viernes, 13 de noviembre de 2020

Crítica: película “Navidades por encargo”

Un paraíso invernal

PAULA OLVERA-“Navidades por encargo” (Christmas made to order) es una película para todos los públicos estrenada en 2018 a la que seguramente ya hayáis hincado el diente puesto que se ha colado entre las más vistas de Netflix. Esta comedia romántica está protagonizada por Alexa Vega que encarna a una organizadora de eventos que es contratada por el personaje interpretado por Jonathan Bennet para que le ayude a planear su fiesta familiar. Sin embargo, termina aportando a su vida mucho más que adornos festivos en esta historia optimista dirigida por Sam Irvin y escrita por Matt Marx junto a Anna White. Una cinta más para los amantes del género ahora que la época más mágica del año se encuentra a la vuelta de la esquina.


“Navidades por encargo” es una película pastelosa hasta decir basta que, sin embargo, refrenda la popularidad de las comedias románticas. Netflix sabe que estos títulos funcionan como un tiro aunque su triunfo es más bien efímero. Ha sido precisamente después de comprobar el interés que ha despertado esta historia sobre una organizadora de eventos que cae rendida a los encantos de un adicto al trabajo, que me he parado a preguntar: ¿por qué a tantos espectadores les chiflan las películas de amor navideñas? Bajo mi punto de vista su enganche se explica partiendo de que son un clásico de esta época que nos invita a desconectar de la realidad, de hecho algunas propuestas son malísimas pero bien que nos las tragamos hasta los créditos finales como ha sido recientemente el caso de “Amor de calendario”.

No obstante, a mí me ha pasado que al final siento que son historias frustrantes por su escaso o nulo parecido con la realidad que este 2020 además está resultando especialmente cruda. Puede pasar que alguien te haga volver a creer en el amor si previamente has tenido una decepción que incluso te ha hecho perder el espíritu navideño. Pero ahora por ejemplo Netflix más que retratar con ternura el espíritu de la Navidad ha apostado por comedias románticas más bien simplonas que nos invitan a creer que escenas así de irreales puede surgir de la nada. Y no.  Dicho de otro modo, de un tiempo a esta parte hemos pasado de comedias que se han vuelto de culto como “Vaya Santa Claus” o “Love Actually” a largometrajes fugaces que no tienen mayor pretensión que la de completar el catálogo de propuestas.

En este contexto, “Navidades por encargo” es una cinta poco original y predecible que, sin embargo, una vez más cumple su cometido y nos mantiene pegados al televisor para descubrir en qué momento se produce el ansiado beso entre los protagonistas de turno, en este caso Alexa Vega y Jonathan Bennett quienes transmiten una bonita química. La premisa de este título ya nos invita a sumergirnos en ese ambiente de paz y amor propio de la Navidad, puesto que sitúa en el centro de la trama a una organizadora de eventos llamada Gretchen que está dispuesta a salvar a un arquitecto de un apuro familiar en la época más mágica del año. Y es que el trabajo tiene tan absorbido a Steven que hasta que no conoce a esta mujer no se da cuenta de qué es realmente importante en la vida.

“Navidades por encargo” tiene su parte cuqui y, aunque sinceramente no aporta nada novedoso a un género más que trillado, el entretenimiento está asegurado para quienes disfrutan en bucle de estas historias con final feliz.

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