domingo, 27 de julio de 2014

Crónica: Italia

Italia, más bella mientras más se mira


PAULA OLVERA- Hay países que visitamos una vez sabiendo que no será la última. Hay ciudades que nos cautivan, que poseen tanta belleza que es necesario volver a ellas, avanzar en el tiempo para nuevamente vivir lo vivido. Hay historias irrepetibles en lugares mágicos. Y metas que se alcanzan superando lo que previamente hemos idealizado con tan sólo poner un pie en el territorio soñado. En definitiva, hay viajes increíbles. Uno de ellos se puede comenzar en Italia que es de esos países europeos que supera las expectativas de todo trotamundos. Es un destino recomendado cien por cien. Italia está más viva que nunca gracias a que en cada uno de sus rincones se respira un encanto especial, muy propio e íntimo, evocándonos a siglos pasados. En esta crónica se propone viajar a este país sin movernos del sitio.

Cada una de las ciudades de Italia es digna de ser visitada y mencionada en esta crónica. Sin embargo, conviene resaltar especialmente tres lugares en los que cualquier persona debe estar al menos una vez en la vida. 

El primero de todos, Roma, la capital de Italia que estadísticamente se encuentra entre las ciudades más visitadas del mundo. Roma es de esos sitios en los que a medida que vas paseando te encuentras con una obra de arte, cada calle reserva una sorpresa. El patrimonio artístico, arquitectónico y sobre todo histórico resulta increíble, es una ciudad rica en monumentos, en iglesias, en acueductos y en museos que nos trasladan a los siglos del apogeo romano. Sin duda, El Coliseo romano se convierte en el lugar que más turistas recibe en esta ciudad en cualquier periodo del año. Y es que es considerado una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno, un símbolo de la capital italiana en el que años atrás se realizaban todo tipo de espectáculos.

Como se puede comprobar, Italia conserva uno de los mayores patrimonios culturales del mundo. En cada parte del país se sitúan variedad de museos y espacios artísticos que sorprenden a los turistas. Estos museos guardan en grandes salas yacimientos arqueológicos, utensilios de las civilizaciones que nos antecedieron así como los elementos más estrambóticos que podamos imaginar.

Un turista también tiene que marcar en el mapa como punto de visita obligatorio en Roma “La Fontana di Trevi”, donde no pueden olvidar echar una moneda. Y es que, según la leyenda, los visitantes que arrojan calderilla en esta fuente aseguran su regreso a Roma. En la actualidad, este conocido monumento se encuentra en proceso de restauración. De hecho, está sin agua desde que comenzaron los trabajos de rehabilitación.

Otros lugares de gran interés turístico en la capital son el Foro romano y la Plaza Navona. En sus calles aledañas se puede disfrutar de la verdadera cocina italiana. La gastronomía de Italia en general está incluida dentro de la que nosotros denominamos “mediterránea” que a día de hoy es imitada en todo el mundo. Además de los platos más famosos (la pasta en general, la pizza o el “risotto”), este país destaca por productos propios que son exportados a otros rincones del mundo. Los italianos hacen maravillas con todo lo que les proporciona el mar Mediterráneo, y consiguen crear sabrosos platos con una mezcla de aromas y sabores exquisita para nuestros paladares. En cualquiera de los restaurantes de Roma así como de otras ciudades italianas se ofrece una variedad de recetas que merecen la pena ser degustadas. Por no hablar de los vinos, que se convierten en el acompañamientos perfecto a los alimentos. El Lambrusco, los vinos blancos así como los grandes vinos tintos italianos son una delicia para todos por su calidad y su buen sabor.


Italia es un país que también se beneficia del turismo religioso que genera El Estado de la Ciudad del Vaticano. La Basílica de San Pedro se ha convertido en un lugar de peregrinaje de fieles y de los no tan fieles ya que, al final, representa el centro neurálgico del arte italiano. En este lugar han trabajado los artistas más importantes que podamos imaginar convirtiéndolo en un sitio espectacular donde poder vislumbrar obras de arte del tamaño de la Capilla Sixtina. Ésta es una de las capillas más famosas por la decoración de la sala así como por la pintura de Miguel Ángel representando “El juicio final”. 
Como se puede observar, “El Vaticano” es mucho más que el corazón del catolicismo. Es un territorio que acoge los restos mortales del apóstol San Pedro, que ha servido durante siglos como lugar de residencia del jefe supremo de la Iglesia (en la actualidad representada en la figura de Francisco I), pero donde sobre todo el arte tiene su más alta expresión. Se trata de la Iglesia más grande del mundo, el epicentro de reunión de todos los obispos.

Otra de las ciudades que asombra de principio a fin es Venecia. La Plaza de San Marcos y el Palacio Ducal siempre son fotografiados por los que se deciden a visitar este territorio que convive con el agua. Sin duda, Venecia es la reina del mar. Las embarcaciones se convierten en el medio de transporte más solicitado; las góndolas se encuentran en cualquier espacio, aunque siempre hay que comparar los precios que se ofrecen en unos y otros puntos. Una vez dispuestos en este medio tan típico se disfruta de un paseo muy agradable, que nos descubre los numerosos puentes venecianos y las estrechas callejuelas que comunican con las zonas más recónditas de la ciudad.














 

Como en todos los lugares, Venecia también dispone de su parte más comercial, en el centro nos encontramos con cuantiosas tiendas artesanales donde se venden detalles tan típicos como las máscaras, demandadas sobre todo en fechas de Carnaval.
 


Por último, cabe destacar Pisa ubicada en la región italiana de la Toscana. La Torre de Pisa se convierte en el monumento más visitado por su peculiar posición. Esta torre, que tiene una altura de más de cincuenta metros, no es la más inclinada del mundo aunque sí que llama mucho la atención su disposición. Su construcción ha sido lenta, necesitándose años y años para terminar todos los niveles y hacerla accesible a la población mediante la implantación de escalones. Lo cierto es que los primeros pisos se construyeron allá por el año 1173, aunque desde entonces la torre empezó a inclinarse y han sido necesarios reconstruir los cimientos que en principio eran muy débiles.

En todo el país se conservan grandes esculturas, algunas incluso están dañadas por el paso de los años. Los materiales empleados han sido variados: mármol, bronce, marfil… En la mayoría de las ciudades nos encontramos con retratos, los cuales han sido creados por artistas de la talla de Miguel Ángel. Este virtuoso destaca sobre todo por la creación de “El David” que se ha convertido en una de las grandes obras maestras siendo una escultura de mármol de más de cinco metros de altura ubicada en la Galería de la Academia de Florencia. “El David” representa a un hombre musculoso que aparece en tensión con la pierna izquierda por delante de la derecha y con la cabeza mirando hacia el lado izquierdo.

Visitar Italia se convierte en una ruta emocionante en la que cualquier turista hace un viaje en el tiempo y acaba descubriendo de primera mano la forma de vida de aquellos romanos que tanto hemos estudiado. Y es que este país ha sido el hogar de muchas culturas como la etrusca y la romana que han influido en nuestra propia existencia. No hay que pensarlo mucho más, debemos hacer todo lo posible para llegar a Italia, un país donde la diversión, la cultura, el arte, la historia y la tradición van de la mano. Así, mientras que los turistas van y vienen, Italia se queda quieta esperándolos, dispuesta a que todo el mundo llegue a admirarla: desde el norte bordeando los Alpes hasta el sur o al revés, según se quiera.



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