lunes, 28 de enero de 2013

Entrevista: Víctor Mendoza

“No volveré a ver una película de Clint Eastwood doblada por Constantino Romero”

PAULA OLVERA/AURORA SALVO - Víctor Mendoza es coordinador de teatro y lleva trabajando en la Universidad Rey Juan Carlos doce años ya que colabora con las actividades teatrales de la universidad desde el verano del 2000. A pesar de que pasó muchos años dedicado al teatro en la Universidad Complutense de Madrid, ahora centra su actividad en la Universidad Rey Juan Carlos, labor combina con apariciones esporádicas en televisión. Del teatro destaca el trabajo en equipo que implica, un valor que intenta inculcar a sus alumnos en el ámbito dramático, el cual ofrece numerosas opciones, desde la interpretación al doblaje que es una parte de un mismo todo conjunto. A continuación, podemos conocer un poco mejor a Víctor a través de sus palabras.

P: ¿Por qué decidió dedicarse al teatro?

R: Yo siempre había querido hacer películas, pero el teatro me parecía más fácil. Comencé en la profesión con veinte años y descubrí las infinitas posibilidades que nos ofrece este mundo. A mi juicio, observar un espectáculo en vivo es impagable y eso es lo que me gusta.

P: ¿Qué beneficios tiene el teatro frente a otras actividades lúdicas?

R: El trabajo en equipo ya que en nuestro país estamos poco acostumbrados a ello. Se necesita un 100% de esfuerzo. Una obra de teatro es improrrogable, se tiene que estrenar el día marcado. Que un espectador comente que lo que ha visto le ha llegado a emocionar de alguna manera es la mejor recompensa para los actores.

P: ¿Qué expectativas tienen los alumnos que realizan actividades teatrales?

R: Muy variadas. A pesar de que cada alumno es diferente, en general, son alumnos que piden algo más que el resto y en el teatro lo encuentran. Son alumnos comprometidos que acaban lo que un día decidieron empezar. Muchos alumnos que se integran al principio son muy tímidos y tienen problemas de comunicación que no suelen durar mucho tiempo. Nosotros decimos que el teatro es como una secta (en el buen sentido), algo para lo que se requiere una cierta iniciación. Por ejemplo no solemos hablar con nadie de lo que hacemos en las clases.

P: ¿Qué le parece la idea de que la universidad conceda créditos por teatro?

R: Sinceramente, no estoy muy a favor. Los créditos se utilizan como una moneda de cambio. Una vez tuve un problema con una alumna porque se apuntó a teatro por el hecho de conseguir créditos para que se los convalidara su tutor integral. Yo después me pregunté a mí mismo si había aprendido algo en todo el curso o si realmente lo hizo por obtener un crédito ECTS.

P: ¿Qué intenta transmitir a sus alumnos?

R: Les intento transmitir entre otras cosas que a más trabajo, suele haber mejores resultados.

P: ¿Qué diferencia el cine del teatro?

R: El contacto directo con el público. En el cine, las películas las siguen poniendo aunque no haya público en la sala del propio cine. En cambio, en el teatro, si no hay gente se suspende la función. Normalmente, nuestro público es comprometido, porque la gente paga por ver nuestros espectáculos y suele acudir a las obras.
 

P: ¿Ha sido alguna vez actor de doblaje?
 
R: No. Estoy en contra de las películas dobladas aunque respeto mucho a los actores que se dedican a ello. De hecho, dadas las circunstancias actuales, creo que no rechazaría un trabajo de doblaje si me lo llegaran a ofrecer. Pero intento ver siempre las películas en VO. Así cuando recuerdo al actor lo hago como si hablara en perfecto castellano pero con su propia voz (no la del doblador). No volveré a ver una película de Clint Eastwood doblada por Constantino Romero (y eso que Constantino le dobla estupendamente). Prefiero al propio Clint.
 

P: ¿Usted ha dirigido alguna película de cine?
 
R: No. Sólo he hecho cosas de encargo, meros servicios. Para cine no he hecho nada creativo, pero me encantaría dirigir.

 
P: ¿Ha obtenido algún premio?

R: Sí, junto a mi equipo de teatro. Mis alumnos querían participar en un certamen y montamos una obra de teatro con un plazo de un mes. Finalmente ganamos el premio, sin ni siquiera saber que se competía por un premio, ya que nosotros nos presentamos por actuar. Ganar un premio es muy relativo, porque otro año estuve con mis alumnos currándome una obra mucho más que la que ganamos el premio y en este caso no pudimos obtenerlo. Ganas un premio si un jurado, que siempre es muy subjetivo, cree que debes ganarlo. Luego pasa el tiempo y la gente ha cambiado de opinión y piensa que aquel premio debió ganarlo otro…

P: ¿Todo el mundo puede ser un buen actor?
 
R: No. Yo creo que depende de muchos factores: de la forma que tengas de comunicar, de la pasión que pongas en la interpretación del personaje y sobre todo es fundamental tener un don con el que se nace. A partir de ahí, cualquier formación que recibas es siempre muy importante. Decía Carlos Saura que un buen actor debe tener buen oído. Yo opino que también debe ser muy observador, intuitivo… Cualidades que es difícil adquirir si no tienes un cierto talento previo.

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