jueves, 26 de mayo de 2016

Entrevista: Matz Mainka

“El cómic es un lenguaje universal que conecta con todo el mundo”


PAULA OLVERA- El arte es comunicación para Matz Mainka. Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Hamburgo, ha desarrollado una relevante trayectoria como ilustrador en revistas y agencias de publicidad. En la actualidad, homenajea al cómic de la década de los sesenta, periodo que le recuerda a su infancia en la que ya vivía fascinado por los tebeos americanos y las historias acerca de extraterrestres. La Factoría de Papel ha sido el lugar seleccionado para exponer “Invasión de las beehives” que se podrá contemplar hasta el 4 de junio y que repasa la estética así como la moda de aquellos años a través del cómic y su lenguaje, desde la estampa digital a la obra original pasando por troqueles animados, pequeñas esculturas… En la siguiente entrevista Matz nos cuenta todos los detalles sobre éste y más proyectos.

P: Desde el domingo 12 de mayo expone en La Factoría de Papel, ¿qué podemos encontrar en esta exposición?

R: Obra original, esculturas animadas, impresiones digitales,  imágenes en 3D… Un intento de diluir las barreras entre arte y el cómic.

P: ¿Por qué ha seleccionado La Factoría de Papel como el lugar idóneo para que todos conozcamos su obra?

R: Porque, al igual que mi obra, no es una galería convencional. Es un espacio polivalente donde confluyen diversas formas de creación y nuevas tendencias.

P: No es la primera vez que realiza exposiciones ya que tiene una amplia experiencia, sobre todo en
la Galería Geheim de Hamburgo, así como en Praga y Angoulême. ¿Cambia mucho, según el país, la reacción del público a sus obras?

R: No, el cómic es un lenguaje universal que conecta con todo el mundo, de Oriente a Occidente. El estilo pop es sencillo y directo, además de estar lleno de referentes que todos conocemos y nos son familiares.

P: ¿Cómo ha sido el proceso de creación de “Invasión de las Beehives”?

R: Todo comenzó con una foto de los años sesenta, una mujer con un peinado “beehive” (colmena). A partir de ella creé una pequeña e ingenua historia en forma de cómic donde están los ingredientes que fascinaban al mundo en aquella época: se soñaba con el espacio, la amenaza extraterrestre y se bailaba con los Beatles.

P: ¿Cómo describiría esta época y su influencia en el desarrollo del cómic?

R: La Guerra Fría, la amenaza nuclear, la llegada del hombre a la luna, la posibilidad de vida en otros planetas… Todo se vivía con ingenuidad y extremismo. Estas ideas inundaban todos los medios, incluido el del cómic, de una propaganda  simple y directa; el mundo se dividía en buenos y malos.

P: ¿Cómo era la estética y la moda de aquel entonces que plasma en su obra?

R: Fue un momento de ruptura, de cambio de generación y se llevaron al extremo ciertas modas. El hilo conductor de esta exposición son los peinados de aquella época convirtiéndolos, como en los cómics, en un arma mortífera. Una excusa para desarrollar  una propuesta estética.

P: ¿A qué se debe su gran interés por el mundo del cómic?

R: Siempre he sido un gran lector y apasionado por mundo del cómic. En Hamburgo estudié Bellas Artes y como trabajo final de carrera, a pesar de que esa asignatura todavía no existía, propuse realizar un cómic que más tarde  publicó la editorial Carlsen.

P: ¿Cuál es su personaje de cómic favorito?

R: Hay muchos y han ido cambiando con el paso de los años, pero uno que siempre me acompaña es Donald Duck (Pato Donald), un gran desconocido y al que habría que estudiar más profundamente. Donald tiene muchas más lecturas que las que estamos acostumbrados a percibir.

P: Nació en Alemania, ¿cree que los artistas tienen más oportunidades en su país de origen que en España?

R: En Alemania hay una mayor cobertura social para el artista, éste no está desprotegido y tiene más ayudas estatales por lo que puede dedicarse con más intensidad a desarrollar su trabajo creativo.

P: En 1994 fue becado por la editorial japonesa Kodansha, ¿qué supuso esta oportunidad en su trayectoria?

R: En primer lugar conocer otra cultura y crear vínculos de amistad que todavía perduran. Profesionalmente me enseñó a trabajar de una forma muy distinta a como se acostumbra en Occidente: con mayor rigor y exigencia. En Japón los tiempos son diferentes a los que estamos acostumbrados. Hay que ser muy paciente para desarrollar un proyecto profesional en Japón.

P: Ha sido además ilustrador en revistas, ¿cree que el periodismo de papel con los años va a desaparecer?

R: Sí, es inevitable y ya lo está haciendo. Además, hay que  proteger el planeta de la deforestación y aprovechar los medios que los avances tecnológicos nos proporcionan. No hay tiempo para la nostalgia.

P: También ha desarrollado su labor como guionista para la serie "Jiraishin" de Tom Takahashi, ¿cómo surgió este proyecto?

R: “Jiraishin” era una serie de manga que comenzaba a tener éxito en Japón. Constaba ya de dos tomos y el editor buscaba un escenario europeo para la tercera entrega. A través de la representante de la editorial en Alemania, presenté un guion con una aventura del detective en Hamburgo como escenario y después de mucho trabajo para ajustar la historia, ésta se llevó adelante.

P: Por último, ¿qué otros proyectos tiene para este año?

R: Ahora mismo estoy realizando una portada para un grupo de  rockabilly, un cartel homenaje a Madrid para la editorial Papeles Mínimos y acabando mi libro interactivo  sobre asesinos en serie.

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