domingo, 3 de noviembre de 2013

Entrevista: Álvaro Velasco


“Te tienen que dar igual las críticas, sino estás muerto”



PAULA OLVERA- Álvaro Velasco estudió Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos aunque en la actualidad se gana la vida como monologuista. Con 23 años se subió por primera vez a un escenario y un tiempo después tomó la decisión de dedicarse profesionalmente a ello aunque reconoce que es bastante difícil hacer reír al público. En su faceta de periodista tuvo la oportunidad de trabajar en la SER gracias a un profesor que le ofreció una beca. Álvaro también estuvo una época trabajando en Europa Press y como periodista deportivo en el Real Madrid. Ahora viaja por toda la geografía española para mostrar sus monólogos al público. De hecho, el día anterior a la realización de esta entrevista estuvo en un micrófono abierto, un concepto americano en el que se juntan varios cómicos en un bar a probar material recién escrito.
Se considera un usuario activo en Twitter y de hecho, tiene mucha influencia, sobrepasando ya los 53.000 seguidores. Y es que Álvaro considera Twitter parte de su trabajo, un banco de pruebas en el que su personaje de escenario lo traslada a esta conocida red social. Define a su personaje como canalla, crápula, perdedor… y cree que tiene éxito porque según él, los ganadores nunca han gustado. Por eso, está todo el día conectado y puede llegar a recibir al día más de 500 menciones. Nos comentó que siempre intenta contestar a todo el mundo porque ha conocido a gente interesantísima a través de esta plataforma aunque es consciente de que pueden existir las críticas, las cuales, las toma con mucho humor.


La entrevista se desarrolló en la sobremesa de un día soleado en un bar de Móstoles, ciudad que le ha visto crecer y de la que reconoce sentir un orgullo muy propio de los habitantes de este municipio como en su día lo fue el portero Iker Casillas al que Álvaro tuvo la ocasión de entrevistar hace años. En la charla nos habla de sus proyectos, entre ellos, su nuevo monólogo en el que habla de su situación personal, de política, de fútbol y de religión.


P: ¿Cómo fue la primera vez que te subiste a un escenario para explotar tu faceta cómica?

R: La primera vez fue con 23 años con un chico que ya era cómico; subí a presentarle tres minutos. Generalmente la gente que se inicia en comedia empieza así, presentando a cómicos. Me “moló” aunque tardé en volver a subirme al escenario creo que seis o siete meses, porque no era mi curro. Era como un hobby y yo he sido aficionado a monólogos desde adolescente.


P: ¿Sientes nervios cuando te subes al escenario?

R: Depende del día, hay veces que no y hay veces que sí. Y depende del escenario, cuando hay muy poquita gente me pongo bastante nervioso. Vas a un sitio donde hay 30 personas y es más difícil trabajar que un sitio en el que hay 500 personas. Aquí no te pones nervioso, porque piensas “por estadística, va a ir bien. Si les gusta a la mitad, ya son 250 personas riendo y aplaudiendo” (risas).

P: ¿Qué consideras que tiene que tener un monólogo para que sea gracioso?

R: Es humor. El humor es tan diferente, cada cómico es tan diferente que realmente esa pregunta es muy difícil. El humor es muy amplio, un tío que se cae por la calle es gracioso. Luego hay diferentes técnicas y el humor una de las formas es crear sorpresa. Tienes que sorprender, sorprender es la palabra, sí.
P: ¿Te ha pasado alguna vez que la gente no se haya reído con una parte que tú previamente considerabas graciosa?

R: Sí, sí, sí. Eso nos ha pasado a todos. Ha habido días muy duros de decir “Este chiste es buenísimo, ¿por qué no os reís?” Y cuando pasa es horrible, te quieres morir.

P: ¿Cómo sales del paso?

R: Pues luchando. Tú estás probando con un tipo de material más intelectual, ves que el público no engancha con eso y recurres a contar otras cosas más básicas. Te pones a hablar con el público e improvisas hasta que les enganchas. Hay veces que es porque tú no estás con energía y otras veces porque no se puede. A mí me pasó este verano en Cantabria, no me acuerdo cómo se llamaba el pueblo. Era una discoteca enorme, había 30 personas y toda la primera fila eran niños. El micrófono estaba pegado con celo, yo estaba actuando y ese día fue horrible. Pero bueno, te pagan, entonces tienes que ir. Y fíjate, el día anterior había estado actuando en Avilés para 2.000 personas, fue como estar en cielo y tierra en dos días seguidos. Fue muy divertido.

R: ¿Hay algún cómico por el que sientas admiración o que sea tu referente?

R: Mogollón. Americanos mogollón. Y en España bastantes. Mi preferido es uno que se llama Luis Álvaro que trabaja en Paramount desde hace muchos años también y ahora es “coleguita”. “Mola”, porque los que empezaron siendo ídolos, ahora son “coleguitas”.

R: Nosotras tuvimos un encuentro digital con David Guapo y nos comentó que se inspiraba en la gente para escribir sus monólogos, ¿en qué te inspiras tú?

R: Yo me inspiro en mí. La comedia ha pasado de ser una comedia de observación, lo de “¿no habéis ido a un probador?” a una comedia de opinión. Me inspiro sobre todo en lo que yo pienso y lo que opino de temas, hago una comedia muy social y lo que es mi vida, de lo que me pasa, de lo que siento. Es una terapia porque cuando me dejó mi última novia, mi segundo monólogo de la “tele” empezó ahí, tocando eso.


P: ¿Cómo fue tu participación en el Viña Rock?

R: Fue la hostia, fue buenísimo. Yo fui por primera vez al Viña Rock con 21 años o así y voy todos los años. Me dejo una pasta y se me ocurrió ponerme en contacto con la organización para montar un festival de comedia dentro y les “moló” la idea. Fue muy “guay” porque llevar la comedia a un escenario así es curioso. Era al aire libre, hacíamos tres pases diarios: a las cinco de la tarde el primero con un público muy variopinto, muy drogado. Yo pensaba que iba a ser un desastre, pero juntamos a 500 o 600 personas por pase y había gente que se encontraba con eso y se quedaba y gente que iba expresamente a eso. Estaba muy guay y me tiraron un sujetador. Eso fue muy divertido, no me había pasado nunca.

P: Suponemos que recibirás elogios, pero también críticas. ¿Cómo lo llevas?

R: Mogollón. A mí me mola porque recibo críticas sobre todo de los fachas o de los taurinos. Me hace mucha gracia, me encanta, porque eso quiere decir que si te critican es que eres buenísimo, que estás haciendo daño y que está sonando. Si no te critican es que no se habla de ti. Luego hay gente que te hace mucho la pelota. La comedia es la capa más baja del “artisteo”, se habla mucho a las espaldas, una cosa que yo al principio llevaba muy mal, no me adaptaba a eso. Me costó un montón entender que la gente hablase de mí. Te tiene que dar igual. Esto es como un instituto, somos muy poquitos cómicos en España y casi todos estamos en Madrid y en sitios que coincides con ellos. Todos nos conocemos,  entonces te tiene que dar igual las críticas, sino estás muerto. Imagínate un sitio como Twitter donde todos los días me insultan, sobre todo por las cejas. Me da igual, me hace gracia.

P: ¿Cómo ves el panorama periodístico actual?

R: Fíjate, hace poco estuve con mi mejor amigo de la carrera y hablamos de esto, él ha tenido suerte y ahora está de jefe en Europa Press y hablamos mucho del futuro del Periodismo. Creo que el Periodismo apenas existe, ya no se hace Periodismo en España, creo que los medios de comunicación como tal apenas existen, son departamentos de comunicación de las empresas y los partidos. El futuro laboral es oscuro, un trabajo precario, sueldos infames, jornadas laborales tremendas, contratos asquerosos. Me siguen llegando ofertas para trabajar de periodista, son ofertas asquerosas, y sobre todo a nivel de sueldos, el Periodismo es un trabajo intelectual que es duro y hay que pagar. Yo estuve de periodista 6 años y me pasé muchos años en un sitio bastante bueno y cobraba bien, pero hablo con mis compañeros de carrera y es un trabajo de vocación; a mí me da mucha pena que se juegue con “como haces algo que te gusta, te pago poco”. Es una pena porque es un trabajo difícil. Yo lo veo muy negativo y muy oscuro.

P: ¿Qué es lo más valioso que aprendiste durante tus años de universidad?

R: Yo a penas aprendí en la universidad. Es una experiencia que vosotras no tenéis por el plan Bolonia que os obligan mucho a ir a clase. Yo vivía otra época, no iba a clase, pero siempre estaba en la universidad. Yo estaba en el grupo de Rugby, en el periódico, con el grupo de teatro… Lo que aprendes es que conoces. Llegué del instituto, de mi barrio, de Móstoles, con unas ideas, más cerrado. Conocí gente de toda España y eso te ayuda a expandir la mente. Conoces un montón de gente muy interesante, maduras, aprendes de la vida, te lo pasas muy bien, disfrutas, sales, viajas... Por ejemplo yo tengo un primo que no quiere ir a la universidad, se ha apuntado a un módulo y me da pena que no vaya a descubrir la experiencia de encontrar tanta gente “guay”.

P: Tú estabas en Licenciatura, ¿no?

R: Efectivamente. Además yo conocí a mucha gente, porque hice la carrera en 9 años.

P: Te queríamos preguntar por eso…

R: Es real. Terminé la carrera hace dos años creo, o por ahí. Pero es que también en tercero estaba currando de redactor, en segundo era becario y a partir de tercero ya dejé la universidad, apenas iba, a tomar algo si tal porque estaba currando. Me las iba sacando poco a poco y ya cuando dejé el Periodismo me saqué las que me quedaban con una asignatura que la daba una compañera mía de universidad. He tenido compañeros que ahora estaban en la universidad trabajando, es curioso.

P: Te especializaste en periodismo deportivo, ¿a qué deportistas has entrevistado?

R: A mogollón. Yo trabajaba en el Departamento de Prensa del Real Madrid, sobre todo futbolistas mogollón. Te puedo contar la que más ilusión me hizo que fue una a Zidane que fuimos los dos solos. La primera entrevista que hice fue a Di Stéfano, pero a nivel de futbolistas y jugadores de baloncesto mogollón. A mí me hacía casi más ilusión otras cosas, porque como siempre eran deportistas a veces salían otras cosas, un cantante, el Primer Ministro Japonés… Una vez que había ido al Bernabeu, cosas así me hacían más ilusión que los deportistas. Los deportistas son muy difíciles de entrevistar, porque dan lo que dan, la mayoría, entonces, hay que ir partido a partido y todas estas mierdas. Eran difíciles de entrevistar.

P: Guionista, actor, cómico, periodista, ¿en qué faceta te sientes más cómodo?

R: En la que me paguen. Todo es comunicar, todo está relacionado. Todo es comunicar: de forma escrita, de forma oral, en un escenario, entonces, mucha gente me dice “¿Y tú qué eres?” Y no sé decir, he estudiado muchas cosas y hago muchas cosas, al fin y al cabo es comunicar. Ahora me gustaría un curro más tranquilo, un poquito de redacción, me apetece escribir humor. No volvería al periodismo si no me pagasen mucho.

¿Por qué crees que son importantes las redes sociales?

Son una maravilla. Tú piensa que antes la información se creaba, la cogía el periodista, la analizaba, la escribía y llegaba al usuario. Ahora de la fuente de información pasa directamente al usuario que tiene en su mano un teléfono donde le llega la información. Va rapidísimo. Y es una forma de llegar a la gente muy buena donde creas una empatía si la sabes usar bien con un personaje. Hay mucha gente que se piensa que soy de una forma que no tiene nada que ver porque tú creas un personaje en el escenario y en Twitter. Por ejemplo, yo este monólogo nuevo empiezo contando que llevo dos años sin “follar” que es una locura, pero es tu personaje, es un personaje perdedor. Es buenísimo porque creas un vínculo directo con la gente. Tú escribes y les tienes. Además, las redes sociales son muy virales, entonces si llegas a cien luego llegas a doscientos y luego a trescientos. Yo empecé en Twitter porque me dejó una novia con la que vivía, volví a casa de mis padres, me aburría mucho y descubrí el filón y lo empecé a explotar muchísimo. Me centro sobre todo en Twitter. El Facebook lo estoy dejando personal y hay otras redes que no uso porque no se adecuan a mi trabajo como Tumblr. Instagram sí me interesa porque está vinculado a Twitter y los filtros me hacen maravillas, quedo guapísimo.

P: ¿Tienes un blog también no?

R: Sí lo que pasa que lo tengo abandonado. Lo hice para una asignatura, Periodismo Electrónico, una de las últimas. Debería escribir, pero es que estoy escribiendo para la página de la ACB, para unos chavales para una revista de fútbol en inglés… Lo de ACB lo hago cada semana, empecé esta semana y lo de la revista en teoría todos los meses, pero lo tengo muy abandonado. Después del verano no he hecho nada, porque literalmente no tengo tiempo. Estoy también con dos libros, dos proyectos editoriales. Estoy con mil cosas. Uno es un relato dentro de un libro de cuentos y otro es el guión de un libro de ilustraciones. Se llama “Chistes de ayer para hipsters de hoy”. Es adaptar el humor antiguo al “moderneo” en plan: “¿Cuántos modernos hacen falta para cambiar una bombilla? Uno la cambia, el otro dice que era mejor la anterior.” Ese proyecto me gusta mucho porque tener libros editados da caché, lo que pasa que vender el proyecto es muy difícil, no da dinero. El negocio editorial en España no da dinero. Estoy también con otro proyecto para montar un festival de rap y comedia. Estoy con mil cosas, lo que pasa que dan poca pasta, pero bueno.

P: ¿Cómo hiciste para crear ese personaje en Twitter? ¿Cómo lo ideaste?

R: Va naciendo. Esto es un debate que tenemos muchos cómicos. Va naciendo y según te vas subiendo al escenario vas probando. Yo ya lo tengo porque claro, llevo seis años, pero hasta que lo logras te tienes que ir encontrando. Si un día venís a verme actuar, lo veréis. Vais a decir: ¡Tiene mucha energía! Y luego soy un tío muy tranquilo. En el escenario me muevo todo el rato, soy muy cañero y no tiene nada que ver, si ya lo estáis viendo, voy a dos por hora.

P: ¿Hay alguien que te haya reconocido por la calle tras leerte en Twitter?

R: Mogollón. Más que por la tele. Por la tele a lo mejor me han reconocido tres o cuatro veces, pero por Twitter cada vez que salgo, es muy frustrante. Siempre tíos, eso sí, más que tías. Como yo escribo mucho de fútbol tengo una base de seguidores masculinos muy grande. Futboleros y mostoleños mis dos pilares. Pero sí, es divertido.
P: Hemos leído precisamente en Twitter que estás en un grupo, “Resakakalimotxo”. ¿Qué nos podrías contar?

R: Mola mogollón. Tenemos dos canciones hechas lo que pasa es que a través de un chaval precisamente de la universidad vamos a grabar unos videoclips porque queremos crear un canal audiovisual de contenidos de humor para luego monetizar en dinero. Eso con un amigo mío de Móstoles, un músico. Podemos hacer cosas potentes.

P: ¿Y tú cantas?

R: No, yo no. No canto nada. De hecho, mi monólogo nuevo, empiezo cantando, pero lo que digo en el monólogo, yo canto fatal. Canto como si coges a Juan Magan y le metes en una termomix. Pero escribo las canciones, quedan graciosas y mi amigo canta super bien y luego a parte con edición de audio puedes hacer maravillas.


P: Muchos de tus tweets hacen referencia a la ciudad en la que vives, Móstoles. ¿Qué tiene de especial esta ciudad para ti?

R: Yo no sé por qué los mostoleños tenemos un orgullo mostoleño de una ciudad tan fea. Es una cosa muy curiosa porque la ciudad es fea, pero somos muy mostoleños. En concreto mi barrio me gusta mucho y de hecho ahora me quiero volver a independizar porque hay un par de cosas de tele que si salen me puedo independizar otra vez. Yo viví en Malasaña casi tres años. Vivir en Malasaña “mola” mucho, pero me estoy planteando independizarme y quedarme por aquí porque me gusta el barrio, me he criado aquí. Yo tengo un sueño que es dar el pregón. El alcalde me tiene manía. Me escribió para que mandase mis datos. El anterior mira que siendo del PP me caía bastante mejor porque era el jefe de estudios de mi colegio y el director de mi guardería. Me haría mucha ilusión hacerlo y llegará un momento que no quede gente en Móstoles. Tengo bastante contacto con el partido socialista de aquí y supongo que después de las municipales siguientes si gana el PSOE a lo mejor me llaman.


P: En realidad naciste en Zamora y tus padres tienen negocios en Sanabria, ¿qué nos podrías contar de este rinconcito de España?


R: Sanabria es uno de los sitios más bonitos de España. Es un parque natural precioso y para mí es la fuente de ingresos principal de mi familia ya que tenemos un restaurante y un hotel. Es muy bonita la verdad. Te inspira mucho y tengo una relación de amor-odio porque cuando voy estoy muy bien, pero luego me aburro muchísimo. Este verano estuve tres meses y te terminas aburriendo. Ahora me quiero ir una semana en noviembre para escribir allí y buscar setas. Me inspiro en el mismo sitio que Unamuno que también iba allí a escribir sus libros. Se respira bien, se come mucho y se duerme muy bien.

P: ¿Cómo te ves dentro de diez años?

R: Pues espero que como empresario. Dentro de diez años voy a hacer casi 40, entonces mi familia tenemos negocios de hostelería y me gustaría estar a cargo de esos negocios y ampliarlos. Tengo proyectos muy ambiciosos. No me quiero quedar aquí. Y con esa edad me imagino que casado o no, con un chaval o no, pero sobre todo teniendo mi propia empresa.

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