martes, 11 de mayo de 2021

Crítica: obra “Juicio al extranjero”

Un juego interactivo de azar cuidadosamente premeditado

Pablo Barbato

RAQUEL MORENO- Los diferentes géneros literarios siempre han ido de la mano y se han mezclado entre sí, bebiendo los unos de los otros. El padre de la novela moderna, Miguel de Cervantes, se moría de la envidia frente al dramaturgo Lope de Vega por el reconocimiento que éste recibía gracias a sus grandes obras teatrales. Sin embargo, las suyas no alcanzaban la fama que él pretendía, pues no le bastaba con ser solo un gran escritor en prosa. En esta ocasión, la primera creación de la compañía InDubio ha ido un paso más allá: recrear en un escenario una novela que no se escribió para eso. Se trata de “El extranjero” del franco-argelino Albert Camus. Iñigo Santacana dirige y se encarga de la dramaturgia de la obra, mientras que el reparto lo forman, además de él, los actores Manuel Pico y Luis Maesso que irán guiando la historia.

La pieza “Juicio al extranjero” se representa todos los jueves en El Umbral de Primavera y en ella el espectador asiste y participa activamente, solo si lo desea, en la simulación del juicio al protagonista del libro, el señor Mersol (Meursault en el original) donde se reparten los roles propios de un proceso legal. Así, os puede tocar los papeles con más peso interpretativo de fiscal y defensa u otros destacados como el del propio acusado, los testigos o el de juez que fue el caso de una servidora. El resto de personas formarán parte del jurado que determinará finalmente el dictamen de la sentencia.

El señor Mersol es autor confeso de la muerte del señor Amán, a quien disparó cuatro veces sin motivo aparente. El señor Amán había apuñalado anteriormente al amigo del señor Mersol, el señor Raimundo. Amán y Raimundo tenían una historia anterior, había un conflicto entre ellos, pero no entre Amán y el señor Mersol. La pistola con la que el presunto culpable mata a la víctima pertenece al señor Raimundo y el señor Mersol se la quita para evitar que cometa una locura que más tarde lleva a cabo él mismo, alegando defensa propia. De lo que no hay duda alguna es de que el señor Mersol acaba con la vida del señor Amán, pero la cuestión es: ¿fue un asesinato debidamente premeditado o, por el contrario, fue fruto de una serie de circunstancias y malentendidos? Esto es lo que se tratará de resolver en la vista judicial.

Aunque resultará complicado que haya dos funciones iguales dado que, previamente, cada asistente responderá a un cuestionario que será clave en el desarrollo posterior de la historia y hasta aquí puedo leer. Las posibilidades son cuantiosas y el azar maniobrará para elegir los pilares sobre los que se sustentan los devenires de los hechos. Pero que nadie se asuste, el equipo de InDubio ayudará a los actores amateurs a interpretar sus roles y los dotarán de textos que podrán leer en el caso de que la improvisación se vea atropellada por los nervios del momento. Yo os invito a que dejéis la vergüenza en casa y que os animéis a darlo todo sobre el escenario pues cuanto más natural sea, más divertida os parecerá la experiencia. 

"Juicio al extranjero” supone una apuesta muy interesante e innovadora, con suficiente espacio para la espontaneidad, pero con un ritmo fluido y un guion pensado para ajustarse a un tiempo determinado sin que se alargue en exceso ni llegue a sentirse tedioso. Al contrario, consiguen que el tiempo vuele y que el espectador reflexione sobre las distintas posibilidades del complejo relato que construyó el escritor Albert Camus. También es de aplaudir ese fomento de la lectura porque, aunque no es necesario haberse leído el libro de antemano, que levante la mano quienes no hayan pensado hacerlo después de haber conocido esta cautivadora obra teatral.

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