sábado, 17 de agosto de 2013

Entrevista: Pablo Millanes, miembro de Daukaia

"Queremos abrir la posibilidad de colaborar a todo tipo de personas"



PAULA OLVERA- Daukaia es una Organización No Gubernamental cuyo nombre en miskito significa “hacer”. El grupo de voluntarios, originarios de Madrid y Barcelona, pretende que su proyecto sea duradero, por eso no paran de reforzar sus conocimientos y, sobre todo, planificar al milímetro cada decisión que tomarán. Y es que  todo tiene que estar controlado al dedillo para que Daukaia llegue a diferenciarse de otras organizaciones que luchan por cambiar las cosas. Todos los voluntarios tienen un objetivo común: contribuir a mejorar la vida de aquellos que más lo necesitan. Por ello, su compromiso principal se fundamenta en el acceso a la educación de las niñas de Ocotal (Nicaragua). Asimismo, han creado una campaña en la que correrán un kilómetro por cada vez que una persona pinche en "me gusta" en su página de Facebook.


P: ¿Qué significa el nombre de la organización?
R: Significa “hacer” en misquito. Es una lengua indígena de Nicaragua. Buscamos un nombre que significase todo lo que queríamos hacer y cambiar las cosas que tampoco fuese muy manido de “ayuda en no sé qué”, tampoco queríamos eso. Y que fuese sonoro. Entonces cogí un diccionario de misquito que “mola” porque es una palabra que si pones prefijos delante cambia el significado. Entonces era como aprender, enseñar y hacer. Es un poco todo lo que hacemos. Y hacer, porque queremos hacer, no queremos dar, queremos hacer con ellos y que el valor que generemos se quede en Nicaragua y ellos puedan construir sobre eso, por eso la educación es fundamental.

P: Se dice que persiguen la integración social de la infancia, ¿creen que lo están consiguiendo?

R: Llevamos muy poquito tiempo. Nosotros queremos generar las estructuras para que eso sea posible. La integración social como palabra es algo complejísimo, de hecho al principio nosotros tuvimos muchas reuniones de ¿qué consideramos integración social? ¿Cuáles tienen que ser nuestros pilares? Porque al principio decíamos educación, pero sin nutrición y sin higiene es que no consigues nada. Estas niñas no se mueren de hambre en Nicaragua porque hay arroz y frijoles para parar un tren, lo que pasa es que claro son bombas de hidratos, no comen verdura, no comen pescado, no comen carne, no te digo que tengan que tener una dieta mediterránea, pero sí una dieta que les permita tener salud. Porque luego acaban todos y todas obesos. ¿Y qué fruta comen? Plátano. Es que es todo pum pum pum, acaban con unos problemas graves de salud: diabetes, ataques al corazón lo unes a cómo está el sistema sanitario en Ocotal… Entonces, ¿estamos logrando la integración social? Ahora mismo, decirte que sí sería mentira. Estamos muy lejos de lograr la integración social de estas niñas.
P: ¿Cuánto lleváis?
R: Un año. Y es un año en el que también hemos estado mucho en formación, hemos tenido tres profesores durante este año, pero el proyecto fuerte de tabletas está ahora y la estructura fuerte de Daukaia se está empezando a formar ahora. Le dedicamos muchas horas, no dormimos básicamente, porque hacemos nuestro trabajo normal, el que nos paga el alquiler y luego trabajamos en esto. Yo me acuesto de media a las 3 de la mañana todos los días y los de proyectos más todavía incluso. El equipo de proyectos ahora están más descansados, pero hasta finales de junio han estado programando las actividades, pero bueno estamos contentos de cómo va la verdad, el balance es muy positivo, porque no nos podíamos ni imaginar que en un año íbamos a tener el proyecto tabletas.
P: ¿Por qué crees que es tan importante que los voluntarios que colaboren con esta asociación tengan ganas de cambiar las cosas?

R: Los voluntarios de Daukaia, tanto la gente que trabaja en Daukaia ya de por sí tienen que tener el chip de “quiero cambiar las cosas”. ¿Por qué es importante? Porque sin esa voluntad, sin tener eso, se puede viciar todo el voluntariado. Se puede viciar en el sentido “me voy de vacaciones”, “me voy a pasar un rato”, “me voy a cambiar un poco a mí mismo”, pero lo importante es que también tengan intención de cambiar las cosas porque evidentemente la experiencia del voluntariado es bestial, aprendes un montón. Nosotros creemos que el voluntariado también puede ser una buena experiencia profesional, sobre todo para los inicios de la vida profesional de un joven. Las propias empresas ya lo empiezan a pedir, pero nosotros además queremos darle un punto más. Nosotros queremos darle al voluntariado un punto más profesional en el sentido de que tú no vas a poner en tu curriculum que te has ido de voluntariado, tú si te vas con Daukaia vas a estar a cargo o dentro de un proyecto. Un proyecto que va a tener medidores, objetivos y responsabilidades.

P: ¿Qué perfil tiene que tener un voluntario?
R: Nosotros somos jóvenes y nuestros voluntarios van a ser jóvenes. Somos una ONG joven, es una de las cosas que comunicamos. Creemos en el valor de los jóvenes, pero no solo como mano de obra, sino como valor productivo de verdad, valor creativo, valor de liderazgo, somos una ONG de jóvenes para jóvenes. No hemos puesto un rango de edad, pero bueno 30-35 años yo diría. Un señor de 65 años no se va a sentir llamado por nuestra campaña o sí, vete tú a saber. No queremos jugar ni con la lágrima, ni con la penita. La situación en Ocotal es terrible, no tanto como en África que los niños se mueren de hambre, pero nuestras niñas no saben leer y tienen un montón de problemas.

P: Si una persona quiere colaborar con vosotros, ¿Cómo lo puede hacer?


R: En Daukaia lo que queremos es abrir la posibilidad de colaborar a todo tipo de personas siempre que sean profesionales y buenos en lo que hacen. Si tu eres publicista y quieres colaborar con Daukaia puedes, si eres diseñador gráfico y quieres, puedes colaborar. Si eres psicólogo puedes colaborar, si eres periodista también. Poder colaborar desde muchas más ramas, mucho más abiertos, menos estructurados en ese sentido de “no, tú sólo puedes colaborar si te vas a Ocotal a dar clase o con un proyecto determinado”.  O “sólo puedes colaborar si te vas a un metro a repartir flyers”. A mí me ha pasado, yo soy abogado y licenciado en ADE y quise colaborar con una ONG hace cinco años y yo les dije “voy y trabajo gratis, me voy ahí por las tardes y os ayudo atendiendo temas legales”. Yo trabajaba en un banco bastante importante y a lo que me dedicaba sabía bastante y les dije que les podía ayudar y no quisieron. Me decían que me podía apuntar a los activistas de calle. Queremos ser más abiertos en cuanto a eso, para aprovechar el talento de la gente joven. Yo creo que parte un poco de eso, de la creencia en que los jóvenes no servimos para nada, sólo en los partidos políticos para pegar papeles, en las ONGs para dar flyers, en las empresas para hacer fotocopias. Nadie le da al joven la oportunidad de crear valor de verdad, de dejar que lo suyo tenga valor. Nosotros intentamos siempre cuadrar. De momento no ha habido nadie a quien le hayamos dicho que no puede colaborar. Diremos, “ahora mismo no, pero te tendremos en mente para cuando podamos hacer algo”. Por ejemplo un fontanero que ahora no, pero dentro de dos años si tenemos que montar unas duchas en Ocotal le pido que me haga unos planos para las duchas. Queremos tener un banco de gente que pueda colaborar con nosotros desde su ámbito profesional y que también le venga bien para su CV.


P: ¿Consideras que tu ONG es transparente en su gestión?


R: Mira voy a ser muy sincero, ahora mismo no somos transparentes en la gestión. Y te diré por qué. No te digo que no lo queramos ser y por eso aún no hemos pedido dinero porque para nosotros el valor fundamental es ser transparentes. Sé que todos lo dicen, pero nosotros lo queremos ser de verdad. No nos vale con publicamos nuestras cuentas, hacemos la memoria anual” que eso lo hacen todas las ONG. Estamos trabajando con una agencia de publicidad y tenemos un equipo de tres personas que está pensando siempre en cosas. Estamos trabajando en esto para a principios de octubre o noviembre hacer la declaración de transparencia total y entonces sí empezar a pedir dinero.


P: ¿La gente sabrá dónde irá a parar el dinero que dona?

R: Sí, pero no solo el dónde, porque el dónde es fácil de comunicar, pero si por ejemplo tú donas 10 euros al mes, justificar exactamente a dónde van esos 10 euros, porque es muy difícil y la ONG en un momento dado también tiene que hacer fotocopias y esas fotocopias tienen que sacarse de algún dinero, pero a lo mejor tú ese dinero no lo has querido dar para las fotocopias, lo has querido dar para el proyecto. Una de las cosas que estamos intentando programar en la web que cuando tú metas el importe que vas a donar cada mes, que todo sea visualmente atractivo, que puedas decidir a dónde va cada pata; definir como tres patas, una que sea costes operativos, es decir, fotocopias, costes operativos… otra proyectos y otra apadrinamientos.




P: ¿Cuentan con el apoyo de algún otro organismo? Antes nos habías hablado de una agencia de publicidad…


R: Sí, es una agencia de publicidad jóvenes como nosotros que empezaron hace dos o tres años, son muy buenos, han ganado un montón de premios. Yo les llamé, les dije que estábamos montando esto, creemos que encaja muy bien y ellos pusieron todo tipo de facilidades porque son una agencia que cree mucho en el mensaje social y a parte son muy divertidos. Todo lo que sean colaboraciones de buen rollo con gente profesional y buena, bienvenidos. Colaboramos también con Ánfora Software que es como nuestro proyecto principal ahora en Ocotal, es una empresa de software educativo, llevan 3 años o algo así y lo que está haciendo es una aplicación para dispositivos móviles en la cual tú eres el alumno, entras en la aplicación y el profesor te manda a través de una programación, actividades tipo Brain Training, conecta la respuesta con tal, es como un juego, vas ganando puntos. Se acercaron a nosotros y dijeron que querían hacer el veta de este producto para luego mandárselo a colegios para las ONGs. Ellos querían colaborar con una ONG pequeñita para poder llevar esta aplicación a algún lado. Entonces nosotros como somos profes les ayudamos a toda la programación pedagógica, creamos las actividades, los contenidos para nuestros 5 pilares (nutrición, higiene, educación, auto reconocimiento y capacidad de interacción social). ¿Qué ocurre con esta aplicación? Que tú en cuanto pones las respuestas sse autocorrige y nos permite a nosotros aquí desde Madrid llevar un seguimiento del aprendizaje de las niñas.


P: ¿Los profesores que están allí son españoles?


R: Nicaragüenses. Hay que generar valor allí también. Si damos sueldo que se quede allí. No queremos el rollo imperialista de ocupar. Nosotros somos una ONG de desarrollo, de cooperación. O sea, no somos una ONG asistencialista de “te llevamos todo” que eso es uno de los problemas que ha habido en Nicaragua. Tú vas a Ocotal y hay una escuela vacía. Esas instalaciones están muy bien, tienen un proyector, pero eso lo donó una ONG suiza o una ONG española y allí se quedó. Y ni tiene profesores, ni tiene alumnos… las niñas están con sus casas que se están cayendo los tejados y tienes eso inutilizado. Esto ha pasado mucho que había dinero y se daba dinero a la ayuda, pero ayuda que no se beneficiaba la gente de ella.




P: ¿Qué edad tienen las niñas?



R: La más pequeña tiene 8 y la mayor 22. Nuestra misión es con la infancia de Ocotal, evidentemente va hasta los 18, pero el sistema educativo nicaragüense para lo que sería secundaria no va por edades, sino que va por cursos, es decir, aquí en España en el segundo ciclo de la ESO solo puedes repetir una vez, entonces si ya has repetido una vez entre primero y segundo de la ESO pasas automáticamente a tercero de la ESO. En Nicaragua no es así, allí puedes repetir indefinidamente, puedes estar en segundo de la ESO hasta los 22 o 19, hasta que eres mayor de edad, pero puedes seguir ahí, porque también hay cursos de adulto. Entonces nosotros lo que hacemos es hasta educación secundaria generalmente, pero por problemas familiares, económicos e intelectual también en algún caso tenemos chicas de 22 que no saben leer por ejemplo. Son las menos, porque generalmente van a trabajar o se van, pero sí que aceptamos excepciones. Trabajamos ahora mismo con unas 50-60 niñas, ahora son solo niñas porque la asociación con la que colaboramos principalmente lo que hacía era sacar niñas de la prostitución infantil. Nuestro objetivo es hacer niños y niñas, la primera asociación con la que colaboramos tiene solo niñas, pues hacemos solo niñas, pero de hecho este verano uno de los fundadores está allí intentando abrir nuevas vías con más asociaciones, porque además no nos podemos quedar solo en 40 o 50 niñas. Estamos ampliando vías por ahí.



P: ¿Por qué decidisteis centrar vuestra labor en Ocotal?


R: Nosotros fuimos a Nicaragua en principio a hacer un voluntariado a través de una asociación de uno de los colegios en los que trabajábamos. El grupo de voluntarios que fuimos en agosto teníamos la intención de montar un proyecto. Vimos que en Ocotal se daban las circunstancias para montarlo, circunstancias en el sentido de: hace falta (hay un montón de gente que lo necesita), no hay tantas ONGs como en Managua que es una ciudad enorme, muy pobre y desestructurada. Managua es bastante caos. Y hay mucha pobreza urbana, mucho mendigo, pero en Ocotal hay pobreza rural, está en medio de las montañas. La ciudad tú la ves y dices “tampoco es tan pobre”, pero luego vas donde viven las niñas con casas de adobe que llueve y se caen o se deshacen. Comen las cinco habas que han recogido el día anterior. Vimos que había un potencial de crecimiento importante y que si montábamos bien esto y llegábamos a acuerdos con ONGs de allí, el impacto podía ser grande de aquí a cinco años. Aparte que con la asociación que empezamos a colaborar nos dio buena espina para comenzar que eso también es importante.




P: ¿Qué esperáis conseguir con la campaña de los “likes” en Facebook?


R: Los últimos días ha crecido mucho. Siendo realistas, no ha funcionado tan bien como pensábamos, pero queríamos cumplir un doble objetivo: empezar a dejar claro por dónde iba a ir nuestra comunicación y qué tipo de comunicación iba a hacer Daukaia. Una comunicación graciosa y divertida, pero con un fin: “que no se os olvide que lo que estamos haciendo es por Ocotal y por las niñas”. Hacemos este tipo de publicidad absurda por la integración social de las niñas. En Estados Unidos hay un par de ONGs así, en Inglaterra, en Francia… y funciona porque atraen a los jóvenes y convencen de que ser voluntario y colaborar con una ONG puede ser algo guay. Con los “likes” pretendíamos esto, hacer una campaña distinta al resto de ONGs. Estamos contentos, porque hemos salido referenciados en un par de medios de publicidad que eso también nos interesa un poco. Y… lo vamos a correr. Serían 600 km desde que empezamos la campaña. La idea es los fundadores correr los km y documentarlos para luego hacer “campaña 3.60”. Teníamos varias alternativas: si hubiese funcionado muy bien, íbamos a grabar unos videos sudados diciendo “parad ya, no podemos correr más”. Como ha funcionado en una cantidad que podemos correr de verdad, los vamos a correr. No sabemos si con una cámara encima o grabando partes de la carrera.

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