domingo, 15 de marzo de 2015

Crítica: película “Cincuenta sombras de Grey”

Más sombras que luces…

Cincuenta sombras más


PAULA OLVERA - Desde el pasado 13 de febrero, víspera de San Valentín, se está produciendo a nivel mundial un auténtico fenómeno cinematográfico que ha saturado las taquillas. Se trata de la proyección de “Cincuenta sombras de Grey”, la adaptación de la novela erótica más influyente de todos los tiempos escrita por E.L.James. La película, dirigida por Sam Taylor-Johnson, nos adentra en la apasionada historia de Anastasia Steele y Christian Grey (interpretados por Dakota Johson y Jamie Dornan), los protagonistas del best seller más comercializado de los últimos años. Sin embargo, la polémica ha salpicado a esta historia de amor casi desde el principio. Criticada y adorada a partes iguales, se trata de un juego de luces y sombras que, sin duda, está brillando tanto en las librerías como en las salas de cine.


El pasado 13 de febrero, se estrenó “Cincuenta sombras de Grey”, una de las películas más esperadas a nivel mundial. Esta cinta está batiendo récords, de hecho, únicamente el primer fin de semana de proyección en España sirvió para recaudar más de siete millones de euros. El Marketing en torno a esta taquillera producción está muy bien gestionado y, aunque el “boca-oreja” está siendo muy importante como ya ocurriera el pasado año con “Ocho apellidos vascos”, más lo está siendo el fenómeno al que representa. Y es que “Cincuenta sombras de Grey” refleja la adaptación de la trilogía erótica escrita por E.L.James. Esta autora británica, quien lanzó al mercado la primera parte en 2011, construyó la obra como ficción derivativa de la saga “Crepúsculo” de la escritora Stephenie Meyer.

Ambas se han convertido en grandes hitos literarios de la segunda década de nuestro siglo. En el caso de la novela “Cincuenta sombras de Grey” se ha traducido en más de cincuenta idiomas y se han vendido más de cien millones de ejemplares. En España, su rentabilidad económica va más allá de los cines o libros y se ha trasladado también al teatro, con la representación en el Nuevo Apolo de Madrid de una obra influenciada por esta trama erótica. Sin embargo, cabe destacar que la película no ha recibido una buena acogida en todos los rincones del planeta, de hecho, en Malasia ha sido censurada.


La británica Sam Taylor-Johnson es la encargada de dirigir esta franquicia audiovisual que seguramente desbanque a otras sagas literarias y cinéfilas como la mencionada de “Crepúsculo”, “Las Crónicas de Narnia”, “Los juegos del hambre” o la escrita por el italiano Federico Moccia cuyo primer tomo fue “Tres metros sobre el cielo”. En “Cincuenta sombras de Grey” se nos presenta una historia muy diferente que guarda como punto en común con las demás la inclusión de diversas manifestaciones y sentimientos que guían la trama. Trama que por otra parte es conducida por el amor, aunque a veces se nos cuenta a través del sexo.


Esta película nos presenta a una inexperta universitaria, Anastasia Steele, y al multimillonario Christian Grey, que ostenta uno de los mayores imperios de negocios de su país. Dakota Johson y Jamie Dornan son los encargados de mudar su piel en la de estos personajes tan aclamados desde el estreno mundial. Entre ambos protagonistas se produce un auténtico magnetismo que traspasa la pantalla y hace verosímil la trama. Los dos intérpretes, a pesar de su juventud, llevan muchos años frente a las cámaras aunque, sin duda, éste se ha convertido en el papel de sus vidas y el que seguramente les otorgue la mayor fama que podrían esperar. Jamie Dorman es uno de los rostros británicos más frescos al que se le recuerda por su papel secundario como soldado en “María Antoiniette” bajo las órdenes de Sofía Coppola. Sin embargo, ha participado en otros cortometrajes y series como “Once Upon a Time”. Por su parte, Dakota se convierte en la gran estrella de este entramado por su brillante interpretación. Esta joven estadounidense, hija de Don Johnson y Melanie Griffith, se ha hecho un hueco entre las estrellas de Hollywood. Ha quedado claro que quiere dejar de ser “la hija de” y parece que por fin lo ha conseguido por su gran profesionalidad. Su actuación es digna de numerosos reconocimientos ya que logra que su personaje nos transmita y conectemos con sus deseos. Al fin y al cabo esto es lo más importante, ya que se puede estar contando la mejor de las historias, pero si el personaje con más peso de la película no llega a los espectadores, la producción se convertirá automáticamente en un estrepitoso fracaso.

La película, al estilo de “Sexo en Nueva York” parece dirigida principalmente al público femenino aunque esto no quita que a los hombres no les pueda gustar. “Cincuenta sombras de Grey” asume con rigurosa lealtad la novela, si bien, las críticas no han tardado en llegar ya que la parte más puramente sexual aparece un tanto invisibilizada y la trama gira más en torno a la configuración de su romance. No obstante, se puede apreciar cómo ambos protagonistas llevan su sexualidad al límite, explorando nuevas fronteras del deseo, aunque para algunos espectadores que han leído con detenimiento la obra esto les sabe a poco, reduciéndose a unas escasas secuencias subidas de tono. De cualquier manera, nadie puede negar que nos encontramos ante una historia bien desarrollada que hace especial hincapié en los planos detalle.   

“Cincuenta sombras de Grey” nos habla de esas sombras que todos tenemos, de los puntos ocultos que intentamos no desvelar a los demás, quizás por temor a ser rechazados. La película plantea asimismo para algunos un nuevo punto de vista acerca de la sexualidad y nos introduce en el mundo del sadomasoquismo que muestra el sometimiento de muchas mujeres a los hombres y que merece plantear un debate.


Seguramente el fenómeno fílmico “Cincuenta sombras de Grey” seguirá dando mucho que hablar. Probablemente, todos aquellos espectadores que han visto la película sin haber seguido previamente los libros se introducirán a partir de ahora en ellos, asumiendo el impacto mediático y literario de la que es ya una de las producciones del año 2015.

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