jueves, 18 de julio de 2013

Reportaje: Nelson Mandela

El 95 cumpleaños de Madiba  



PAULA OLVERA- Hoy es un día muy importante. Como cada jornada, se están sucediendo diversas noticias a nivel mundial, pero hay una que quería destacar por la importancia emocional que nos genera: Nelson Mandela cumple 95 años. Siempre he querido escribir sobre él, contar todo aquello que sé de su vida y creo que hoy es el día perfecto para relatar algunos de estos detalles a modo de homenaje. Y es que como muchos sabréis, Mandela cumple un año más, pero ingresado en un hospital, prácticamente entre la vida que le vio nacer hace más de nueve décadas y la muerte. Vaya paradoja.

 
Parece que todo el mundo está muy pendiente del estado de salud de Mandela y muchos son los que han querido inundar las redes sociales con mensajes de apoyo en el día de su cumpleaños. En nuestro país, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha enviado un telegrama de felicitación al ex presidente de Sudáfrica al que pone como ejemplo de "resistencia en defensa de la justicia, la libertad y la convivencia democrática". Asimismo, los Reyes han enviado otro telegrama a Mandela en el que le trasladan su "afectuosa felicitación" con motivo de su 95º cumpleaños. A muchos les parecerá mero trámite para mantener las relaciones internacionales, aunque lo cierto es que el líder sudafricano ha establecido durante décadas una estrecha relación de amistad con la Familia Real española, a partir del premio Simón Bolívar, otorgado por la UNESCO. Por su parte, Jacob Zuma, presidente de Sudáfrica ha dicho a sus compatriotas en un comunicado que la salud de Mandela está mejorando a "un ritmo constante", al tiempo que ha felicitado al antiguo gobernante. Obama tampoco ha querido olvidarse del líder sudafricano del que hace poco declaraba que "es un héroe para el mundo, y cuando se vaya, todos sabemos que su legado es uno de los que perdurará en el tiempo”.

Muchos también han querido festejar el denominado "Día de Mandela” que se viene celebrando desde 2009. Este día fue impuesto por la Asamblea General de Naciones Unidas y desde entonces, cada 18 de julio, se conmemora la vida de dedicación al prójimo del ex presidente, quién ha realizado un fuerte sacrificio por los demás. Son muchos los actos que se han festejado en el país ya que desde el primer momento de la mañana, las autoridades han insistido en que este día debe ser un momento de celebración porque Mandela sigue con vida, y no una conmemoración triste por su enfermedad. Así, siempre se le recordará tanto por su generosidad como por su liderazgo al impulsar el proceso de reconciliación nacional en Sudáfrica.

¿Qué es lo que todos conocemos sobre él y qué detalles se nos escapan? De origen humilde y de familia numerosa (muy propio en su cultura), Mandela destacó desde bien joven por sus ansias de cambiar el mundo. Se dice que en su adolescencia formó parte de  un Consejo de Representantes Estudiantiles y que acabó siendo expulsado por participar en una huelga estudiantil. Aquí es cuando se empieza a comprobar que Mandela fue, es y será un  líder de los de verdad ya que reune muchos de los valores que se necesitan para dirigir un pueblo. Y  es que uno de los objetivos de Mandela ha sido conseguir una democracia multirracial en Sudáfrica. Un hombre que durante su mandato se centró en su pueblo, viviendo por y para las causas de su nación. Todo un ejemplo a seguir si lo comparamos con los políticos y su forma de gestionar el país que no tienen en cuenta nunca la reconciliación nacional que Mandela tenía tan presente.

De alguna manera, la lucha de Nelson Mandela se vio recompensada en muchas ocasiones como en su día lo fue con la Madre Teresa de Calcuta. O la de Gandhi, con la que muchas personas le comparan. Y es que a lo largo de su trayectoria, recibió más de 250 galardones y por supuesto, reconocimiento internacional en prácticamente todos los continentes. Sonará un poco feo que sólo quiera destacar el Premio Nobel de la Paz que obtuvo en 1993, pero es sin duda, uno de los que más se recordarán. No obstante, no todo en la vida de Nelson Mandela fue un camino de rosas. Ni mucho menos. En 1962 fue condenado por sabotaje a cadena perpetua. Se pasó 27 años de su vida entre rejas, en precarias condiciones. Principalmente estuvo en la prisión de Robben Island donde los prisioneros fueron segregados por raza. Las demandas para su excarcelación fueron nulas durante años y yo creo que esto le benefició en cuanto a la reputación que empezó a ganar en aquellos tiempos.  Sin duda, fue durante su presidio cuando llegó a ser conocido como el líder negro más importante de Sudáfrica.

Otro valor que quisiera destacar es que Mandela siempre estuvo dispuesto a formarse. Una parte del tiempo que pasó en la cárcel, lo invirtió para estudiar Derecho por correspondencia. Así, en pocos años se convirtió en abogado y también en político, porque su vida como se puede comprobar, ha dado para mucho. Se podría decir que con Mandela llegó el cambio en el país africano. Fue el primer presidente de Sudáfrica elegido democráticamente mediante sufragio universal. Además, Mandela influyó en las nuevas generaciones de su país y de hecho, determinados activistas se apoyaron en su estela. Ha sido un hombre que ha sabido en todo momento sentar las bases de negociaciones que posteriormente se convertirían en proyectos reales. Sin más, una figura legendaria que representa la falta de libertad de todos los hombres negros sudafricanos. Ahora que lo pienso, ¿qué mejor que un hombre negro para luchar por los de su raza? Mandela se ha convertido en el icono de la lucha contra el apartheid que como todos sabéis fue un sistema de segregación racial que se extendió por Sudáfrica. El objetivo de esta separación fue conservar el poder para la población blanca.

Nelson Mandela también tuvo tiempo para formar una gran familia. Estuvo casado dos veces y llegó a tener seis descendientes.  Después de 38 años de matrimonio con Winnie Madikizela, se separó a causa de escándalos políticos en abril de 1992.  No obstante, la vida dio un giro varias veces en su terreno personal, porque tuvo que ver cómo su primer varón falleció en un accidente automovilístico. Hace unos años, también falleció su segundo hijo a causa de una grave enfermedad.  La muerte del ex presidente planea sobre todo el país, de eso no cabe duda, y por ello, recientemente se ha publicado en los medios que una parte de la familia ha trasladado los restos mortales de tres hijos de Mandela a la aldea de Qunu donde él quiere ser enterrado porque pasó allí su infancia. Así, los restos de sus familiares fueron exhumados bajo control de un alguacil para someterse a un examen. Este tema ha sido muy mediático ya que uno de los nietos de Mandela, Mandla, había trasladado en 2011 los cuerpos desde Qunu a su residencia de Mvezo, pero sin consentimiento de la familia, lo que llevó el caso a los tribunales.

En 2010, Mandela estuvo presente en el Mundial de Fútbol celebrado en Sudáfrica y como la mayoría en este caso de los españoles, guardo un grato recuerdo de aquellos partidos de futbol donde Mandela estaba tan presente. Lo cierto es que su huella permanecerá imborrable. Se ha llegado a comercializar con su figura, por ejemplo, en el año 2009 se estrenó Invictus que reflejaba al ex presidente sudafricano en la piel de Morgan Freeman.  Además, se ha confirmado que Idris Elba se meterá en la piel de Mandela en un biopic que seguro pondrá la piel de gallina a más de uno. La película estará dirigida por Justin Chadwick que también participó en “Las hermanas Bolena”. Por el momento se conoce que el film se centrará principalmente en la etapa más luchadora de Mandela, cuando ya era un hombre libre y pretendía derrocar al régimen del Apartheid y en principio, se estrenará en Reino Unido el 3 de enero.

Nelson Mandela fue hospitalizado en Pretoria el pasado 8 de junio en estado "grave pero estable" por una recaída de una infección pulmonar. Desde ese momento, recibe atención médica 24 horas diarias, además de la de su familia ya que su mujer Graça Machel no se separa un instante de su lado. Ambos se conocieron tarde, pero en su 80 cumpleaños, el 18 de julio de 1998, Mandela contrajo matrimonio con esta viuda de Samora Machel, antiguo presidente de Mozambique, fallecido en 1986 en un accidente de avión.

A estas alturas, a poca gente le sorprendió el agravamiento en la salud de Mandela. Desde hace años, se especulaba sobre posibles complicaciones fisiológicas que llevaban a pensar cómo sería el país sin su mayor referente. Muchas de las afecciones se dice que son derivadas de su estancia en diferentes cárceles. De hecho, Mandela ha ingresado esta última vez por una infección pulmonar que se está complicando hasta el punto de que sus riñones y su hígado han dejado de funcionar.  Hasta la fecha, el último parte de la Presidencia, que fue divulgado la semana pasada, indicaba que el estado de Mandela era "crítico pero estable" y que respondía bien al tratamiento. En el día de su cumpleaños, su hija Zindzi ha querido destacar que la salud de  su padre progresa de manera notable a pesar de los constantes rumores que indican que el líder sudafricano se encuentra en estado vegetativo. De hecho, tal es su mejora, que la familia tiene pensado enviarle una composición de fotografías de sus allegados porque es muy difícil elegir a su edad el regalo ideal. También ha destacado que Mandela se comunica con la familia con gestos y puede mirar la televisión. "En la mirada, sigue siendo él, la misma energía y fortaleza", ha agregado su hija.

Lo último que puedo destacar es que hay silencio, mucho silencio en las cercanías del hospital donde el ex presidente de Sudáfrica pasa sus días, quién sabe si los últimos. Los medios de comunicación mundiales se han desplazado hasta allí para seguir su enfermedad, algunos con cierto morbo aunque lo que deberíamos hacer es reflexionar sobre por qué Mandela ha conseguido esta movilización.

En definitiva, parece que cada vez está más cerca la pérdida del símbolo de la libertad, la pérdida de Madiba, título honorífico con el que es conocido en Sudáfrica. Quizás no sea el momento para hacer balance, pero yo creo que con su sonrisa demostraba al mundo que las cosas se podían cambiar y de hecho, él lo hizo con su política del apartheid. Hoy Sudáfrica, con más de 50 millones de habitantes, se rinde a los pies de Mandela. Y así, en todos los países del mundo.

Y qué mejor manera que despedir este artículo con una de sus frases: “La muerte es algo inevitable. Cuando un hombre ha hecho lo que él considera como su deber para con su pueblo y su país, puede descansar en paz. Creo que he hecho ese esfuerzo y que, por lo tanto, dormiré por toda la eternidad".

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