Reportaje: estrellas que no llegaron a los 30 años

Días de gloria y muerte

“Vive rápido, muere joven y deja un bonito cadáver”, esta frase de James Dean, que este año habría cumplido 82 años, supone casi una profecía para algunos artistas, cuya muerte prematura no ha hecho más que encumbrar su leyenda y la de todo lo que rodea a su fallecimiento. De hecho, la marca de coches Porsche está estudiando recuperara “Little Bastard”, el automóvil en el que murió el protagonista de «Gigante» y que, según dicen, está maldito. Aunque la lista de estrellas del cine y de la música que han muerto antes de cumplir los 30 años es bastante amplia. Se han convertido en mitos cuyo éxito fue breve, pero intenso, marcado por turbulentas vidas y extrañas muertes. El éxito desde muy jóvenes y los excesos pueden ser las causas de esta epidemia que se ha cobrado numerosas víctimas. 

«A veces siento como si la gente quisiera que me muriera para que así se cumpliera la clásica historia del rock”, así pronosticaba su trágico final el líder de Nirvana, Kurt Cobain, quien, según la versión oficial, se suicidó de un disparo en 1994. Su infancia fue bastante tormentosa y su ascenso a la fama no mejoró su existencia, ya que se vio marcada por su depresiva personalidad y las drogas, las cuales, según sus propias palabras, le ayudaban a volver a sentir el entusiasmo que sentía cuando era un niño. Esa actitud, se puede apreciar en una entrevista que el programa de TVE “Rápido” hizo a su grupo en 1992, en la que se le puede ver con una actitud apática, tumbado en el suelo y con gafas de sol. Su matrimonio con la también cantante Courtney Love fue bastante polémico, a pesar de que él declaraba que “estoy enamorado y puedo ser feliz”, la policía tuvo que acudir a su domicilio debido a una pelea doméstica, según declaró Love, sin embargo, Cobain en una entrevista realizada por John Savage para Guitar World en 1993 declara que “nosotros ni siquiera estábamos discutiendo. Lo que pasó es que estábamos tocando a todo volumen y los vecinos se quejaron y llamaron a la policía”. Ese mismo año, el músico fue ingresado por una sobredosis y se intentó suicidar en varias ocasiones. Lo consiguió, al año siguiente con solo 27 años. Entrando a formar parte del llamado Club de los 27 (grandes estrellas fallecidas a esta edad), igual que el cantante Jim Morrison.

El apodado como “Rey Lagarto” y líder del grupo The Doors, Jim Morrison, según la versión oficial, fue encontrado muerto por su novia, Pamela Courson, en su casa de París en 1971 a raíz de un paro cardiaco, aunque no se le practicó la autopsia. La personalidad de Morrison era complicada, ya que según un documental que emitió TVE en 1991, parecía tener prisa por vivir y le gustaba saltarse las leyes. El alcohol y las drogas eran parte de su vida, aunque se centraba en consumir las propuestas por el movimiento hippie de la época. El cantante era un gran aficionado a la poesía y ésta fue la que trasladó a sus canciones, algunas no exentas de polémica, hasta el punto de que en algunos locales les prohibieron tocarlas. Este hecho y algunos escándalos motivaron que abandonara la banda y se trasladara a París a escribir poesía. Según el documental, cuando huyó a París, huía de su propia persona, estaba enfermo de ser Jim Morrison. Mucho se ha especulado sobre su muerte, de hecho, en 2007 Sam Bernett publicó un libro en el que se afirmaba que el cantante había muerto de sobredosis en el club Rock and Roll Circus de la ciudad francesa. Esta muerte fue tan polémica como la de Amy Winehouse.

La cantante de soul, según la declaración oficial de su familia, murió a causa de un shock provocado por un exceso de alcohol después de un periodo de abstinencia, ya que estaba intentando desintoxicarse. Winehouse adquirió un gran éxito internacional gracias a su intensa y cavernosa voz, además de por sus excesos. El aspecto de esta cantante era bastante identificable, con el pelo muy negro, los ojos pintados del mismo color y una extrema delgadez. También son muy conocidas sus continuas peleas con su marido, Blake Fielder-Civil, del que se divorció en 2009, y los excesos de ambos con el alcohol y las drogas. De hecho, la cantante tuvo que suspender varios conciertos por culpa de su adicción e incluso llegó a salir al escenario en evidente estado de embriaguez. Amy Winehouse apareció muerta 23 de julio de 2011 en su casa de Londres a los 27 años. Un año menos tenía Sharon Tate cuando fue asesinada.

La actriz Sharon Tate murió en el verano de 1969 a manos de Susan Atkins, una de las seguidoras más fieles de Charles Mason, uno de los asesinos en serie más famosos de la Historia. Esta actriz había participado en algunas películas de la meca del cine como «El baile de los vampiros» o «El Valle de las muñecas», su carrera iba ascendiendo poco a poco, además en 1968 se había casado con el director Roman Polanski. Su asesinato conmocionó a la opinión pública, debido a su crudeza, su asesina le propinó 16 puñaladas pese a las súplicas de Tate, porque, según sus declaraciones en el juicio recogidas, le ponía “nerviosa” con tanto grito. Junto a ella murieron siete personas más, además de su bebé no nato, ya que la actriz estaba embarazada de ocho meses. Sin embargo, su asesinato fue el más terrible, marcado por los ritos satánicos que practicaba la denominada Familia Mason, apareció ahorcada y con el vientre abierto, le habían sacado al bebé que esperaba. Así finalizó su prometedora carrera, fugaz como la del también actor Heath Ledger.

El actor australiano Heath Ledger, falleció en enero de 2008, según la versión oficial recogida a causa de una sobredosis de fármacos. El actor estaba en un momento muy importante de su carrera, había protagonizado varias películas y había estado nominado al Oscar al mejor actor por la película Brokebak Montain en 2006. Aunque su vida personal no era igual, se había separado de su pareja, la también actriz Michelle William, con la que tenía una hija. Esta ruptura, según el periódico Daily News, se debió a los problemas que el actor tenía con las drogas. De hecho parecía que presagiaba su trágico final, ya que estaba preparado para morir, porque seguiría viviendo en su hija Matilda. La última película que realizó completa fue Batman: el caballero oscuro, en la que interpretaba al Joker, un personaje que en vida le causó muchos problemas, según afirmaba, le impedía dormir. Sin embargo, tras su fallecimiento recibió un Oscar póstumo por esta interpretación. Algo que no consiguió, aunque estuvo nominado, el actor James Dean.

El intérprete estadounidense James Dean falleció el 30 de septiembre de 1955 en un accidente con su coche de carreras. Este actor, que este año celebraría cumplir 82 años, es una de las leyendas más importantes de la meca del cine, consiguiendo encumbrarse con tan solo tres papeles protagonistas. Jimmy, como le llamaban supuso un símbolo para su generación y algunas posteriores. Sin embargo, su vida estuvo marcada por la temprana muerte de su madre y el continuo rechazo de su padre, un hecho que le atormentó. Tras varios anuncios y algunas obras de teatro, el director Elia Kazan le dio su gran oportunidad, protagonizó su primera y antepenúltima película Al Este del Edén, tras ésta se ensalzó con las dos posteriores, y últimas del actor, Rebelde sin causa y Gigante. La primera fue la única que vio estrenada, las otras se estrenaron tras su muerte, de hecho ésta se produjo un día después de finalizar el rodaje de Gigante. Le apasionaban los coches de carreras, aunque tenía prohibido competir mientras rodase alguna película, así que se compró un Porsche 550 Spyder al que bautizó con el nombre de “Pequeño Bastardo”. El mismo día que lo estrenaba, un Ford se le cruzó en la carretera y Dean no pudo evitarlo, a pesar de que iba a una velocidad permitida. La vida terrenal del actor llegaba a su fin, pero no la de su leyenda. De hecho se cree que el coche en el que falleció está maldito y la marca Porsche está estudiando “resucitar” este coche. Así se puede comprobar la influencia del mito de James Dean que tras su muerte y durante varios años recibía 7.000 cartas de amor al día. Consiguió seguir vivo después de su  muerte.

James Dean dijo: “Si un hombre puede vivir después de que ha muerto, entonces tal vez fue un gran hombre. Para mí el único éxito, la única grandeza, es la inmortalidad”. Estos personajes lo han conseguido, siguen “viviendo” después de muertos. Aunque su vida y su muerte estuvieran llenas de laureles de gloria y de coronas de espinas.

Fuentes:

– www. todocine.com

– www.20minutos.es

– www.rtve.es

– www.elpais.com

– www.elmundo.com

– www.eluniversal.com

– Amelia Alas, Fernando; Olmeda, Pablo Martín: Gran historia ilustrada del cine. Madrid: SARPE, 1

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