viernes, 27 de febrero de 2015

Crítica: película “Boyhood”

La vida ante los ojos


AURORA SALVO AMORES- “Boyhood” ha sido una de las favoritas en la última edición de los Premios Oscar con seis nominaciones. Sin embargo, solo consiguió la estatuilla a mejor actriz secundaria, Patricia Arquette. Su director, Richard Liklater, tardó doce años en rodar esta ficción sobre cómo transcurre la vida de un niño en su camino por convertirse en adulto, aunque el equipo solo rodó treinta y nueve días en total. Una mirada muy real de las etapas vitales y de los distintas cambios que se producen en un periodo de tiempo. Una trama concisa y bien construida que demuestra que no es necesario recargar las historias con situaciones enrevesadas para crear una buena obra audiovisual. Según la Academia no ha sido la cinta del año, pero el criterio de cada espectador será el que decida el nivel de esta ficción.



Una de las películas del pasado año 2014 es “Boyhood”. Se trata de una cinta en la que se van desarrollando los problemas, inquietudes y vivencias de un joven desde su infancia hasta los dieciocho años. Ellar Coltrane es el encargado de protagonizar este film en el que como en la vida misma hay momentos tristes, alegres, melancólicos y divertidos. La trama va fluyendo y los cambios temporales que se producen a lo largo de doce años reales se suceden de forma sencilla, sin forzarlo. Los espectadores no encuentran transiciones chocantes, por el contrario, se aprecian de manera natural.

La interpretación de Coltrane resulta muy convincente y no baja el ritmo en ningún instante. Hay que tener en cuenta que según pasan los años las inquietudes cambian y resulta complicado mantener un nivel interpretativo a edades tan tempranas. Sin embargo, el equilibrio es perfecto y no hay grandes diferencias entre el actor que se puede ver en los primeros minutos y el que se aprecia en los instantes finales. El trabajo de este intérprete va evolucionando a la vez que el personaje y al mismo tiempo que lo hace él mismo.

Mientras crece el personaje principal, también lo hacen el resto de los actores de la trama. Ethan Hawke ha optado por cuarta vez al Oscar, en esta ocasión como mejor actor de reparto, por esta película. Se trata de la tercera nominación que le viene de la mano del director, Richard Linklater, con el que ya trabajó en la popular trilogía “Antes del amanecer”, “Antes del atardecer” y “Antes del anochecer”, candidato a la estatuilla de la Academia al mejor guión adaptado por estas dos últimas. En “Boyhood”, resulta evidente, tal como ocurriera en las tres cintas mencionadas, el paso del tiempo en el actor. Sin embargo, su interpretación juega muy bien con las situaciones por las que pasa su homónimo en la gran pantalla.

La tercera intérprete digna de destacar es Patricia Arquette. Su personaje, la madre sufridora del protagonista principal, ha conseguido que la actriz consiguiera su primera estatuilla a mejor actriz secundaria. La melancolía, los miedos y las preocupaciones maternales están perfectamente reflejados en la interpretación de Arquette. Su rol representa la protección hacia unos hijos que van creciendo sin que ella pueda hacer nada por evitarlo. La vida fluye y no se pueden poner trabas al propio desarrollo humano. Esta luchadora progenitora es víctima de numerosas situaciones que en ocasiones la superan, pero ella consigue sobreponerse por el bien de su familia como si de una heroína común se tratara. Muchas mujeres se pueden ver reflejadas en este papel, ya que es muy humano y cercano a momentos de todo tipo.

Richard Linklater ya utilizó en la trilogía que comienza con “Antes del amanecer” el factor del tiempo a través de los propios actores. En esta ocasión, esto se aprecia en una sola película. El director ha conseguido lo que ya intentara David Carradine con su “Mata Hari”, una película que el famoso Kung Fu no pudo terminar y que tenía como protagonista a su propia hija, Calista Carradine. Sin embargo, en “Boyhood” no solo pasan los años por los personajes, sino también por las formas de vida. Los acontecimientos nacionales e internacionales, las melodías de cada época e incluso la evolución de los móviles son un protagonista fundamental en esta trama magistralmente construida. La historia se cuenta a través del contexto y el contexto se narra a través de la historia. Ambas características se aúnan para conformar un montaje armonioso.

Como ya se ha comentado, en la reciente edición, la número 87, “Boyhood” solo consiguió el Oscar a mejor actriz secundaria, Patricia Arquette, a pesar de que partía como favorita con seis nominaciones, entre ellas mejor película. Finalmente, este galardón recayó en el film “Birdman” de Alejandro González Iñárritu que consiguió cuatro estatuillas en total, incluyendo mejor director. La meca del cine estadounidense quizás no ha recompensado el trabajo de doce años de todo el equipo. Sin embargo, sí lo hicieron los espectadores: en Estados Unidos su recaudación en las salas de cine superó los veinte millones de dólares.

“Boyhood” es una de esas películas que enternece, tiene algo especial que no se puede definir con palabras. Es una cinta cercana y que consigue la empatía de los espectadores casi sin quererlo. Para entender de qué se está hablando hay que verla y dejarse seducir por cada una de sus escenas. Los más sensibles que preparen los pañuelos. Unos sentimientos conmovedores que desprenden sensaciones únicas y muy agradables.

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