sábado, 30 de agosto de 2014

Entrevista: Rubén Tajuelo Rosco

“Si me gusta un proyecto soy capaz de hacerlo de una forma altruista”

PAULA OLVERA- Rubén Tajuelo Rosco, más conocido en el mundo artístico como “Rosco”, lleva muchos años sobre los escenarios dedicándose a lo que más le gusta y mejor sabe hacer: tocar y cantar. Actualmente está embarcado en varios proyectos: acompaña con la guitarra a varios artistas del panorama nacional, se encarga de poner la música al trabajo teatral “La Joven Compañía” y sustituye a su amigo Sergio Rojas en algunos programas de “¡Qué tiempo tan feliz!” así como en el musical “La Llamada”. A pesar de que reconoce que actuar le da mucho "apuro", no descarta en un futuro animarse a participar en otro musical. Por el momento trabajo no le falta, así que disfruta de esta dulce etapa de su vida en la que está dispuesto a colaborar de forma gratuita porque por encima de todo le mueve la ilusión por la música.

La charla con Rubén tuvo lugar en Pinto, ciudad donde reside el cantante. Allí, en un bar de propiedad familiar, pudimos conversar tranquilamente sobre todos sus proyectos. Posteriormente nos acercamos al conocido Teatro Municipal Francisco Rabal donde le realizamos varias fotografías. Rubén es un joven alegre, muy entusiasta. En todo momento se mostró muy cercano transmitiéndonos su pasión por la música y por todo aquello que hace en su día a día. 

P: ¿Cómo empezaste en el mundo de la música?

R: Desde pequeño ya me gustaba, pero a formarme di unas primeras pinceladas con 12 años, estudiando guitarra clásica en la Escuela Municipal de Pinto y como lo que me enseñaban era el “Himno de la alegría” y yo lo que quería era armar fiesta con la guitarra (risas), pues me salí y luego a los 17 años me escuchó cantar mi tío que dirigía una escuela aquí en Pinto, “Música y Arte”, y entonces empecé a estudiar canto y ahí escuchas mucho pop, muchos artistas, más que artistas intérpretes, rollo Luis Miguel…Una vez que entré en la Escuela de Música me empezaron a pasar discos de Rock and Roll, sobre todo el que más me gustó fue “Queen”, cuando vi a Freddie Mercury, a Brian May, dije: “Mamá, quiero una guitarra eléctrica y quiero ser artista” (risas). Y nada, me compró la guitarra y empecé a estudiar, y en cuanto lo cogí tocaba muchísimas horas al día y enseguida ya empecé a poder acompañarme con canciones, “La Flaca” de Jarabe de Palo, la de “La Mosca”... Y entonces yo empecé a hacer mis primeras canciones que daba pena escucharlas, pero bueno eran mis primeras canciones y así empecé y al final ha ido sobre ruedas y parece que me dedico a esto.

P: ¿Tocas algún otro instrumento además de la guitarra?

R: Chapurreo un poco el piano, la batería y sí que se me da un poco mejor el bajo, pero todo chapurrar lo justo para yo poder componer un tema y decirle al batería: “Haz esto”. Poder dirigir un poco a los músicos que vayan a tocar mis canciones o poder comunicarme con ellos y sí que es cierto que con el piano tengo la cuenta pendiente de ponerme más a ello y este año seguramente empiece a estudiar a tope, porque también me apetece hacerme acompañamiento en mis conciertos con el piano, alternar un concierto de acústica y voz, dejo la acústica y piano. Eso mis ídolos, por ejemplo, lo hacen. Paul McCartney y Lennon también lo hacía y me gusta parecerme a ellos, de lejos y salvando las distancias, pero me gusta intentar hacer lo que ellos hacían.

P: Además de guitarrista eres cantante, ¿en quién te inspiras para componer tus canciones?

R: En todas mis influencias. A lo mejor, por ejemplo, estoy ahora grabando mi disco y se me ocurre meter “slide” que es un instrumento de metal que se pone para tocar la guitarra, que lo utilizaba mucho George Harrison en su etapa en solitario. Pues el punteo de la intro que es con el “slide”, voy a intentar que sea al estilo de Harrison. Me gustan mucho los cantantes tipo Rod Stewart, Joe Cocker, todos los que tienen la voz un poco rota. McCartney, Lenon… todos rompían la voz y voy a romper yo también la voz a mi estilo, pero voy a intentar romperla. Al final yo creo que cogiendo de aquí y de allá, el “slide” de Harrison, la voz rota… Es un intento de acercarte a tus ídolos, hacer un mejunje y que salgas tú.

P: Cantante, pero también diplomado en Magisterio Musical, ¿das clase actualmente?

R: Doy un día a la semana clase, en Madrid, en la "Escuela Pentagrama" que está en el Barrio de la Concepción y doy clases de guitarra eléctrica. Después de la carrera di música en movimiento aquí a peques, pero justo ya cuando había empezado a pensar en dar clases en coles me salió la gira de María Villalón y ya empalmé otras giras, así que no puedo comprometerme para dar clase en un cole, pero sí que un día a la semana dar clase, e incluso dar clases a domicilio que también tengo alumnos. Eso sí que lo puedo compaginar y me gusta además, me gusta la enseñanza.

P: ¿Por qué has escogido tu segundo apellido, Rosco, como nombre artístico?

R: Le di muchas vueltas a eso. Antes tenía un proyecto que se llamaba “Cambio-D”, el nombre me parecía una “mierda”, no sé cómo se me ocurrió, pero dándole vueltas, es que Rubén Tajuelo, aunque la gente me conoce por Rubén Tajuelo, no me gusta. Quiero algo más gráfico, algo más directo, algo más visual. En la portada del disco no quiero salir yo, entonces pensé: ¡Rosco!. Todavía no tengo el diseño, pero tengo la idea de simplificar todo y que me lo diseñen. Ya a algunos colegas les he preguntado que qué les parece y les gusta. Así que guay.

P: En 2011 el single de tu primer EP, “Siéntelo mejor”, recibió más de 12.000 visitas en Youtube, ¿qué importancia tienen para ti tanto Youtube como todas las redes sociales en general?

R: Yo creo que es la alternativa o no tiene por qué incluso. Yo creo que es el medio que tenemos que aprovechar ahora, tenemos que llamar la atención, saber movernos en las redes. Y aprovechar si tenemos amigos con muchos seguidores, pedirles el favor, porque es la forma de hacer que te des a conocer y además por un público grande, no a consecuencia de que le gustes a uno, de que tengas tú un contacto en la radio, porque muchas veces suenas en una radio fórmula, porque le has gustado al director o porque le has gustado a alguien en concreto y estás ahí. Pero si tienes muchas visitas en Youtube, es porque le has gustado a mucha gente, entonces yo creo que es un medio muy sincero de contabilizarlo y decir, “oye esto está funcionando”.

P: En tu carrera, ¿qué significa el musical “La Llamada”?

R: “La Llamada” para mí ha sido mágica, esa es la palabra, porque ten en cuenta que estamos en el escenario al lado de gigantes como Macarena García, Belén Cuesta, Gracia Olayo, Richard Collin Moore, bueno todos. Entonces, los vemos a un metro o menos cómo están actuando e incluso hay momentos en los que yo interactúo con una de las actrices, con Anna Castillo, y ese es el motivo principal por el que te metes en la obra de una forma más cercana incluso que el público, porque estás ahí, estás en el Campamento “La Brújula” y te metes en la historia: conoces a los actores, los admiras más porque los ves todos los días, ves lo buenos que son, aprendes de ellos… Y encima que en el escenario de un teatro se respira un ambiente distinto; en un concierto es todo mucho más libre, pueden pasar cosas nuevas. Ahí tenemos que estar centrados en seguir el hilo, que no se vaya una nota de tiempo, que no esté fuera de la escena. Hay que estar muy concentrado y por lo tanto la sensación es distinta. Me aportó algo diferente a toda mi carrera que fue aprender a tocar y disfrutar del teatro siendo músico.

P: ¿Volverías a actuar en un musical?

R: Sí, sí, sí. Estaría encantado. Además me gustaría cantar en un musical. Lo probé con “Jesucristo Superstar” hace muchos años, pero no hubo suerte.

P: ¿Hiciste los castings?

R: Sí, es que soy muy fan de “Jesucristo Superstar”.

P: También participas en “¡Qué tiempo tan feliz!”, ¿te impone actuar más en un espacio tan reducido y que te esté viendo tanta gente por la televisión?

R: Depende de lo que tenga que hacer ese día, porque si toco yo solo con el artista… Por ejemplo, fui con Lucía Gil a hacer un tema en acústico nosotros dos solos, y antes de empezar a tocar nos dijeron, “esto son como cinco Santiago Bernabéu juntos viéndoos”. Y me empezó a hacer así la mano (hace el gesto de temblar), pasé muchos nervios y salió bien al final la cosa. Pero no sé, no es que me imponga más. Eso me puede pasar también en un concierto cualquiera por lo que sea, porque haya alguien en el público que te pone nervioso que esté, porque quieres que te salga todo bien… Pero en realidad estar ahí no. Además, como ya he ido muchos fines de semana ya conozco hasta a los cámaras.

P: Como si fuera tu segunda casa…

R: Sí. Además el ambiente que hay en Telecinco es muy bueno y todo el mundo es súper simpático, todos los colaboradores son como los ves en la “tele”, tú hablas con Torito y Torito es igual. Mariñas es igual. Con quien tengo más trato es con los “Supersingles”. Antes no me gustaba el programa y ahora que estoy ahí sé valorar el trabajo que hay allí y lo enfoco hacia el público al que va dirigido, es decir, imagínate cuando nosotros tengamos sesenta años y de repente veamos a Leiva mayor que hace mogollón que no sabemos de él y ponen el videoclip de “Eme”. Tiene que ser súper emocionante. Yo creo que si hay un “¡Qué tiempo tan feliz!” cuando nosotros tengamos sesenta años seguramente que nosotros tres lo veamos y estaremos “flipaos’.

P: Además de en el teatro y en el programa te pasas horas y horas en la carretera acompañando a diferentes músicos. Además de las actuaciones, ¿soléis hacer una visita turística por las ciudades?

R: Esa pregunta mola mucho porque a mí me gusta el turismo cultural. Yo todos los meses voy a “El Prado”, veo todas las exposiciones temporales, tanto de “El Prado” como de “El Reina Sofía”, de la “Fundación Mapfre” o de “CaixaForum”. Me gusta mucho ver las ciudades, pasear por ellas y antes de empezar la gira yo estaba obcecado que aunque terminara el bolo a la una yo me iba. Entonces, la gira, la primera que hice por España con María Villalón, llegábamos, y a lo mejor estábamos en Barcelona y decía: “¿Qué tengo ahí al lado, Montjuic?". Yo cogía y me iba yo solo a conocer la ciudad. Ya he hecho más giras y al final ya te haces a la idea de que no es lo mismo hacer turismo que ir de gira. Y que también necesitas descansar. Normalmente lo intento, si son dos días en la misma ciudad, seguro. O sea, yo no me quedo en el hotel. A mí no me gusta estar en el hotel. Gracias a las otras giras tengo colegas en casi todas las ciudades y los llamo por si se vienen conmigo a dar una vuelta. Intento ver las cosas, pero no siempre se puede.

P: ¿Cada cuánto tiempo ensayas en solitario?

R: Poco. Es cierto que voy a cuidarlo más a partir de ahora. Lo hablábamos Sergio Rojas y yo un día que le dedicamos mucho tiempo a los conciertos de los demás para hacerlo bien porque tienes la responsabilidad de que quede bien el otro artista. Pero para mis conciertos, quizás como la canción la he hecho y me la sé, pues a lo mejor cojo y apenas la repaso antes de ir a tocar. Entonces, ensayo muy poco yo solo para mis canciones. Sí que tengo pensado cambiar eso, darle una vuelta a los temas. Si los temas son muy eléctricos y los voy a hacer en acústico, cambiarlos. Yo creo que voy a cambiar un poco el concepto y voy a tratar de cambiar más los acústicos, porque sí que es cierto que dedico mucho tiempo para trabajar bien para los demás y poco para el mío. Eso a partir de ahora va a cambiar, os lo prometo (risas).

P: ¿Y cuánto tiempo antes de un concierto sueles ensayar con un grupo con el que tocas por primera vez?

R: Pues depende. Por ejemplo, con María Villalón, para el primer eléctrico que hicimos que fue en la Sala Caracol, estuvimos un mes entero. Casi todos los días ensayando. Por ejemplo, Mirko, ensayamos el día de antes porque no hay tiempo. En el estudio de Pedro Cuevas. Y Lucía Gil ensayamos para toda esta gira dos días.

P: El mes pasado actuaste con Mirko en la sala Flanagans de Majadahonda, ¿crees que este tipo de salas pequeñas deberían acondicionarse más para albergar actuaciones musicales?

R: Ese día fue una “puta mierda”, lo podéis poner así textualmente. Él lo tendría que estar pasando peor, yo tengo el “ampli”. Para la guitarra si tú tienes tu “ampli” te escuchas y si te escuchas mal, te pegas a él. Si no tienes un buen técnico o un buen sonido que te saque la voz bien entonces estás vendido. Puedes estar desafinando y tú ni te estás dando cuenta y estás quedando mal. Todo porque no hay un técnico en condiciones. Hay salas que lo cuidan y salas que no lo cuidan. Yo creo que es una falta de respeto hacia los músicos que no cuiden eso, porque hay muchos técnicos de sonido muy buenos y deseando trabajar. Eso hace quedar mal a un músico y después quita trabajo a gente buena. Hay salas que lo cuidan, por ejemplo, Siroco suena muy bien. Y Caracol. Hay muchas salas que suenan muy bien en acústico, pero hay otras que no lo cuidan. Es ser rata porque ochenta "pavos" que a ellos les cuesta un técnico, dependiendo del caché del técnico, son diez copas de los cien que hay arriba en la azotea tomándose cubatas cada segundo. De ahí, sacas dos "pavos" de cada cubata durante cinco minutos y el concierto de abajo está sonando bien. Es economizar o ser un empresario rata que no cree en la música. Luego mola porque van de “aquí hay música en directo”. El cartelito está muy guay…Lo que pasa es que cuando ya llevas muchos años, bueno, tampoco llevo tantos, pero cuando ya trabajas de esto habitualmente, ya lo hueles. Según llegas a la sala son cuatro palabras con el técnico y ya sabes si ese bolo va a ir mal o bien. Y mira que hay técnicos súper buenos, yo he trabajado con gente que da gusto. Cuando tú trabajas con un técnico bueno tocas y la gente de abajo lo nota porque si el músico está “rayado”… mirando el papel. Y si no, llega el solo y me pongo delante del escenario, lo hago, miro a la gente porque estoy cómodo, pero si no…estás ahí concentrado, intentando escucharte algo.


P: Además de Mirko, has tocado con otros artistas que hemos entrevistado como Víctor Elías, Pepe Curioni, Danny Leiva, “La Banda de Fesser” o Gonzalo Alcina. ¿Cómo consigues tocar con ellos?

R: Amistades. En realidad solamente he hecho una prueba para tocar con un proyecto, que ha sido “Cirilo” que es con el que vamos a tocar con Dani Martín en Iberia Festival el 19 de septiembre con los “Tennesse”. Y ese es el único para el que hice una prueba, con unos compañeros, con Simón Cordero y con Héctor Navíos, pero lo demás es amistad.

P: También si te gusta sus proyectos, ¿no?

R: Si me gusta soy capaz de hacerlo de una forma altruista, si tengo tiempo, pero si no me gusta cobrando. Es que no en todo lo que he tocado me gusta, ni mucho menos, lo que pasa es que…

P: Para hacer favores…

R: Sí… Al principio el hecho de tocar lo que sea, estás en un escenario, es lo que llevas queriendo toda tu vida. Ya pasan los años y sí que dices: “No tengo necesidad de hacerlo”, o “no me apetece hacerlo, pero está muy bien remunerado, pues adelante porque hay que comer”. Sí que es cierto, que yo tengo una gran parte de mí que ama la música por encima de todo y entonces yo sigo y seguiré haciendo cosas gratis, porque por encima de todo me mueve la ilusión por la música. Sí que intento cada vez ser un poco más selectivo con las cosas que no me gustan y están mal pagadas, pero vamos estoy dispuesto a hacer de todo por amigos y si hay que tocar “Paquito el Chocolatero” lo toco. He hecho orquesta también y he cantado el “Pena, penita, pena” (risas).

P: ¿Qué le dirías a un músico que está empezando y que todavía no sabe moverse por este ámbito, sobre todo en el tema de los contactos que nos has comentado?

R: Que se vaya a una Young Sesion, que salude a todos, que salga a tocar, que diga que sí a todo, porque hay mucha gente que dice: “A mí eso no me gusta, yo no lo voy a hacer”. No. Olvídate de eso tío, sal, toca y luego ya empiezas a pensar en si te gusta o no. Cuando pasen los años y veas que estás viviendo de esto, entonces es cuando empiezas a ser un poco más selectivo, pero lo primero que tienes que hacer es salir y tocar lo que sea y sino pues quédate en tu casa que ya verás…Claro no vas a hacer nada. Bueno lo vas a hacer, pero te vas a escuchar tú y el gato.

P: O te pasa como a Pablo Alborán que subió un vídeo a Youtube y triunfó, aunque hay cierta leyenda urbana detrás...

R: Lo de Pablo Alborán me parece guay, aunque haya cosas detrás, porque es un tío que hace canciones. Yo he estado en un Coca-Cola Music Experience de estos que toqué con Lucía Gil y vi muchos DJ’s , mucha música electrónica, que la respeto, pero de repente salió Pablo Alborán y dije, “por fin una guitarra en el escenario y un piano, ¿estamos locos?” No soy fan de él ni lo escucho habitualmente, pero lo respeto mogollón igual que cualquier músico que suene en la radio, siempre y cuando sean sus canciones y cuenten algo que salga de él, que yo creo que es lo interesante en los artistas.

P: Cambiando de tema, hemos leído que acudiste al concierto que dieron “Los Rolling Stones” en Madrid, ¿cómo definirías su música?

R: Es electrizante (risas). Es que son “Los Rolling”… Es como ver a “Los Beatles” y a “Los Animals”, a todos los grupos de aquella época. O a los “Beat Boys” que también los vi. Yo tuve la suerte de verlos el año que vinieron con Bryan Wilson y Al Jardine que eran componentes de la época más gloriosa de los “Beach Boys” que es cuando sacaron “Pet sounds”. Pero "Los Rolling" lo que mola es que están los cuatro principales quitando a Johnson que fue el primer guitarrista que murió ahogado en su propia piscina. Quitando a ese están los cuatro, está Ron Wood, esta Mick Taylor que también lo sacan en un par de temas… Y entonces estás flipando, porque estás viendo a “Los Rolling”. ¿Tú sabes lo que es escuchar “Brown sugar” tocado por Keith Richards? Las guitarras sonaban atronadoras. Yo no he escuchado ese volumen en mi vida, al día siguiente me dolían los oídos. Además, lo vi muy cerca y entonces, ver a Mick Jagger moviéndose como en los videos… ¡Anda que no habré visto yo dvds de ellos! Yo en casa con la guitarra chapurreando o tomándome una coca-cola y "flipando" con ellos. Y de repente, los tienes delante y hacen que te gusten más todavía y que ojalá vivan diez años más y pueda volver a verlos (risas). 

P: En una entrevista para Libertad Digital comentaste que eres vecino de Alberto Contador, ¿alguna vez has hablado con él de su papel en el ciclismo?

R: Sí, de hecho sigo siéndolo porque me mudé, pero luego volví a vivir ahí. Como dije en la entrevista, nunca le digo nada (risas). Aquí en Pinto le tenemos mucho cariño. Mola porque nos colocan en el mapa. Nadie sabía qué era Pinto hasta que Alberto Contador gano el Giro, los Tours y esas cosas. Cuando gana se asoma al balcón de Pinto aunque hace mucho que no… Aquí en Pinto los que le tenemos cariño queremos pensar que es inocente, pero tampoco estoy yo muy metido en el mundo del deporte. No practico y no soy de ningún equipo de fútbol. Solo veo la Selección Española y este año me alegro de no haberla visto (risas). Hice baloncesto de pequeño, aquí en Pinto. Iba a ver partidos, pero ahora ya no, me ha absorbido la música y la Historia del Arte. No me interesa otra cosa más que eso. De hecho, pongo las noticias y las quito porque no hablan de música. Mi novia trabaja en el diario.es  y pelea conmigo para que lea sus noticias. Estoy muy poco comprometido con todo lo que pasa en la sociedad, debería estar un poco más. Pero hay otras cosas que me mueven tanto por dentro que siento que pierdo el tiempo dedicándolas a otras.

P: A nivel profesional, ¿qué es lo más curioso que te ha pasado?

R: Ayer la conté y la gente no se lo creía… En un concierto con la orquesta hacíamos la canción de "Extremoduro" que se llama “Jesucristo García” que hay una parte que empieza “cuánto más, cuánto más…”, yo suelo llevar botines y empezaba a dar golpetazos contra las tablas del escenario. Ya era casi el último tema que yo cantaba. En una de estas rompí el escenario, hice un agujero, se me metió el pie entero. Me acuerdo los del pueblo diciendo: ¡Está loco! Según me levanté, seguí cantando y al poco cogí a una chica de estas de las peñas que están ahí emborrachándose y sacó la cabeza por ahí. Me recordó a los topos estos… no la golpeé pero… (Risas).

P: Hemos visto que te siguen bastantes personas, ¿qué relación tienes con tus fans?

R: Gracias a Lucía Gil y a tocar con muchos, pues hay gente que se ha acoplado a mí y de repente me sigue. Y la verdad es que el trato que tengo es muy cercano, soy accesible a día de hoy. Yo contesto a todos los tweets que me escriben los fans, tú miras el “timeline” de Lucía Gil y se cargan por segundo diez tweets nuevos de fans. Yo tengo un número de seguidores que para mí está guay porque hago conciertos, viene gente a verme y también motiva. Haces canciones y le gustas a la gente porque si no, ¿qué sentido tiene? Y sin embargo, otros artistas no tienen tiempo y no pueden responder de la misma forma que yo.

P: ¿Qué pregunta no te han hecho nunca relacionada con la música y que te gustaría que te hicieran?

R: No sé qué decirte (risas). ¿Qué Beatle es mi favorito? Por ejemplo. Todo lo que tenga que ver con “Los Beatles” me gusta. Mi respuesta sería que los cuatro me gustan muchísimo, pero que quizás me quedaría con McCartney de cuando iba de gira con “Los Wings”. Los dvds que hay me parecen increíbles, tenía la voz súper bien, rompía mucho, llegaba a unos registros muy amplios y las composiciones están súper guay.

P: ¿Qué proyectos tienes en los próximos meses?

R: Sigo en “¡Qué tiempo tan feliz!”, “La Llamada”, “Cirilo” tenemos ahí con Dani Martín el día 19. Toco con mi proyecto "Rosco" el 29 de octubre, además, comparto cartel con La Banda de Fesser y Sergio Rojas. Con Mireia de “OT 1” sigo tocando y con Mirko si salen cosas. Lo que me vaya saliendo como lo de "La Joven Compañía" que es la reunión de la que vengo. Voy a hacer la música de “Fuenteovejuna”.

P: Por último, ¿cómo te ves de aquí a diez años? Casado y con hijos...


R: Casado y con hijos si sigo igual de loco que ahora probablemente no creo (risas), pero…dedicándome a esto. Antes lo veía como algo muy utópico, por eso hice Magisterio, para tener otra alternativa. Pero una vez que ya me veo yo capaz de conseguir mis conciertos y de ganarme la vida, ya sea con las versiones, con mis canciones, con otros artistas… Haciendo esto. Tocando y cantando. 

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