

Para los que todavía tengan más ganas de adentrarse en Londres hay varios puntos en el mapa que son increíbles. Para los seguidores de la saga Harry Potter, en la estación King Cross, se encuentra el andén 9¾ de la popular ficción todos los viandantes podrán esperar una cola para hacerse con la deseada fotografía con cualquiera de las bufandas de las casas de Hogwarts. Merece la pena también adentrarse en el barrio de Camden donde se encuentra uno de los mercados callejeros más importantes de la ciudad. Por todas las esquinas, a ambos lados de las aceras, numerosos puestos en los que encontraréis cualquier tipo de artilugios. Es una de las zonas donde se respira mayor diversidad, no sólo porque convergen diversas razas sino también variados estilos. La moda nunca muere en Camden, siempre se reinventa y cada género alternativo tiene su hueco. Además de tiendas y del mayor mercado de antigüedades que podáis imaginar, también hay puestos de comida donde degustar alimentos típicos de decenas de países. A los madrileños este barrio les recordará inevitablemente a El Rastro, el mercado al aire libre más famoso de Madrid, aunque en Londres este bazar está multiplicado por diez en tamaño. Aquí además se encuentra un canal que bordean los caminantes a la vez que disfrutan de un bonito paseo.


Y para bonito… ¡el barrio de Notting Hill! A simple vista a todos nos viene a la memoria la popular cinta titulada con el mismo nombre que tenía como protagonistas a Julia Roberts y Hugh Grant. El barrio respira precisamente este ambiente de película y, de hecho, se pueden visitar las librerías que inspiraron a la producción. Notting Hill es reconocido además por su mercado de Portobello donde la mezcla de culturas vuelve a hacer acto de presencia. Esto mismo ocurre en Covent Garden, uno de los distritos con más encanto de toda la ciudad. Se trata de una plaza que alberga numerosas tiendas artesanas y, sobre todo, bares donde degustar una buena cerveza o un café. Es una zona muy animada donde pasar un rato más que agradable.

Los sitios mencionados son una muestra de todo lo que Londres nos ofrece. Es una ciudad con historia para dejarse llevar por la música de fondo que acompaña a los paseantes en muchas de las calles. Es una capital donde perder la vista en cada paisaje, donde suspirar frente al Támesis y cargarse los pulmones de energía positiva en las zonas verdes. Londres es el lugar perfecto para pedir el deseo de volver. Siempre volver.

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