domingo, 23 de julio de 2017

Crítica: documental “Amy (La chica detrás del nombre)”

“El amor es un juego de perdedores”

PAULA OLVERA- A principios de 2016 Asif Kapadia se llevó el Oscar a Mejor Documental por “Amy (La chica detrás del nombre)”, una producción biográfica de aproximadamente dos horas de duración. Esta joya cinematográfica de Reino Unido repasa la historia de la diva musical Amy Winehouse quien muestra abiertamente su relación con Blake Fielder en las letras de sus álbumes que van a parar a su amor. El talento de esta artista se puede apreciar a través de sus propias imágenes y canciones en las que expone sus principales problemas. Unas dificultades que provocaron que su vocación se apagara a los 27 años de edad a causa de una intoxicación etílica. Cinco Premios Grammy y temas como “Rehab” o “Back to Black” son parte de un poderoso legado que se recuerda en este montaje.

La cantante Amy Winehouse forma parte del Club de los 27, de todas esas estrellas que no llegaron a los 30 años, pero cuya herencia permanece imborrable. En julio de 2015 el cineasta Asif Kapadia llevó a la gran pantalla un documental sobre la música de esta artista, repleto de testimonios, que se convertía en toda una referencia y homenaje para sus miles de seguidores. La documentación en este trabajo resulta esencial porque acerca la figura de la vocalista a través de vídeos caseros muy íntimos y auténticas declaraciones de amor nunca antes descubiertas. Por tanto hay que tener en cuenta que esta pieza audiovisual es producto de la recopilación de imágenes y fuentes que posteriormente han sido ordenadas meticulosamente.

Para acercar a los espectadores a este retrato de la cantante, Kapadia hace uso de la cronología y se remonta a los años en que Amy era una adolescente que ya se mostraba apasionada por la música. No obstante, se recalca un hecho de su infancia que influyó enormemente en la vida de la intérprete: la separación de sus padres cuando ella apenas tenía nueve años de edad. En el inicio del documental se aprecia a una joven que disfruta tocando su guitarra y que comienza su andadura musical con actuaciones en bares londinenses. A medida que avanza la trama abundan los primeros planos de esta virtuosa, un guiño del director  que produce la impresión de que la protagonista habla aquí y ahora a cámara.

En 2003 Amy lanzó su álbum debut “Frank”, producido por Salaam Remi, una gran carta de presentación. Tres años después saldría a la venta “Back to black” que se convertiría en su verdadera seña de identidad y por el que ganó cinco Premios Grammy. Una de sus icónicas canciones, “Rehab”, ya era preludio de su futuro no lejano: “Intentaron que fuera a rehabilitación y dije no, no no…”. Una letra que seguramente vino motivada porque, un año después de publicar su primer trabajo, conoció a Blake Fielder-Civil con quien se adentró en un sendero peligroso. El que sería el verdadero amor de su vida cobra un importante papel protagónico en el documental. En 2005, Blake acabó su relación con esta estrella del jazz para volver con su expareja, hecho que sumiría en una profunda depresión a la cantante que atravesaba además trastornos alimenticios relacionados con la bulimia.

En 2007 Amy Winehouse retoma su relación sentimental con Blake Fielder-Civil con el que contrae matrimonio. A partir de aquí se repiten los episodios de ingesta de drogas duras que en agosto de ese mismo año llevaron a la británica a ingresar en un hospital a causa de una sobredosis que pudo costarle la vida. En 2009 se produjo el divorcio entre la reina de soul y su gran amor quien fue sustituido por Reg Traviss que apareció en su camino en 2010.

El documental también viaja hasta 2009 para incluir la estancia de Amy Winehouse en la isla Santa Lucía así como la grabación de un dueto con el cantante estadounidense Tony Bennett a quien la protagonista admiraba. Asimismo, se muestra cómo el tratamiento de los medios de comunicación la empujaba cada vez más al abismo al ser incapaz de digerir la fama. Sus problemas con el alcohol y las drogas, así como su agitada vida personal, fueron inspiración de cientos de titulares sensacionalistas. No obstante, la producción explica que la solista entró en una espiral de destrucción a raíz del encarcelamiento de su pareja Blake Fielder-Civil. Resulta chocante encontrar su decadencia a nivel personal e incluso interpretativo, ya que en las últimas ocasiones a la cantante le costaba mucho estar a la altura de ella misma en los conciertos.

El 23 de julio de 2011 Amy Winehouse fue encontrada sin vida en su apartamento de Candem Town (Londres). Sus 27 años quedan resumidos en este documental que, bajo el filtro de Asif Kapadia, se centra en el periodo más turbulento de la cantante de soul y jazz, una de las grandes voces de su generación que siempre permanecerá en el recuerdo. Al final, una imagen vale más que mil palabras y cada espectador tiene la libertad de sacar sus propias conclusiones sobre este resultado cinematográfico, convertido ya en histórico.

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