jueves, 6 de febrero de 2014

Crítica: libro "Sufre por mí"

Purgar las penas con ayuda de los recuerdos



PAULA OLVERA- En diciembre de 2013 se puso a la venta “Sufre por mí”, la esperada novela de Pablo Roa. El joven escritor ha trabajado como guionista en la serie de Telecinco “Tierra de Lobos”, en la que está inspirada esta historia que ha decidido publicar en primera persona, en nombre de Nieves Lobo, una de las protagonistas principales de esta ficción la cual  ha concluido recientemente su andadura televisiva con diversas críticas de los espectadores. En este intrigante libro de trescientas tres páginas, el lector revivirá una preciosa y a la par dramática historia de amor, la que la hija de un cacique tuvo con el capataz de su hacienda. Sensaciones agridulces, sentimientos a flor de piel, pero sobre todo, ganas de seguir leyendo, es lo que le ocurrirá a aquella persona que esté dispuesta a embarcarse en la trama.


En muchas ocasiones, el éxito que recibe la publicación de una obra literaria, lleva a plantear su adaptación a la gran pantalla o a interpretarla en escenarios de todo el mundo. En este caso, ha sucedido todo lo contrario, un fenómeno televisivo, “Tierra de Lobos”, ha dado lugar a la creación de una obra que sin duda debe parte de su reconocimiento a esta serie española. Todo comenzó en septiembre de 2010, cuando Telecinco tras un acuerdo con la productora Multipark Ficción y Boomerang TV decidió apostar por una serie ambientada en el siglo XIX. El equipo desplegó numerosos medios técnicos ya que muchas secuencias fueron rodadas en exteriores (en Segovia, pero también en Madrid, concretamente en San Martín de la Vega y en Ambite, un pueblo rural de la capital donde se construyó el Palacio de los Marqueses de Legarda que aparece en  muchos capítulos).

Su audiencia en las dos primeras temporadas superó el 15% de cuota de pantalla (más de dos millones y medio de espectadores), pero esto no pareció ser suficiente y en la tercera, para sorpresa de los fieles espectadores, los responsables de la ficción decidieron poner punto y final a la historia (el 15 de enero de este año), dejando tramas abiertas para muchos televidentes. A pesar de que el libro “Sufre por mí” fue publicado un mes antes de este acontecimiento, supuso para muchos aficionados de la serie una manera de continuar resolviendo en solitario los misterios que acontecían en “Tierra de Lobos”.

Como todos los seguidores sabrán, en el último capítulo de la serie se mascó la tragedia, falleciendo uno de los personajes principales, el héroe, César Bravo (interpretado por el actor Álex García). Una forma un tanto vulgar de dar a entender a los espectadores que los finales felices no siempre son el broche concluyente en las producciones “made in Spain”. Obviamente, las reacciones de los actores tras el último capítulo no se hicieron esperar en las redes sociales. Y es que a la decepción por parte de los espectadores, se sumaba las de los protagonistas que veían como tenían que despedirse de unos personajes con los que habían convivido varios años. Casualmente, Dafne Fernández y Antonio Velázquez, dos de los actores cuyos papeles tienen especial relevancia en este libro, manifestaron su pesar por el desenlace de “Tierra de Lobos”, a la par que mostraron su emoción por el final alternativo que Pablo Roa había escrito.



A pesar de su juventud, el escritor de “Sufre por mí”, lleva muchos años trabajando y se ha convertido en un reconocido guionista e ilustrador de nuestro país. Ha contribuido a la creación y puesta en marcha de “Tierra de Lobos” por lo que conoce a la perfección cada uno de los guiones que se han escrito para la serie, los cuales, ha sabido plasmar con ahínco en su novela. Por un precio de diecisiete euros, el libro nos presenta el estilo de Roa, un escritor empeñado en cuidar los pequeños detalles, en mimar cada uno de los adjetivos, para que de boca de los protagonistas de la historia salga la palabra adecuada a la situación, la palabra que emocione al lector, la que le haga volar entre las hojas del libro, la que le haga soñar.

El libro, al igual que la serie, está ambientado en el siglo XIX y trata sobre todo lo que acontece a un conjunto de personajes que habitan en un lugar un tanto inhóspito denominado “Tierra de Lobos”, título original de dicha ficción. No obstante, nada es lo que parece porque el pueblo esconde oscuros secretos. En los diversos capítulos se suceden tramas de acción, intriga y aventura, combinadas en todo momento con el romance. Se intercalan así, varias historias de amor que producen enfrentamientos familiares y hacen que se lleven a cabo venganzas de lo más sangrientas. La guinda del pastel la brindan los elementos del western que en la ficción fueron muy bien incorporados a través del vestuario o la decoración y que hacen de “Tierra de Lobos” una serie que poco antes de finalizar, ya contaba con un libro basado en ella.

Hay que tener en cuenta que “Sufre por mí” se centra en las dos primeras temporadas de la serie, partiendo del regreso de los hermanos Bravo al lugar que les vio nacer, Tierra de Lobos, y de cómo, a pesar de vivir en la zona más salvaje, La Quebrada, el destino les vincula con Casa Grande, lugar en el que habita el hombre más poderoso de todo el pueblo, Antonio Lobo. Este tiene cuatro hijas, entre las que destaca la protagonista del libro, Nieves, que se enamora localmente del capataz que vive con ellos y que maneja a su antojo. Pero Nieves, no será la única en encontrar al amor de su vida en ese pequeño pueblo perdido de la mano de dios, su hermana mayor Almudena, vivirá una apasionada historia que la llevará a enloquecer tanto o más que Nieves, a desobedecer las reglas. Lo mismo le ocurrirá a otra de las hijas, Isabel, cuya condición sexual hará que luche por erradicar los convencionalismos de la época que la ha tocado vivir.

En este entorno hostil además se cuecen otras historias, todas centradas en la supervivencia ya que la vida no está asegurada en Tierra de Lobos. Los habitantes del pueblo callan, su lucha contra la tiranía de los Lobo se produce en silencio. A veces, hay revueltas que alteran el orden público y que rápidamente son sofocadas por el ejército, pero el pueblo nunca pierde la esperanza, su utopía está centrada en la libertad, en alcanzar el Modernismo que traerá consigo prosperidad y riqueza.

La novela de Ediciones B que me ha cedido las maravillosas fotografías es muy recomendada, a primera vista, para los seguidores de la serie de Telecinco que cada semana esperaban visionar el desarrollo en la trama. Es ahora mismo, la única forma que tienen los forofos de descubrir si a Nieves y Aníbal les pasa como a los protagonistas de los cuentos que normalmente “vivieron felices y comieron perdices”. Considero esta novela igualmente idónea para aquellas personas que disfruten con los temas sociales e históricos teñidos de un toque romántico.

El autor utiliza una excelente prosa lo que hace que en todo momento la lectura sea fácil a pesar de la carga emocional que conllevan determinados párrafos. “Sufre por mí” está redactada en primera persona, es Nieves Lobo quien desnuda su corazón, quien cuenta todo aquello que la pasa por la cabeza, desde sus reacciones ante las actitudes que toma con el amor de su vida hasta los comentarios acerca de los actos que realizan otros personajes de su entorno. Estas reflexiones y la especie de autobiografía que el personaje lleva a cabo, se ven complementadas por la narración de la realidad que la protagonista está viviendo. Y es que en el libro han pasado demasiados años desde el final que todos los espectadores conocen a raíz de la serie de Mediaset. La hija de Antonio Lobo, el mayor propietario de tierras de todo el pueblo, está encerrada en un convento. Los años no han pasado en balde para ella, se describe a una Nieves encanecida, que hace balance de lo vivido. Para ello, se dedica a escribir y a viajar al pasado con el objetivo de poco a poco, ir limpiando sus penas con la única ayuda de sus recuerdos. Un paso necesario para alcanzar la paz, una paz eterna que lleva anhelando desde su juventud.

Se agradece la distancia temporal que marca el autor con respecto a la serie ya que lo hace de una forma muy astuta, se basta de un diario que escribe la protagonista en el que guarda un terrible secreto, la culpabilidad por un asesinato que dejará a los lectores con la boca abierta. De igual manera, se agradece la aparición de un nuevo personaje que en la serie de televisión no tuvo cabida: Celia. Ella es una inocente monja que tendrá un papel muy importante durante la estancia de Nieves en el convento. Sin entrar en más detalles de los necesarios para redactar esta crítica, cabe destacar que una baldosa del convento guardará con sumo celo los secretos más íntimos de la protagonista, unas revelaciones que reflejan cómo se vivió en Tierra de Lobos durante años. Todo ello marcado por un torrente de sentimientos que al fluir, dejan al descubierto el alma de Nieves, la cual, llegará a causar odio en el lector, pero también recibirá su compasión en alguno de los diez capítulos que componen este libro. Todos sentiremos su agonía y el aislamiento que sufre al vivir en un lugar tan sombrío.

El principio de la novela es inquietante, lo que lleva a generar en el lector una serie de expectativas que pueden verse o no cumplidas en el punto cumbre de la obra. Lo que sí está claro es que descubrirá los entresijos que hubo entre Aníbal y Nieves a lo largo de su relación amorosa. Así, la novela destapa la forma de actuar de la protagonista, que seguramente no será la primera en experimentar con los años ese tipo de soledad causada por la frustración de haber burlado al destino, de haber dejado escapar al amor de su vida. Con la historia de Nieves, muchas mujeres se sentirán identificadas ya que todos hemos podido lamentarnos alguna vez en nuestra vida de aquello que pudo ser, pero no fue.

Pablo Roa dedica muchas páginas a describir la personalidad de Nieves en un intento de que el lector reviva sentimientos que siguen a flor de piel en la protagonista, una caprichosa joven que soñaba con grandes lujos, con tener una vida de princesa en el más estricto sentido de la palabra. Nieves representa la sensualidad, sabe hacer uso de ella para conseguir todo lo que se propone. Y esto no ocurre sólo con Aníbal ya que logra encandilar al capitán Ugarte, un personaje que por cierto está muy bien construido en el libro. De igual manera, Don Joaquín Montes que se convertirá en alcalde del pueblo, llamará la atención de la joven por su modesta posición social.

A pesar de que Nieves siempre ha deseado casarse con un noble adinerado para trasladarse a vivir a Madrid, es Aníbal quien la ha robado el corazón. Su carácter mujer-niña la lleva a provocar continuamente al capataz, se divierte haciéndole sufrir y no tiene piedad. Una loba en celo dispuesta a herir a lo que más ama. Por suerte, Aníbal es todo lo contrario a ella. Un ser noble, bondadoso, responsable y trabajador, un hombre con el que todo mujer quisiera emparejarse. De hecho, otra de las protagonistas de “Tierra de Lobos”, Elena (cuyo papel es interpretado por la actriz María Castro) acaba rendida a sus pies unos cuántos capítulos.

El autor muestra cómo el egoísmo de Nieves no tiene límites, mucho menos su maldad, que la convierte en el vivo retrato de su padre. Por encima de todo, la protagonista es una Lobo y nunca renunciará a sus raíces, antepone su ambición a su felicidad. Aunque sus caracteres son totalmente opuestos, “Sufre por mí” describirá con garra la pasión inevitable que surge entre estos dos personajes. Una morbosa historia de amor que nada tiene que envidiar a los clásicos literarios como “Romeo y Julieta” de William Shakespeare o la historia que Jane Austen narra en “Orgullo y Prejuicio”.

“Sufre por mí” es un título idóneo para esta novela, ya que desgraciadamente el sufrimiento es el protagonista cada día en la mayoría de los habitantes de Tierra de Lobos. Así, ya no sólo es Aníbal quién ve frustrada su historia de amor una y mil veces, existe una melancolía maldita en el sentir de una población que parece condenada a la desgracia, a la muerte como compañera de camino.

La necesidad de continuidad de la trama que sintieron los espectadores una vez finalizada la emisión de “Tierra de Lobos” se vuelve a repetir en la novela, ya que el lector se queda con ganas de más, de saber qué pasar con determinados personajes, de seguir resolviendo historias. A pesar de esta crítica y de que no está prevista una segunda parte, entiendo que es muy complicado narrar en una novela todos los detalles del fenómeno Nieves-Aníbal y el autor prefiere centrarse en el punto álgido de este amor que está condenado al sufrimiento. Me resulta un ejercicio extremadamente dificultoso aunar las historias acontecidas en cuarenta y tres capítulos y por eso, junto a que me parece harto complicado hacer una obra literaria de una serie televisiva os recomiendo “Sufre por mí”.

1 comentario:

  1. Muy buena e interesante vuestra exposición y sinopsis sobre este libro.
    Enhorabuena por vuestro trabajo.
    Saludos.
    Ramón

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