jueves, 4 de julio de 2013

Entrevista: Jorge Blass

“Los magos pensamos que no hay nada imposible”


PAULA OLVERA- Sus primeros pasos fueron en pequeños locales hasta que un anuncio para la empresa Teléfonica le cambió su suerte. A partir de aquí, Jorge ha trabajado realizando espectáculos de magia para niños y adultos, públicos totalmente diferentes. Cree que a los niños es más difícil engañarlos porque analizan las cosas globalmente. Por eso, cada vez que consigue el éxito con los más pequeños, a los adultos se los lleva de calle. A pesar de su carrera en el mundo de la magia, Jorge Blass ha tenido tiempo para sumergirse en el de la televisión así como en el cine. Próximamente tiene pensado montar un espectáculo de magia de escapismo así como participar en el programa de Antena 3, “Por arte de magia” cuyo estreno se prevé después de verano. Como se puede observar, Jorge cree que hay muchísima magia todavía por crear y tiene cientos de proyectos rondándole la mente.


La entrevista con el ilusionista Jorge Blass tuvo lugar una soleada mañana del mes de junio. El madrileño de 33 años nos recibió en su local de ensayo, un lugar acogedor, en el que pasa la mayor parte de su tiempo trabajando. De hecho, esa misma mañana estaba ensayando un baile con un piano gigante con el cómico Jandro, miembro del equipo "El Hormiguero". Desde el inicio de la entrevista, Jorge demostró ser una persona abierta y no dudó en amenizar la conversación haciéndonos un par de trucos de magia. En sus ojos se podía leer que disfruta de su profesión y que le encanta dejar asombrado a todo aquel que se le acerca. Asimismo, su voz dulce inspira confianza y esto nos permitió que la entrevista se desarrollara en el mejor de los climas. A todo esto, añadir que Jorge fue una persona muy detallista con nosotras ya que no sólo respondió a cada una de las preguntas que le formulamos si no que nos regaló un artilugio de magia que conservaremos como un grato recuerdo. 
P: Empezaste tu carrera en la Escuela de Magia de Tamariz, ¿qué es lo más valioso que aprendiste en ese tiempo?
R: Lo mejor de ese tiempo, que era el año 92 más o menos, fue que descubrí la magia y empecé como un juego. Con 12 años empecé a jugar, a descubrir cosas y de repente, fíjate qué suerte tuve que encontré una profesión, una pasión ahí que me ha acompañado toda la vida. Y lo que más aprendí, que la vida es un juego y hasta que no lo ensayabas mil veces no lo podías presentar en público. Nos inculcaba mucho eso, el estudio también; cuando aprendes un juego de magia no es sólo hacer el juego, es saber quién inventó ese juego, de dónde viene, qué otros magos lo han presentado, cómo lo han hecho, cómo tú lo puedes hacer distinto. O sea que todo eso lo aprendí en la escuela y es muy importante luego para toda la vida.
P: Al comienzo de tu carrera hiciste un spot con Telefónica, ¿crees que te sirvió para darte a conocer?
R: Sí, totalmente. Yo había actuado en algún programa, pero de repente fue una campaña de Telefónica muy potente y me eligieron a mí como prescriptor, querían una persona desconocida, un chaval joven y que hiciera un juego de magia con cuerdas. Entonces, nos presentamos como 60 magos de toda España allí, todos éramos amigos y somos amigos, pero tuve la suerte de que eligieron a 3, yo estaba entre esos 3 y al final me eligieron a mí y fue el único casting al que he ido en mi vida, no he ido a más casting, pero mira tuve suerte. La verdad es que fue un antes y un después porque de repente salir a la calle y que todo el mundo diga “Ah, el mago de Telefónica”. Y te diré, eso era el año 2000, pues todavía en el 2013 hay gente que me dice: “Tú eres el de las cuerdas que hacías tal”. Trece años después. Es increíble. La verdad es que ese anuncio caló mucho y la gente lo recordó, porque era solo un plano fijo, era muy sencillo.
P: ¿Cómo consigues que la magia se convierta en algo más que magia, en un espectáculo?
R: Es muy difícil y yo creo que esa es la diferencia, has dado en el clavo ahí, porque no sólo hay que presentar trucos, si no que la gente viva una experiencia que desde que entra al teatro se emocionen por distintas cosas y yo creo que es un compendio de cosas. Cada mago hacemos nuestro show a nuestro gusto, ponemos nuestra personalidad, pero sí que nos gusta verlo de una manera, como un show, como hacer trucos uno detrás de otro. Yo creo que hay muchas formas: la iluminación o la música o lo que cuentes que sea una historia que atrape al espectador, que no sea siempre la misma emoción risa- magia, risa-magia, si no de repente que haya momentos de miedo, de tensión, de ternura, a veces de maldad también, porque incluso en los cuentos más ñoños de Disney hay también maldad. Hay que poner un poco de todo eso y convertirlo en una experiencia, que el espectador se vaya a casa contento. Todo lo que hacemos es para eso, para que se vayan de los teatros alucinados, felices…
P: ¿Has tenido que adaptar tus trucos a las nuevas tecnologías?
R: Sí, hay magias que estoy haciendo con Facebook, por ejemplo. Con teléfonos móviles yo creo que es importante actualizar y que sea que a la gente le llegue, porque si tú haces magia con un teléfono que todo el mundo tiene en su casa, impacta más que sacar una caja misteriosa que no tenga sentido. La magia se actualiza.
P: ¿La magia es universal o en cada país tienes que adaptarlo un poco?
R: La magia es universal. Lo bueno es que cada espectador digamos que reacciona distinto. Un chino por ejemplo es muy escandaloso; cuando he actuado en China de repente se levantan y en Europa somos más comedidos, pero por otro lado el aplauso de un público europeo tiene más peso porque los chinos o los americanos reaccionan de manera exagerada siempre, eso está muy bien porque anima el show, pero no significa que les haya gustado más. Tienen la reacción fácil, en cambio si tú vas a Francia y consigues una reacción y les dejas alucinados, Stan Inovation o tal, eso tiene mucho más valor. Yo lo valoro más.
P: ¿Crees que existen límites en la magia?
R: La verdad es que los magos siempre pensamos que no hay nada imposible, siempre pensamos que todo se puede conseguir, pero hombre, hay límites lógicos. Nos gusta pensar que no. Que de repente esta caja se puede convertir en un elefante. Si Coperfield ha conseguido hacer desaparecer la Estatua de la Libertad o ha atravesado la Muralla China… O Houdini que se escapaba de todas partes. Hay ejemplos que dicen que no hay nada imposible (risas). Pero hay otro tipo de límites, primero hay que pensar el juego, luego hay que pensar en los métodos, en cómo hacerlo. La verdad es que es un proceso largo, de no desanimarte, de seguir intentando cuando una cosa no funciona. Perseverancia.
P: En 2011 publicaste el libro “La fuerza de la ilusión” donde tratas los 10 principios para que el lector consiga el éxito, ¿los has utilizado o te han  servido a ti?
Es un decálogo mágico que utilizamos los magos en el trabajo y lo aplicamos al mundo de la empresa y del trabajo hoy en día. La verdad es que le han servido a muchas empresas. Mañana por ejemplo y pasado hacemos conferencias para empresas y vienen directivos y gente que quiere aprender a pensar como un mago. Porque los magos somos un poco embaucadores, analizamos a las personas, tratamos de persuadirlas para que vean lo que nosotros queremos que vean y eso para algunas empresas es muy útil, los publicistas también hacen algo parecido, los políticos… (risas). Pero los magos lo hacemos con buena intención que es ilusionar, pero sí que es interesante toda la psicología que hay detrás de la magia. No son trucos, es “engañar” a la mente del espectador para que vea algo asombroso y dejarle alucinado. Eso en otros ámbitos es muy útil para vender un producto para una empresa, para mantener contentos a sus empleados… Por eso se llama “La fuerza de la ilusión”. La ilusión nos mueve por dentro y los magos somos expertos en ilusionar, somos ilusionistas, por eso hay años de historia de magia de compañeros que han hecho cosas increíbles y es interesante estudiarlo para eso.
P: En 2006 trabajaste con Luis Piedrahita en “Nada por aquí”. Estuvisteis más de 45 programas, ¿cómo recuerdas este paso por Cuatro?
R: Pues muy guay porque yo había hecho programas en Disney y había hecho cosas en Lo más Plus y esto era un programa íntegro de magia que nos sirvió a todos para aprender a hacer magia en televisión mejor y nos dejaron hacer el programa que queríamos hacer o sea que es un lujo y visitamos además otros países. Fuimos a Las Vegas, Los Ángeles, por Europa también y aprendimos mucho la verdad, porque además de actuar en el programa, Luis y yo lo dirigíamos. Fue una época muy buena para evolucionar. A todos nos ha servido: a Luis seguro, a mí también para mis shows. Aprendimos un montón y a la magia también le dimos otro aire que estaba desde los programas de Tamariz. Desde hace muchos años no había magia en televisión y con ese programa se actualizó la cosa, íbamos en vaqueros, salíamos a la calle, hacíamos magia gamberra, y la verdad que estuvo muy bien, tres temporadas que hicimos.
P: Próximamente vas a participar en “Por arte de magia”, de Antena 3, ¿qué supone este nuevo reto para ti?
R: Es otro punto de vista porque yo he hecho magia muchas veces en televisión, pero aquí, yo y otros magos, hacemos de coach de otras personas, para famosos que tienen que hacer magia y ha estado muy bien porque son actores, son cantantes, son gente que nunca había hecho magia pero que de repente se han puesto y hacen cosas increíbles y en muy poco tiempo han aprendido a hacer cosas asombrosas, que no pensábamos ninguno que iban a poder hacer. Y de hecho, hemos tenido que poner trucos más difíciles, algunos incluso se arriesgan la vida en algún escape imposible de estos.
P: Además de televisión también has aparecido en la película Pájaros de papel de Emilio Aragón, ¿cómo fue esa incursión en la gran pantalla?
R: Me llamó Emilio que lo conozco desde hace años y me propuso: “Oye, voy a hacer una película que va de artistas de la postguerra y es un homenaje a mi padre”. Y nada, no me lo pensé, todo el mundo cuando te llama un hombre como Emilio que es un genio y es un tipo amigo de sus amigos, todos fuimos con los ojos cerrados. Además me gustó porque me tocaba una escena con Ara Malikian tocando el violín y yo hacía magia con un bigote delante de Franco, nada menos. Estaba la caracterización y toda la ambientación impresionante y era en un teatro en un pueblo cerca de Madrid y salir allí y ver a todo el cuerpo de seguridad y Franco ahí puesto y todos los señores en la fila… la verdad es que me sentí como Houdini, de repente en un teatro con esas condiciones. Y bueno, la película es como un juego de magia al final porque el mago distrae en un momento en que todos están tramando algo. Lo que fue muy larga es la grabación. Nunca había hecho nada de cine y tuve que hacer la misma secuencia creo que diecisiete veces. Una vez para el sonido, una vez para que se oigan los pasos… claro, en televisión hay muchas cámaras, en cine hay una cámara y tienes que hacer exactamente lo mismo y lo tienen que grabar desde distintos ángulos, pero tienes que clavarlo, tienes que hacerlo exactamente igual. Para dos minutos, estuvimos tres días.
P: ¿Cómo te sientes cada vez que te comunican que se han agotado las localidades para tus espectáculos?
R: Afortunado. En el festival de magia que hicimos en el Price vinieron 15.000 personas en dos semanas. Y luego hice un show de teatro en la Gran vía y en una semana 5000. Es una gozada, ojala todo el mundo tuviera esa suerte, pero claro, si haces un show no sé dónde y vienen doscientos, a veces no compensa, y la compañía al final pierde y llega un momento que cierra. Las compañías de teatro que son de varios actores desde luego es imposible.
P: Eres miembro de la Fundación Abracadabra de Magos Solidarios, ¿qué te llevo a formar parte de esta organización?
R: Hace ya como seis años que montamos la fundación y había ido a hospitales a hacer cosas, pero fue la primera vez que nos organizamos los magos de Madrid y dijimos: “vamos a hacer una vez a la semana magia en los hospitales”. Y se fueron sumando magos de otras ciudades y ahora somos más de 80 por toda España que vamos a hospitales, centros de discapacitados, y es una pasada, haces magia. Se quedan encantados, te dan mucho más ellos que lo que tú les puedes dar. En el Niño Jesús que vienen familias de otras ciudades que tienen cáncer o que tienen problemas duros, vas allí y estás una tarde con ellos y les cambia todo. Les cambia el panorama, no les curamos, pero se quedan varios días felices y los padres te dicen cosas que te dejan K.O. y luego también en la magia hay una afición muy buena de que el niño se queda luego varios días practicando, les dejas un kit de magia y vuelves a la semana y te lo encuentras y te hace una magia. También es muy bonito eso, que les das un sentido, una afición, algo en lo que poner la atención, si no, está en el hospital todo el rato pensando.
P: Eres padre, ¿utilizas la magia con tu hijo?
R: Ojalá. Espero en algún momento sí. Ahora lo más difícil es mantener su atención porque tiene 19 meses, le dices: “mira esta moneda”… y se va. Cuando tenga ya tres o así, empezaré a hacerle magia. Ahora se enfada porque le hago desaparecer el chupete: “mira el chupete, no está”… se enfada. Ahora la magia no le sienta muy bien, pero cuando la empiece a entender y tal… sí, yo creo que sí (risas).
P: ¿Cree en la magia más allá de los trucos?
R: Yo creo en la magia que podemos hacer cada uno, pero no creo en nada sobrenatural. No creo en el mundo del tarot, ni en las videntes, ni en la gente que contacta en el más allá, de eso no me creo nada, soy escéptico total. Y de hecho, sigo una corriente que empezó Houdini hace años que era “los escépticos”. Houdini dedicó una parte de su vida a desenmascarar fraudes, porque a los magos nos sienta muy mal que utilicen nuestras técnicas para engañar a la gente. Hay muchos futurólogos y videntes que utilizan técnicas que usamos los magos, pero la utilizan para contactar con el más allá, que saludes a tu familiar que ha muerto y entonces tú te pones muy mal y le das mucho dinero al vidente y eso está muy feo. Anne Germain por ejemplo. Eso a los magos nos sienta fatal, porque conocemos las técnicas, analizar a la persona, ver según lo que le dices qué gestualidad tiene hasta llegar a algo que le sorprenda.
P: ¿Qué es lo que más te motiva de su profesión?
R: Cuando dejas al público alucinado. Es lo que a mí me hizo ser mago, o sea yo cuando veía a Tamariz en los programas, algo me dejaba alucinado y yo intento transmitir ahora al resto. Cuando hago un espectáculo, no importa las veces que lo haya hecho, intento asombrarme también, porque eso es lo que emociona, cuando tú haces algo inexplicable aquí delante del público y guau, ese guau, eso es lo mejor de la magia sin duda y para eso ensayamos días, horas, semanas, años. Todo se basa en el momento en que lo haces y ¡pum!, la gente se queda alucinada.

1 comentario:

  1. Que buena entrevista, buen trabajo Paula, me encanta Jorge Blass. =)
    Un abrazo !

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