domingo, 7 de junio de 2020

Entrevista: Santi Senso

“Yo siempre digo que soy viajero de las emociones de los demás”


Jesús Mayorga

PAULA OLVERA-Santi Senso es uno de los creadores más reveladores de la cultura en España y Latinoamérica. Nacido en Cáceres en 1979 (actualmente vive en Madrid) ha hecho cine, televisión, teatro y musicales pero no es ni mucho menos un actor al uso. Es un artista, en el más amplio sentido de la palabra, que destaca por sus Actos Íntimos con los que ha conseguido crear un lenguaje fusionando disciplinas como la danza, la pintura, la fotografía o la escultura. En otras palabras, es el artífice de una propuesta muy peculiar que parte de un impulso irracional, de un sentimiento o de una emoción visceral. Y es que nos encontramos ante un profesional autodidacta que necesita del latido de los espectadores para sentirse enérgico y para que, sobre todo, la dramaturgia se perciba viva.


P: Lo primero de todo, ¿cómo estás viviendo estos meses de crisis del coronavirus y de qué manera te ha afectado esta emergencia sanitaria en tu trabajo?

R: Realmente estoy conviviendo con esta realidad y haciéndome responsable de cuidarme y de cuidar a los demás y está siendo algo muy poderoso para mí ya que, afortunadamente, desde el lugar de confinamiento donde estoy, en mi casa, en Lavapiés (Madrid), estoy felizmente creando textos nuevos para llevar a escena, ideas de películas para llevar a las pantalla. Y, obviamente, la emergencia sanitaria en mi trabajo ha sido, y está siendo y será muy dura ya que los teatros, los cines, las escuelas de arte no abrirán en muchísimo tiempo. Y eso ha hecho que se pospongan muchas programaciones de mis espectáculos que tenía o de mis talleres.

P: Me comentas que has aprovechado la cuarentena para escribir algún texto, ¿y qué más?

R: He rodado una serie desde mi casa que se llama “El día D”, dirigida por Eugenio Amaya.

P: Se nota que eres un narrador de historias pero, ¿te sientes más cómodo en tu faceta de actor o director?

R: Yo no me considero director y sí que me considero actor, intérprete de mis emociones. No soy director en mis propuestas de los Actos Íntimos ya que es un acto de generosidad donde no solo los actores, músicos, bailarines, la parte del elenco, aporta a la dramaturgia sino también los espectadores y espectadoras creando una dramaturgia viva. No podría jamás dirigirles porque si no estaría imponiendo y yo, más bien, propongo pero no impongo.

P: He visto a través de Twitter que has vuelto a un plató de televisión a grabar una serie, ¿qué nos podrías adelantar de este proyecto?

R: Solo decir que es una serie de ficción que lleva muchísimas temporadas y he ido para grabar un capítulo y ha sido hermoso conectar una vez más con el medio audiovisual, con los compañeros y compañeras, con un gran equipo de actores y actrices y técnicos, y sentirme otra vez en mi hogar, dentro de un plató de televisión durante un rodaje. Es algo muy revelador, reafirmante, y muy necesario embriagarme del lenguaje del audiovisual para seguir sintiéndome más vivo en el arte.

P: Nunca has estudiado en una escuela de cine ni de teatro, pero sin embargo has trabajado en musicales, en la gran pantalla y en televisión y tus actuaciones han sido además muy aplaudidas. ¿Te consideras autodidacta?

R: Realmente mi trayectoria como actor ha sido en musicales, en teatro clásico y contemporáneo, en cine, en televisión, pero es cierto que gracias al lenguaje creado por mí de los Actos Íntimos he podido abrazarme, nutrirme, amamantarme de otras disciplinas artísticas. Y eso, de alguna forma, me hace ser genuino en mis propuestas y que las propuestas en sí sean más poderosas a través de trabajar con un fotógrafo, con un pintor, con un escultor, con un creador de vestuario en el medio audiovisual, en la música, en la danza con un coreógrafo… pero siempre con el latir, la pulsión, del lenguaje de los Actos Íntimos.

P: ¿Qué has aprendido de la puesta en marcha de tus reconocidos Actos Íntimos?

R: He aceptado lo poderoso que soy y que mi poder solo es poderoso si es en beneficio de los demás. Por eso, es muy revelador cada vez que hago un acto íntimo ya que siempre tengo que viajar atrás para saber quién fui y aceptar quién soy hoy y compartirme con honestidad. Esa puesta en marcha es una apuesta en vivo de mi honestidad, de mi vulnerabilidad, de mi poder, de mi amor.

P: ¿Dirías que se puede improvisar un sentimiento?

R: No. Un sentimiento jamás se puede improvisar ya que nace de un impulso visceral, orgánico, de una pulsión viva y es un acto reflejo a algo que te acciona alguien o alguna situación. Existen técnicas de improvisación, sí, pero yo ni las he estudiado ni las conozco como técnica, más no es lo que yo trabajo y lo que propongo. Además, se podría improvisar una acción, pero el sentimiento que te habita de esa acción no se puede improvisar. Es imposible. Porque otra cosa sería fingir, mentir, engañar, que es un gran arte del intérprete. Pero en mis propuestas no se finge. Es honesta, es verdadera la interpretación.

P: Para ti, ¿qué es lo más complicado de trabajar con las emociones humanas?

R: Lo más complicado es cuando entras en un bucle de ser racional ante algo que está pasando de una forma visceral en las personas humanas. Lo complicado es juzgar. Yo siempre digo que soy viajero de las emociones de los demás, quiero decir, el extranjero y el turista suelen juzgar mucho, sin embargo, el viajero es el curioso, es el que transita por las emociones de los demás y, entonces, jamás podría juzgar las emociones humanas sino transitarlas, acompañarlas, vivirlas, disfrutarlas. Además, yo tengo fe en las personas.

P: Estos días uno de los temas de conversación es la muerte de George Floyd, ¿qué opinión te merece este caso?

R: Estoy muy triste. Tengo mucha rabia. Me siento convulsionado, incluso atacado. Porque yo tengo piel blanca, soy rubio y de ojos azules, pero mi alma la siento negra, amarilla, roja, africana, indígena. Es una cosa muy hermosa que siento desde muy chiquito que provengo de unas razas multicolores, multilingües, de mestizaje. Y me siento muy atacado a mí mismo también y muy dolido por lo que le ha pasado a este ser, a esta persona, a este ciudadano, a este hermano.

P: Pintura, escultura, cine, teatro, música… ¿qué arte te queda por conquistar?

R: Realmente yo no conquisto, soy más bien conquistado por otros lenguajes, otras disciplinas, otros creadores y creadoras. Siempre digo lo mismo, que provengo de extremeños pero también provengo de Latinoamérica. Y yo cuando voy a Latinoamérica no voy a conquistar Latinoamérica. Yo ya estoy conquistado por las familias, por la cultura, por las costumbres, por sus tradiciones, porque me siento muy de allá. Más bien a mí son los demás los que me conquistan.

P: Por último, ¿cuál es tu máxima aspiración en la vida?

R: Ser feliz sin dejar que me habite algún ratito la tristeza para apreciar más mi felicidad y lo afortunado que soy de sentirla viva en mí, y además compartir este bello y poderoso estado en un acto de generosidad donde el generoso no solo es el que da sino el que se deja dar, recibir.

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