jueves, 4 de abril de 2013

Entrevista: Matías Eisen

“Lo que importa es subirte a un escenario y transmitir”



AURORA SALVO AMORES- Matías Eisen es un consolidado bajista con una amplia trayectoria profesional.  Aunque cuando era pequeño deseaba dedicarse a la interpretación, su camino se dirigió hacia la música. Su primer disco se llama “Puzzle”, en el que ha trabajado durante varios años y  donde cuenta con diversas colaboraciones. Afirma que ha cumplido sus expectativas con este disco, aunque le gustaría participar en algún festival de jazz o salir de España. En este mes de abril su disco se edita en Japón, un país donde le gustaría compartir su música en directo. A parte de esto, este bajista argentino se dedica a enseñar lo que sabe sobre este instrumento a los alumnos que demandan su ayuda. Entre sus planes está escribir un libro sobre bajistas para que se den a conocer y quede un registro de ellos.

Tuvimos la oportunidad de hablar con él en su céntrico estudio de Madrid. El encuentro se produjo el día 19 de marzo, conocido en el ámbito comercial como “Día del Padre”. Varias guitarras, un sofá, altavoces, una cafetera… Es parte del mobiliario que se puede encontrar en la estancia. Así, contribuye a crear una atmósfera distendida y propicia para la concentración y el trabajo de este músico. En este ambiente, pudimos conocer un poco más sobre Matías.

P: ¿Por qué escogió la profesión de músico?

R: La verdad es que siempre estuve relacionado con algo artístico. De chico hacia cerámica, dibujo, pintura… Después estudié teatro, interpretación y en realidad mi hermano era el músico. Siempre estuve rodeado de músicos, un poco por él también, pero la música en mi casa siempre estuvo muy presente.  Ninguno de mis padres es músico, pero sí que ha habido un incentivo por desarrollar algo artístico. Se dio un poco así, dejé la interpretación por completo. Dije que me iba a dedicar a algo que en ese momento me resultaba más complicado y que había que investigar más.

P: ¿Le resultó difícil dejar Argentina para venir a España?

R: La verdad que no, porque yo venía trabajando muy bien y haciendo muchas cosas. Estaba un poco cansado y quería cambiar. Me vine hace once años, entonces si me pongo a pensar ahora en moverme es mucho más complicado. En ese momento tenía 23 años y la verdad que tenía ganas de conocer mundo y viajar. No se me hizo complicado.

P: Dijo en una entrevista que aquí los músicos argentinos están muy valorados, ¿podría explicarnos por qué lo dijo?

R: Supongo que es cultural, porque aquí más que nada en el rock, después de la época de "La Movida", estaban Moris y Tequila, que eran todos argentinos. Eso hizo como que se generara un vínculo con Argentina. Yo me enteré viniendo aquí. Se conoce menos de la música española en Argentina que viceversa. Y la verdad que muy bien, supongo que viene de ahí. Me acuerdo que una vez Mercedes Ferrer me dijo: “¿Conoces algún guitarrista o batería (no me acuerdo qué estaba buscando) preferentemente que sea argentino?”. Me quedé como “¡Uau!”. Me sentía valorado. Quizás ahora hay menos trabajo, ya no se nota tanto, pero sí que los argentinos estábamos bien vistos.

P: ¿Qué pretende transmitir con su disco “Puzzle”?

R: Pretendo transmitir, primero que me sorprenda a mí. Lo que busco es ver qué pasa. Yo toco, muestro el disco y lo que quiero es que vuelva algo, cualquier cosa. Pero fue un disco que era una necesidad. Llevaba muchos años haciéndolo lentamente, en los ratos que teníamos cuando no había gira, cuando podía dedicarle un tiempo… Sí que es verdad que en 2010 le di un apretón. Después hice un poco más largo el editarlo, pero sí que llegó a varios años. Era un poco una descarga como bajista, poner al instrumento en un lugar distinto al que se le suele ver. Por lo menos al que se me suele ver a mí, más que nada, porque hice una trayectoria aquí de tocar con Coti, acompañando a músicos, en un estilo totalmente diferente. Entonces algo más relacionado con el jazz, que es con lo que empecé, y básicamente que ya si no lo hacía, no iba a poder ni tocarlo, porque técnicamente también hay cosas que eran más complejas de las que tengo hoy. Los discos son un justificativo. Lo interesante de hacer un disco es que quede un registro de la época, de lo que te pasaba en ese momento. Sería ideal poder hacer un disco por año, entonces es un poco un resumen de lo que te pasa. Los discos hay que empezarlos y terminarlos, porque pueden ser eternos, siempre estás modificando cosas de acuerdo a lo que te va pasando. Puedes escuchar distintas sonoridades que te parecen o viejas o más nuevas o que no te pide el cuerpo en ese momento. Puede ser más o menos profundo esto que estoy diciendo, pero es así, por eso hay que darle un final. Por algo los grupos y los artistas en directo van modificando las canciones, no tanto por aburrimiento (que también puede ser), sino porque empiezas a verlo con más claridad, cuanto más le das a algo, empiezas a mejorarlo y, a veces, a empeorarlo.

P: ¿Tiene algún significado el nombre de su disco?

R: Sí. Busqué títulos que me representen un poco. El título lleva una especie de mezcla o de rompecabezas (lo hice en tantos años). Colabora mucha gente que vienen de aquí, de allí, de tantos lugares… Y también coincide con que mi padre viajaba a Alemania y me traía un puzzle cuando era chico. Asocié un poco todo eso, fue un título que quedó y no busqué más. Fue bastante claro.

P: ¿Tiene en mente grabar otro disco en solitario?

R: Sí, lo pienso bastante, pero es verdad que de momento no tengo ni la energía, ni temas, ni tiempo. Necesito que pasen otras cosas. Tiene que surgir, pero sin duda lo voy a hacer mucho más rápido. Probablemente en estudio, en una semana. Pasar de cuatro años a una semana, pero sí, probablemente haga otra cosa. Tengo que ver bien qué es lo que quiero hacer.

P: Es profesor de bajo, ¿qué es lo más valioso que le ha transmitido a sus alumnos?

R: La verdad que siempre que doy una clase lo que tengo en mente es que trato de ver un poco los problemas que tenía yo cuando empecé. No tengo hijos, pero trato de transmitir lo que me imagino que haría cualquier padre, mejorar lo que hicieron con uno. Corregir esas cosas y descubrir en el alumno qué cosas le gustan, para dónde quiere ir. Me siento un poco guía en algunas cosas y es una responsabilidad. Cada uno es un mundo. Transmitir después mis experiencias en directo. Lo que sí me importa es que se afronte un escenario sin problemas, en definitiva, hay que tocar. Tú puedes escribir muchos papeles, transmitir muchas cosas, pero lo que importa es subirte a un escenario y transmitir.

P: ¿Qué importancia cree que tienen los sonidos del bajo, por ejemplo, como acompañamiento de la voz?

R: Yo obviamente, ¿qué voy a decir? Hay mucha gente por ahí que no lo sabe: el bajo es un instrumento fundamental para sentir la música. Tú vas a una discoteca o a un concierto y si no hay bajo, vas a notar que suena mal. Vas a sentir que te falta algo. Y cuando está, tiene que estar bien. El bajo es como un instrumento de total acompañamiento, pero también de columna vertebral de la banda, junto con la batería.

                                                                                                                    Matías en su estudio 


P: Ha dicho en una entrevista que Coti y sus músicos son su familia aquí, ¿cómo es su relación?

R: La verdad que sí, lo dije, porque es verdad. Coti llegó un mes antes que yo, su hermano, el guitarrista llegó al mes, el ingeniero de grabación… Somos todos argentinos. Marcelo Novati, el batería, ya vivía aquí hace seis años. Pero vivimos prácticamente las mismas cosas en cuanto a sensaciones de estar en otro país. Eso hace que nos hayamos unido mucho, musical y personalmente. Es como mi familia aquí. Las de verdad están lejos y empiezas a adoptar a gente con la que te sientes muy afín.

P: Ha tocado con Dani Martín o Julieta Venegas, ¿qué recuerdo guarda de ellos?

R: Dani Martín es super generoso, un tío con un entusiasmo bestial, me gustó mucho tocar con él, a ver si seguimos. Y con Julieta fue porque Coti le produjo el disco “Sí”, y después colaboró en el disco “Esta mañana y otros cuentos”. Nos vimos mucho. Después le faltaban músicos, tocamos aquí con ella, yo formé parte de la banda en dos conciertos en una gira. Y la verdad que genial, porque ella primero es músico, después es cantante, artista, lo que quieras, pero es un músico. Tú hablas con ella y es como hablar con cualquier músico, super cercana y genial, me gusta su música.


P: ¿Y cómo fue ese momento en que conociste a Coti?

R: En realidad, yo toqué con Javier Calamaro, el hermano de Andrés, en Argentina y él formaba parte de su grupo. Al venir aquí, me vine con un montón de contactos. Me pasaron su contacto, que había venido aquí, que seguramente le faltaba banda y yo no lo conocía…. Le conocí el día de mi cumpleaños, que tocaba en la Moby Dick, presentaba el disco y me acerqué, aunque ya habíamos hablado antes por mail. Al final, quedamos el día del concierto, hablamos y él estuvo muy entusiasmado por hacer algo. Y así empezó, hasta hoy.

P: Hemos leído en una entrevista que está pensando en hacer un libro que se llamará “Bajistas en España” ¿qué nos podría contar de este propósito?

R: Está un poco parado el proyecto, porque estoy dándole vueltas a ver de qué manera lo puedo hacer. Básicamente mi idea era que haya un libro de bajistas de aquí que han hecho un montón de cosas y que quede un registro. Ahora todo lo veo como un registro de cosas:  vídeo, grabar, tocar, escribir. Hacer algo que no es tan tangible, hacerlo material. Un libro de los bajistas para, además de que haya un registro, que se les valore como algo que es importante. Que todos tengan su Wikipedia, su web…

P: ¿Cómo es un día en su vida?

R: Pues me levanto con mi chica, ocho y media de la mañana, desayuno, cereales (risas). Últimamente he dejado de coger mucho el metro y el coche,  voy mucho en bici para todos lados. Me vengo al estudio, me quedo haciendo cosas aquí o voy a un ensayo. Hago todo en quince minutos con la bici, estoy encantado con eso. Estoy aquí encerrado haciendo cosas y armando historias. Ahora estoy metiéndome en el mundo audiovisual, haciendo unos vídeos para el Café Berlín, con unos proyectos donde grabo y edito vídeo, audio  y con una productora que se llama "Vibra Producciones", vídeos de conciertos… Me da mucha curiosidad muchas cosas, entonces no las tapo, trato de no bloquearme con eso, que surjan cosas. Muy volcado a los alumnos, cada vez más, un poco por necesidad y un poco, porque la verdad es que me hace estar en contacto con lo nuevo que está pasando, la verdad. Me entero de algunas cosas por ellos, que solo no estaría tan al día, me traen cosas, algún artículo que sale, algún bajista, una web y me voy enterando. Abrí una web para lo de las clases, clasesdebajo.es y la verdad que me está yendo bien. A ver cómo sigue este año.


P: ¿Le han afectado de alguna manera los recortes en la industria de la música?

R: De alguna manera y de otra. Cambió muchísimo la industria. Piensa que la industria de la música en España prácticamente funcionaba con el dinero de los ayuntamientos, eso dejó de existir, con el resultado de que dejó de existir la música en directo. Prácticamente nadie hace conciertos, entonces sí que repercute muchísimo. Supongo que son rachas, épocas, momentos de la Historia, de la política y cómo va el mundo. Hay que hacerse fuerte y que el coco no pare de tirar ideas, algunas son buenas, otras son malas, hay que saber elegir y, bueno, seguir. Pero sí afectó muchísimo y no hay trabajo, tengo muchísimos amigos, muy buenos músicos, que no tienen trabajo. Así como se van físicos, químicos, a otros países, ahora, me imagino también que los músicos se están yendo a otros sitios a probar suerte.

P: ¿Cree que se irá de España?

R: Yo creo que no, pero sí me doy cuenta ahora que estoy tocando menos en directo que lo que me gusta es estar por ahí tocando, me falta. Es una necesidad. Pero bueno, también hay que aprovechar lo bueno, hay que saber aprovechar los momentos para generar otras cosas, es la vida que elegimos.

P: Hoy que es el día del padre, ¿le gustaría tener esa faceta? ¿Ser padre?

R: Sí, la verdad que sí, me gustaría ser padre. Sin pensar en lo económico, en la estabilidad y en tener algo como seguro, por más que también crea que seguro no hay nada. Sí es verdad que hay ciertas cosas que te hacen pensar que sí, como un trabajo fijo o algo así. Sin pensar en eso, sí que tendría un hijo. Quizás ahora me pongo a pensar, nunca es el momento, pero quizás si hubiera un momento en el que pensara en tener hijos quizás sería a esta edad o por ahí. 





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