domingo, 19 de febrero de 2017

Reportaje: Cristina Fernández de Kirchner

La continuidad de un partido


PAULA OLVERA- Cristina Fernández, esposa de Néstor Kirchner, fue una de las primeras mujeres en gobernar un país latinoamericano. Se convirtió en presidenta de Argentina en el año 2007 gracias a una campaña electoral que le mantuvo en el poder hasta el 9 de diciembre de 2015. Uno de los fuertes de esta abogada de profesión, que influyó de manera destacada en la consecución de su primera victoria electoral, fue el discurso. Y es que durante sus ponencias la candidata demostró tener un gran dominio de la retórica, ofreciendo una imagen de seguridad, liderazgo y convicción que se repasa en este reportaje centrado en su biografía y, especialmente, en su trayectoria profesional en este día en que celebra su 64 cumpleaños. 

Cristina Fernández nació el 19 de febrero de 1953 en el barrio Tolosa de La Plata (Buenos Aires). Es hija de Eduardo Fernández, pequeño empresario del transporte, y de Ofelia Giselle Wilhelm que trabajó como funcionaria del Ministerio de Economía de Buenos Aires. Cristina Fernández cursó la enseñanza secundaria en el Colegio Nuestra Señora de la Misericordia y posteriormente ingresó en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata donde realizó sus estudios de abogacía tras cursar el primer año de la carrera de Psicología. En la universidad conoció a Néstor Kirchner, con quien contrajo matrimonio civil en La Plata el 9 de marzo de 1975, sólo medio año después de haberse conocido. La pareja tuvo a su primer hijo Máximo en 1977 mientras que su segunda hija, Florencia, nacería en 1990. En 2010 Néstor Kirchner falleció debido a un paro cardiorrespiratorio y, tan solo un año después, a Cristina Fernández le diagnosticaron, durante una revisión médica, un tumor en la glándula tiroides. Asimismo, el 8 de octubre de 2013 se sometió a una intervención quirúrgica después de que se le localizara un hematoma en el cráneo.

El partido Frente para la Victoria (FPV) se fundó en el año 2003 para apoyar la candidatura de Néstor Kirchner a la Presidencia de Argentina en las elecciones de ese mismo año. Su ideario político se relaciona con el peronismo e integra a fuerzas de izquierda. A esta forma política también se le ha denominado Kirchnerismo por abanderar el ideario de su líder político, un legado que pudo continuar gracias a su mujer. Desde un primer momento, Frente para la Victoria prometió atender especialmente las carencias de los más necesitados, centrando su labor en los pobres y marginados y otorgando un papel preferencial a la mujer y a los niños. De esta manera, en su apuesta política inicial se tuvo muy presente el concepto de justicia social.

El 28 de octubre de 2007 Cristina Fernández de Kirchner se consagró como la primera Presidenta electa de Argentina al vencer en la primera vuelta con el 45,29% de los votos positivos, un rotundo apoyo que dobló los votos de su marido, ya que Néstor obtuvo un respaldo del 25% de las papeletas. El perfil del votante de aquel año se correspondía con un grupo social que se había visto golpeado por una crisis institucional y social previa a 2003 y que, a raíz de la política de Néstor Kirchner, se vio más favorecido y necesitaba la continuación de esa estabilidad. A colación de esto se sustrae que la referencia que consiguió la política tuvo una relación directa con el quehacer de su pareja en el gobierno los cuatro años anteriores.

Marcada desde el principio por la figura de Néstor Kirchner, la protagonista de este reportaje quiso demostrar de lo que era capaz. Así, en su carrera en solitario dejó patentes su casta y estilo, mostrando siempre un celoso cuidado de su apariencia y reivindicando su feminidad y liderazgo. En muchas ocasiones se ha podido ver a una Cristina emocionada en el discurso o tocando a los asistentes de sus mítines, rompiendo así toda especulación que la identificara con una personalidad fría y calculadora. El principal valor que la candidata intentó transmitir desde sus inicios fue la identificación con la franja social argentina menos favorecida. En este sentido ha sido comparada en muchas ocasiones con Eva Perón, icono argentino que llegaba a las clases más pobres y que introdujo un cambio al convertirse en una auténtica reparadora social. La experiencia fue otro valor que transmitió Cristina Fernández de Kirchner desde el comienzo de la campaña que le encumbró al poder. El hecho de haber estado desde los años ochenta, de una u otra forma, militando en Política fue un factor que supo explotar en todo momento.

Desde la apertura de su primera campaña esta líder prometió construir un sistema financiero sano, además de una renovación de la banca con el objetivo de que no volviera a suceder el “corralito” del año 2001. El desempleo era otra de las preocupaciones de los argentinos por lo que, en la mencionada campaña, se promovió la creación de obra pública. Junto a esto se dio la palabra de fomentar el desarrollo de las PYMES y conseguir un desarrollo importante del país.

No hay que olvidar que, en general, los discursos de esta dirigente recurrían a lo pasional y emotivo. De hecho, en aquella campaña de 2007 utilizaba con frecuencia las palabras “fuerza” o “pueblo”, refiriéndose al sector de la población que apoyaba su candidatura. Hay que recordar que los spots también influyeron en el número de votos, principalmente los titulados “Está en nosotros. Cristina 2007” y “Dolores Argentina”. Se trataba de otro punto fuerte en la creación de la imagen política de Cristina Fernández de Kirchner con un contenido muy claro y directo, mostrando a una persona dispuesta a luchar por los sueños y necesidades de la sociedad argentina. El anuncio más comentado fue “Dolores Argentina” que relata la historia de una pequeña que nació un día de diciembre de 2001. Hay que recordar que en esa fecha el país vivía una situación de caos. Poco a poco los argentinos fueron adoptando y ayudando a la niña para que cada mes más fuera más Argentina y menos Dolores. Más allá de la simbología, el spot muestra imágenes reales y recurre al uso de niños como elementos persuasorios que buscan la conmoción de los espectadores que no ven mal en los menores.

Cabe destacar que la principal debilidad de aquella campaña se ha podido comprobar a largo plazo tras el incumplimiento de alguna de sus promesas que desembocaron en un descontento social. No obstante, con las luces y sombras que pueda tener el mandato de Cristina Fernández de Kirchner durante todos estos años no hay duda de que su experiencia y capacidad comunicativa jugaron un papel muy importante en su victoria electoral cuyo triunfo se alargó hasta diciembre de 2015, fecha en la que llegó al cargo Mauricio Macri.

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