domingo, 9 de marzo de 2014

Crónica: los acústicos de Fever

La música, protagonista indiscutible en las oficinas de Fever"



PAULA OLVERA/AURORA SALVO- Los meses de febrero y marzo están siendo especialmente ajetreados en las oficinas de Fever, una aplicación que ofrece planes de diversa índole para realizar en Madrid. Además del trabajo diario, los viernes por la tarde han tenido lugar en dichas instalaciones los conciertos acústicos de artistas de notable reconocimiento en nuestro panorama musical actual, Labuat, Sergio Rojas, María Villalón y Gonzalo Alcina. Dicha aplicación, haciendo alarde de su propósito de ofrecer los mejores planes de la capital, ha decidido abrir al público sus instalaciones para disfrutar en primicia de diversos conciertos. Así, la música ha sido para muchas personas la protagonista principal de sus planes durante varios viernes sucesivos.

Fever se ha convertido en una auténtica red social, desde la cual, los usuarios pueden descubrir qué personas acudirán a un determinado evento. Desde el explorador o a través de la tienda virtual (App Store/Google Play) de los dispositivos móviles, los usuarios pueden descargar gratuitamente esta aplicación. Según las preferencias y gustos personales, Fever ofrecerá diversos planes que permitirán a los asistentes acudir a eventos de forma gratuita o a través de pago sin comisión por parte de esta empresa.

El ciclo de acústicos realizados en las oficinas cercanas a la calle madrileña Alcalá, acentúa aún más la misión que tiene Fever con el público. Esta empresa se está esforzando diariamente por ofrecer los mejores planes, entre los que precisamente ha primado la buena música ofrecida en los acústicos.

La aceptación del público ha sido espectacular. Los artistas se han encontrado entre los asistentes a caras conocidas, a viejos compañeros de profesión, pero sobre todo a muchas personas dispuestas a pasar un buen rato. Sin duda, eventos que se podrían clasificar de exclusivos que quedarán en la memoria como un bonito recuerdo.

Una de las primeras artistas en actuar en las oficinas fue Virgina Labuat, quién presentó al público en directo las canciones de su último disco.

El pasado 21 de febrero le tocó el turno a Sergio Rojas. El cantante mostró un adelanto de su próximo trabajo y estrenó el videoclip de una de sus nuevas canciones.


Los asistentes poco a poco fueron llenando la sala hasta que casi no cabía nadie más. Antes del comienzo del concierto se presentó el nuevo videoclip de Sergio, “Prometo no hacerte una canción”. Un vídeo con imágenes muy invernales y con una fotografía muy cuidada.


Tras esta proyección, el músico se subió al escenario y dio lo mejor de sí. Comenzó su show con dos canciones que van a ir incluidas en su disco, “Ajedrez” y “No me castigues”. A continuación, tocó una canción muy reivindicativa y contundente que se convirtió en un himno contra la  privatización de la sanidad pública, “Nosotros”. Después, siguió con "Mil motivos", e incluso tocó una de las canciones acompañado del piano. Antes de acudir a ese concierto tan especial, el cantante confesó que había estado componiendo un nuevo tema, pero no pudo terminarlo de tocar, habrá que acudir a su próximo concierto para escucharlo íntegramente. Sergio anunció que iba a tocar la última canción, “Prometo no hacerte una canción”, con la colaboración de Alberto Torres. Casi una hora antes, esta melodía había sido la protagonista del videoclip, cuya pegadiza letra coreó el público cuando la escuchó en directo.

Este tema acabó, pero la gente tenía ganas de más, por lo que el cantante tuvo que quedarse en el escenario y tocar otras dos canciones, una de ellas acompañada por el sonido de una armónica. El público estaba muy metido en el concierto y se mostró muy satisfecho con lo que había presenciado.

Gonzalo Alcina se dejó ver en los conciertos de sus compañeros de profesión ya que no sólo trabaja en Fever si no que él también actuó el día 28 de febrero y los conciertos previos le servían como ejemplo para ultimar los detalles de su lanzamiento en solitario.


El ex-guitarrista de Melocos volvió a actuar tan solo una semana después de finalizar su andadura con el grupo musical capitaneado por Jaime Terrón, una banda que le vio crecer profesional y personalmente. El concierto de Fever es de los primeros en los que Gonzalo deja entrever su nueva faceta de compositor y músico. Un aspecto que sorprendió positivamente a muchos. Así, nos presentó temas con letras muy trabajadas, producto del esfuerzo que Gonzalo está realizando diariamente para que su andadura en solitario llegue a buen puerto.


A pesar de los nervios propios de cualquier artista, Gonzalo demostró un gran control sobre sus emociones, se nota que es un músico con muchas tablas. Se mostró muy natural y supo hacer frente a los fallos propios de una actuación en directo. Esto provocó que el público le brindara calurosos aplausos, los cuales Gonzalo agradeció guiñando el ojo o con una tímida sonrisa. Se notaba que la complicidad con el público era plena y que el ambiente que el cantante creaba con su música desprendía algo especial, difícil de definir con palabras.

A pesar de que su concierto estaba a rebosar, una puerta se abrió y sus compañeros de Fever aparecieron por sorpresa para entregarle un disco de oro, como símbolo de que le consideran un gran compañero y que representa una parte muy importante del equipo. Esto emocionó mucho a Gonzalo, el cual, no paraba de recibir piropos de los asistentes que le gritaban “guapo” o “artista”.  Se notaba que la mayoría de los presentes le tenían un gran cariño.


Aunque en los primeros temas apareció solo, un grupo de músicos lo acompañaron y sus instrumentos perfectamente coordinados, vibraban en el corazón de los presentes. Hubo tiempo para un solo de guitarra, aunque la voz de Gonzalo fue la protagonista de la noche. Los temas eran de estilos variados, rozando incluso el reggae en alguna ocasión. Una de las canciones que más gustó al público fue “Tus pasos”, la cual tiene un mensaje bastante melancólico. No obstante, los temas de Gonzalo, por norma general, se caracterizan por un mensaje positivo. Los que hablan de amor, lo hacen de una pareja correspondida que se encuentra en su momento bueno. 


Se trata de letras bien construidas y que logran seducir a quien las escucha por la poesía que desprenden. Entre estas canciones, estaba “Disfraces”, que como señaló el artista era un tema muy propicio por la cercanía con el Carnaval, “El mismo mar” o Vinilos”. El público se mostró especialmente participativo con canciones como “Barba y Rock & Roll”, “Nieve”, “Tú y yo” o  “Noviembre”, ya que las corearon dando lo mejor de sí para gran satisfacción del cantante al que se le veía muy ilusionado.

La malagueña María Villalón fue la encargada de cerrar el ciclo de acústicos. Esta vez la fecha fue el 7 de marzo. La artista, promocionó este acústico en sus redes sociales, mostrándose muy contenta de participar con su música en este evento.

El concierto estaba previsto para las ocho de la tarde y los asistentes estuvieron esperando a que empezara mientras tomaban un refrigerio y se hacían fotografías en un photocall preparado para la ocasión con una imagen de la propia María, al lado del tradicional panel de Fever.

A pesar de su juventud, con 24 años, María demostró el arte que corre por sus venas y la pasión que siente por la música. Así, durante una hora tocó temas como “Tu coche azul eléctrico” junto con el que se animó a hacer varios anuncios improvisados muy divertidos que gustaron al público. A continuación, se decantó por dos canciones que una niña le había pedido encarecidamente que incluyera en el concierto. Como no podía ser de otra manera, María aceptó su petición, se trataba de “Dormir” y “Kansas City”, esta última hacía referencia a una calle de Sevilla. 

Una de las canciones que más sorprendió a los asistentes fue una dedicada a una antigua pareja de la cantante con la que ésta bromeó al contar su mensaje, se trataba de “Canción de odio”.  La intérprete anunció a los asistentes que el concierto estaba llegando a su fin. Se empezaron a oír las notas de “La Lluvia” con la que los asistentes se entregaron totalmente e incluso hubo momentos en los que María dejó de cantar y solo lo hizo un público muy bien coordinado.

El concierto estaba en su punto más álgido, no podía terminar ahí. La canción elegida para poner el punto y final a este directo fue “Todo arde”, una canción muy enérgica con la que el público se marchó muy contento, ya que María cautivó a los presentes con la dulzura de su voz.



La mayoría de los que acudieron a este ciclo de acústicos, con una copa en la mano cortesía de Fever, disfrutó de cada una de las actuaciones. La invitación gratuita a este concierto de María, se suma a las de los otros artistas mencionados y ha permitido a los asistentes ver desfilar en pocas semanas a músicos de gran talla en nuestro país con todas las comodidades que puede ofrecer un local de estas características. Seguro que el público está deseando que dentro de poco vuelva a haber un ciclo de conciertos similar, ya que se trata de una iniciativa absolutamente recomendable.

Al finalizar cada uno de los directos, los cantantes se quedaron a compartir el éxito de su show con los asistentes y recibieron las felicitaciones por su buen trabajo y por haber hecho pasar al público momentos inolvidables.   

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