lunes, 22 de junio de 2015

Crítica: obra “Si la cosa funciona”

Sorpresas te da la vida

AURORA SALVO AMORES- El Teatro Cofidis Alcázar acoge desde el mes de abril la obra “Si la cosa funciona”. Se trata de una adaptación de la película del mismo nombre dirigida por Woody Allen en el año 2009. El cómico Larry David fue el protagonista en aquella ocasión, ahora en su versión teatral, toma el relevo para encarnar a este personaje misántropo y huraño el actor José Luis Gil. El argumento puede parecer sencillo, un hombre que roza la sesentona se enamora de una alocada veinteañera, sin embargo, poco a poco las situaciones se irán enrevesando hasta conseguir una ácida comedia con la que los espectadores se reirán, pero también reflexionarán y se verán implicados a menudo en las tramas. La cartelera madrileña albergará esta representación hasta el próximo 28 de junio.


El cine de Woody Allen es reconocido a nivel mundial. De hecho, hay determinadas películas que llevan su sello inconfundible. Es el caso de “Si la cosa funciona”, donde el protagonista, Boris, representa el alter ego del propio cineasta neoyorkino. Hay muchos rasgos de él en este personaje. Unos tintes que se encuentran muy definidos y que resultan complicados a la hora de llevarlos a escena. El popular cómico estadounidense Larry David ya lo consiguió en 2009 en el film ya comentado, y ahora lo ha logrado José Luis Gil en la versión teatral española. Los espectadores, por poco que conozcan a Allen, le verán reflejado en el rol del actor zaragozano. Éste en ningún momento se aprecia forzado y los matices parecen propios de la personalidad de un papel muy bien construido.

La trama de esta obra dirigida por Alberto Castrillo-Ferrer se va desarrollando poco a poco y el público no es un mero espectador, sino que forma una parte muy importante de la representación. Las alusiones indirectas a los asistentes son continuadas según va avanzando la historia. De hecho, la cercanía entre el escenario y el patio de butacas es palpable y la distancia con el personaje protagonista se disipa desde los primeros instantes de la función. Muchas de las escenas no se desarrollan en los rincones en los que se encuentra el decorado, sino que algunos personajes desnudan su alma en un lugar mucho más accesible para cualquiera de los presentes.

José Luis forma un gran tándem con la actriz Ana Ruiz, la joven alocada y desenfadada de la que su personaje se enamora dejando a un lado los prejuicios. La pareja protagonista está acompañada por Rocío Calvo, Ricardo Joven y Beatriz Santana que consiguen hacer brillar sus respectivos roles. La personalidad de cada uno de los artífices de esta historia va evolucionando, a lo largo de las casi dos horas que dura la función, de una manera tan natural y sutil que aunque pueda parecer un tanto inverosímil a todos se nos viene a la cabeza que la realidad muchas veces supera a la ficción.

El decorado de esta obra traslada al público directamente a Nueva York. No porque aparezca ninguna imagen de esta ciudad, sino porque su esencia se deja notar. El atrezzo cuenta con un montaje tan exquisito que no falta ni sobra ni un solo elemento. La música también es un factor fundamental, aportando ritmo a una escena que ya de por sí no da un segundo de tregua.

Si la cosa funciona” habla sobre las casualidades que deciden tu vida, de las decisiones que a veces se toman por las apariencias o los prejuicios. Es una obra muy vitalista que resplandece gracias a su puesta en escena, a su tono desenfadado y a la interpretación de los actores. Sin duda, es una de las representaciones de la temporada, una cita obligada a la que aún estáis a tiempo de acudir hasta el 28 de junio. Tanto si os gusta Woody Allen como si no, el humor irreverente de esta comedia no deja indiferente. Llegados a este punto cabe preguntarse si, tal como brinda el título, la cosa funciona. La respuesta es un rotundo sí, funciona y muy bien.

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